Barcelona ha vuelto a convertirse este lunes en escenario de protestas. Miles de radicales independentistas se han concentrado frente al Palacio de Congresos de Cataluña en Barcelona, donde ha tenido lugar la entrega de los premios de la Fundación Princesa de Girona (FPdGI), que han contado con la presencia de la Familia Real.

Desde primera hora de la tarde, los concentrados han tratado de boicotear el acto bloqueando los accesos del edificio e impidiendo la entrada a los invitados del evento, obligando a algunos de ellos a abandonar la zona entre insultos y empujones, como es el caso del líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Josep Bou.

Conforme avanzaba la tarde la tensión ha ido aumentando, y los CDR han comenzado a acompañar las consignas constantes contra la Familia Real con la quema de imágenes del Rey y de banderas españolas frente a la línea policial de los Mossos.

Además, como viene siendo habitual en las protestas independentistas de las últimas semanas, los radicales han acosado e incluso expulsado a los periodistas que tratan de realizar la cobertura informativa en el lugar de los hechos.

Tal y como ha denunciado una reportera de La Sexta en directo, los CDR les han escupido e incluso agredido con «patadas», al tiempo que entonan cánticos como «prensa española, manipuladora» que impiden el desarrollo de su trabajo.

Decenas de manifestantes han intentado incluso acceder por la fuerza, sin éxito, al interior del Palacio de Congresos, al tiempo que han empezado a lanzar objetos contundentes contra el cordón policial. Los Mossos d’Esquadra ya han comenzado a avisar a los radicales que, de seguir incitando a la violencia, cargarán contra la multitud.

Pese a los momentos de tensión que se viven en el exterior del Palacio de Congresos, la Familia Real ha llegado con normalidad al recinto, acompañados del presidente del Senado, Manuel Cruz, la vicepresidenta Carmen Calvo, la delegada del Gobierno central en Cataluña, Teresa Cunillera, el presidente de la FPdGi, Francisco Belil, y la directora general, Mònica Margarit.

No obstante, se prevén nuevos boicots cuando finalice el acto, alrededor de las 20:30 horas de la tarde. Los CDR han hecho un llamamiento a través de Twitter para impedir que «la comitiva real pueda salir con normalidad» del recinto. «Todos a la carretera de Collblanc con Avenida Manuel Azaña», avisan.

Desde las 16:00 horas de la tarde, los antidisturbios de la Brigada Móvil (Brimo) de los Mossos d’Esquadra han realizado un cordón policial que corta la avenida Diagonal. Los Mossos d’Esquadra también han desplegado vallas antivuelco, una nueva herramienta antidisturbios que la policía catalana aún no había usado.

Con motivo de la entrega en Barcelona, Arran y otros colectivos radicales habían convocado una protesta para este lunes en la que pedían precisamente «bloquear» los accesos del edificio, bajo el lema ‘Ni Rey ni miedo’.

También la organización juvenil vinculada a la CUP ha interpelado a los miembros de otras organizaciones independentistas como los CDR, el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC), Pícnic per la República y Tsunami Democràtic para sumarse a la protesta, a la que han asistido representantes de ERC y JxCat, como Ernest Maragall.