Uno de los cuatro manifestantes detenidos en Barcelona por su participación en la manifestación violenta de este martes, 15 de octubre, ante la Delegación del Gobierno en Barcelona golpeó a los agentes de los Mossos d’Esquadra y un policía nacional que trataban de reducirle y consiguió huir de los primeros en dos ocasiones, hasta que consiguieron reducirle y detenerle.

Así lo recoge el auto del juzgado de instrucción número 20 de Barcelona, cuyo titular envió a prisión provisional a cuatro detenidos la noche del miércoles por los presuntos delitos de desórdenes públicos, atentado, lesiones y daños al que ha tenido acceso El Independiente.

El Ministerio Público y el Govern, como acusación particular en representación del cuerpo de los Mossos d’Esquadra, solicitaron la prisión para los detenidos. La Fiscalía también pidió que, en caso de quedar en libertad, no puedan asistir a manifestaciones de más de 1.000 personas.

Torció los dedos a un mosso

Según el relato de los hechos recogidos en la resolución judicial, el manifestante, que acudió a la céntrica calle Mallorca de la capital catalana para mostrar su rechazo a la sentencia del procés, «tapándose la cara con una camiseta a modo de pasamontañas empujó con sus manos a los agentes del orden público».

«Por dos veces dicha persona fue retenida por el agente del cuerpo de los Mossos d’Esquadra. En la primera ocasión empujó al agente y huyó. En la segunda ocasión se resistió violentamente

«Por dos veces dicha persona fue retenida por el agente del cuerpo de los Mossos d’Esquadra. En la primera ocasión empujó al agente y huyó. En la segunda ocasión se resistió violentamente, y arrancó y rompió el cableado de comunicación del mencionado agente. Ambos cayeron al suelo y se apoderó de la defensa que llevaba en las manos el agente y le torció los dedos».

«A continuación llegaron al lugar otros agentes con la finalidad de poder controlarlo. Cuando se puso de pie huyó nuevamente e intentó acceder al techo de una furgoneta del Cuerpo Nacional de Policía. En el momento en que el agente realizaba maniobras para que bajara, intentó quitarle el caso de protección y le golpeó en la cara. Acto seguido durante la detención, este mismo agente sufrió un golpe en la rodilla izquierda».

Lanzamiento de piedras

Otra de las detenidas, según el mismo auto, «arrojó piedras contra el agente que le impactaron en el pecho y el casco de protección. A continuación, los agentes consiguieron reducirla y fue reducida a una zona segura, si bien durante esta reducción el primero de los agentes sufrió una contusión en su rodilla derecha».

Ante tales hechos, que la jueza también consideró incurrían en los delitos de desórdenes públicos, atentado, lesiones y daños, decidió enviarles a prisión preventiva sin fianza.