La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, desaira a Quim Torra y ha decidido no acudir a la reunión con alcaldes de capitales catalanas en la Generalitat este sábado por la mañana. Tras la reunión, los dirigentes del Govern han pedido «proporcionalidad» a las actuaciones de la Policía Nacional en una situación «gravísima» y han exigido al Gobierno de Pedro Sánchez «abrir el diálogo».

Torra no ha condenado los gravísimos disturbios de esta semana en Cataluña y se ha limitado a pedir «responsabilidad. No nos representa ninguna forma de violencia».

«Exigimos al Gobierno del Estado a abrir un diálogo para una solución democrática, para una salida política y democrática», ha señalado Torra sin abundar en la ola de violencia desatada en las capitales catalanas tras la sentencia del procés.

Colau, ausente en ese encuentro, aduce que pidió la reunión ayer viernes y recibió una negativa que hoy se ha convertido en una convocatoria «precipitada», según fuentes municipales.

Torra se ha reunido con el vicepresidente, Pere Aragonès, y los alcaldes de Girona, Marta Madrenas; de Lleida, Miquel Pueyo, y de Tarragona, Pau Ricomà.

Colau ha hecho una llamada a la calma: «Esto no puede seguir así, Barcelona no se merece esto».

La alcaldesa ha puesto en valor de la jornada del viernes las «movilizaciones masivas, democráticas, ejemplares y pacíficas», por las que ha querido «felicitar al conjunto de la ciudadanía que se manifiesta en los momentos mas difíciles de forma pacífica».

«Lamentablemente -ha denunciado Colau- anoche vivimos momentos muy graves, de violencia, en una ciudad de paz que cree en el diálogo».

«Esto no puede seguir así. Barcelona no se lo merece», ha denunciado la alcaldesa que ha censurado el lanzamiento «de objetos y de pelotas de goma», así como los destrozos y las «agresiones a profesionales de medios de comunicación».

También ha querido poner en valor que, a pesar de todo, «la ciudad funciona», y ha elogiado el trabajo de los servicios municipales de limpieza, de la Guàrdia Urbana, de los Bomberos y de todos los trabajadores públicos de los que se ha declarado «orgullosa».

«Esta mañana las calles están abiertas y la ciudad sigue funcionando», ha concluido antes de reclamar: «Barcelona es de todos y la hemos de cuidar».

Por otro lado, el gabinete de seguimiento de los disturbios en Cataluña, que ha presidido el presidente de la Generalitat a primera hora de este sábado, ha llamado al «aislamiento de las personas con actitud violenta», informa Efe.

La reunión ha analizado desde las ocho de la mañana los disturbios de anoche en Cataluña, tras la quinta jornada consecutiva de protestas violentas en diferentes puntos del territorio, sobre todo, en la capital catalana.

Además de Torra, han participado el vicepresidente catalán, Pere Aragonès; el conseller de Interior, Miquel Buch; la consellera de Presidencia, Meritxell Budó; la titular de Justicia, Ester Capella, y la de Sanidad, Alba Vergés.

Según informa Presidencia de la Generalitat, durante la reunión se han evaluado los altercados de anoche así como el dispositivo de seguridad que se desplegó.

En el encuentro se ha destacado la «necesidad de hacer un llamamiento a la movilización pacífica y cívica, y al aislamiento de las personas con actitud violenta».