La batalla entre independentistas y no independentistas se ha trasladado esta mañana a las universidades catalanas, especialmente las dos con sede en Barcelona, donde decenas de estudiantes se han opuesto a los secesionistas que pretendían impedir las clases. El SEPC ha convocado hoy de nuevo a «expulsar a los estudiantes de las facultades para poder llenar las calles» a lo que parte de los estudiantes empieza a oponerse.

Después de que el rector de la Universidad de Derecho de la UB optara ayer por cerrar la facultad, pese a las quejas de decenas de alumnos, para evitar enfrentamientos de quienes querían acceder a clase con los grupos de estudiantes independentistas que siguen protestando contra la sentencia del procés, la organización de estudiantes constitucionalistas S’ha Acabat! ha convocado a impedir que se repitiera la situación en la Facultad de Económicas, donde el Sindicat de Estudiants dels Paissos Catalans (SEPC) había convocado hoy un encierro para impedir el acceso a las aulas.

Los estudiantes con la cara tapada para no ser identificados han colocado bancos en la puerta de acceso a Económicas para impedir la entrada, que otros estudiantes, entre ellos los de S’ha Acabat!, han intentado abrir, con éxito puntual. Después la organización constitucionalista se ha dirigido a la Facultad de Arquitectura de la UPC, también en el campus de la Diagonal de Barcelona, donde se ha repetido la operación.

«Lo más sorprendente» ha reconocido con un punto de ironía el portavoz de S’ha Acabat, Josep Lago, «ha sido ver al lado de las barricadas al decano» de la facultad de Económicas, Ramon Alemany, que sustituyó en el cargo a la ahora presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie. Lago ha denunciado la «connivencia absoluta del rectorado» con estos encierros, lamentando la imagen del decano «en la barricada, al lado de los violentos, mirando con el personal de seguridad pero sin hacer nada».

El decano de Económicas, junto a los independentistas en las barricadas

Una connivencia que se ha repetido en Arquitectura, donde el director de la facultad «me ha echado en cara qué estaba haciendo si no era estudiante de esa universidad». Lago ha denunciado esa actitud y ha defendido estas acciones porque «si no nos apoyamos los estudiantes que queremos ir a clase nunca somos suficientes, porque la gente tiene miedo y les cuesta participar en este tipo de acciones».

«Nuestras acciones son siempre pacíficas, nos limitamos a quitar el material para poder entrar» añade Lago, «nosotros convocamos para poder acceder a clase y si somos suficientes lo conseguimos. Solo tratamos de que unos pocos violentos no condiciones el futuro de muchos». En este sentido, denuncia también la inacción de los Mossos, que atribuye de nuevo a la connivencia del rectorado con los independentistas.

«Hoy hemos hecho una labor, la de abrir los accesos, que no nos corresponde, la tenemos que hacer porque los mossos no lo hacen. El día que haya una desgracia, los responsables serán los responsables de la universidad que han permitido que unos radicales se queden a dormir para al día siguiente no dejar entrar a nadie».

El PP pide policía en los campus

En este contexto, la portavoz del Grupo Popular en el Congreso y candidata del PP por Barcelona al Congreso en las generales, Cayetana Álvarez de Toledo, ha solicitado que la Policía Nacional actúe en las universidades catalanas para garantizar la entrada de estudiantes que quieran ir a clase.

«Nosotros creemos que la Policía Nacional debe poder entrar en los campus de la Universidad para garantizar que aquellos estudiantes que sí lo deseen puedan ir a clase», ha afirmado Álvarez de Toledo, quien ha insistido en que si la Policía es necesaria «para evitar que grupos de matones secuestren al resto de los estudiantes», debe actuar «con toda normalidad y naturalidad garantizando y protegiendo los derechos de todos, que es lo que suele hacer».