El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha forzado hoy el adelanto del Pleno del Parlament, que debía iniciar sus debates a las 15.00 y ha empezado a las 9.00, y una alteración del orden del día para que el Pleno debata en primer lugar la moción de la CUP que reafirma la apuesta del Parlament por «ejercer de forma concreta la autodeterminación» además de insistir en el rechazo a la monarquía y la petición de cese del conseller de Interior, Miquel Buch.

Paralelamente, el Tribunal Constitucional ha suspendido las mociones del 29 de octubre y el 5 de noviembre a petición del Gobierno. La segunda es la moción de la CUP debatida por el Parlament y votada al tiempo que se hacía pública la decisión del Constitucional.

El Alto Tribunal se ha reunido hoy para debatir los incidentes de ejecución presentados por el Gobierno contra los dos acuerdos de la Mesa del Parlament que contravienen sentencias previas del TC y ha admitido por unanimidad ambas peticiones, suspendiendo las mociones aprobadas por la Mesa. El Constitucional ha acordado además «notificar personalmente» a Torrent y al resto de los miembros de la Mesa, además del secretario general del Parlament, pero esta notificación llegará con la moción ya aprobada.

Con el cambio de horario y orden del día, Torrent ha evitado incurrir en una desobediencia flagrante frente al Tribunal Constitucional, una maniobra que ha tensionado una vez más la relación con JxCat y la CUP, que querían escenificar hoy una desobediencia en toda regla.

Finalmente JxCat y ERC se han sumado a los antisistema para aprobar el punto uno de la moción, el referido al «ejercicio de la autodeterminación», en el que los Comunes se han abstenido, y han rechazado el resto de los puntos, con exigencias de políticas sociales. Ni Cs, ni PSC y PP han participado en la votación, de la que los naranjas se han ausentado para expresar su rechazo.

Vulneración del reglamento

Torrent ha forzado estos cambios sin aclarar quien ha solicitado el cambio del orden del día, que no había sido consultado tampoco con sus socios de JxCat. El presidente del Parlament se ha negado además a convocar la Junta de Portavoces previamente, como le han reclamado Cs, PSC y PP. No ha permitido tampoco que se pronunciaran los letrados del Parlament, lo que ha llevado a los partidos de la oposición a denunciar la vulneración del reglamento por parte del presidente de la cámara.

Los representantes de Cs y el PSC en la Mesa, Juan García y David Pérez, respectivamente, han tomado la palabra para advertir que esta moción «no se debería poder votar» ha señalado Pérez.

«Este diputado tiene 11 requerimientos del Tribunal Constitucional que le dicen que esta moción no se puede aprobar porque contraviene dos sentencias» ha añadido el socialista, quien ha recorado además las consecuencias penales de la desobediencia de la Mesa. «Después vienen aquí a hacer victimismo de lo que ya les avisamos» ha concluido García.

Torrent, el Rey Sol

Durante el debate de la moción, el diputado de Cs Nacho Martín Blanco ha comparado a Torrent con el Rey Sol por manipular el reglamento para forzar esta votación sin que tenga consecuencias legales para él. «Torrent cree que está por encima de la ley, como un Rey Sol que puede hacer lo que le da la gana y pasarse por donde le da la gana la Constitución, la ley y el Estatut», ha lamentado el diputado.

Blanco ha denunciado que «TV3 conocía el cambio del orden día antes que los diputados» y ha concluido que «la forma en que manipulan las instituciones es muy peligrosa».

Tanto Blanco como el socialista Ferran Pedret han recordado que el Parlament ha debatido hasta la saciedad sobre la autodeterminación. «No hemos hecho otra cosa en los últimos siete años» ironizaba el diputado naranja.

Pedret ha advertido, sin embargo, que «la cuestión no es si se puede votar sobre autodeterminación como objetivo, es si se puede pretender ejercer concretamente la autodeterminación» y ha recordado que eso precisamente es lo que hizo el Parlament el 27 octubre de 2017 con la aprobación de la declaración de independencia. «El problema es que se quiere dar efecto jurídico concreto a esta moción» ha advertido para responder a las apelaciones al diálogo y la libertad de expresión de los comunes.

El popular Alejandro Fernández, por su parte, ha considerado que la cuestión en «moción que debatimos no es el contenido, que es la misma palabreria de siempre». Lo que está en cuestión, ha añadido Fernández, es que «al adelantar la moción la desobediencia de Torrent se queda en un pellizco de monja, que retuerce la carne pero no deja huella».

En otras palabras, ha concluido el líder del PP catalán, «ya no les queda ni la épica, solo queda el pisotear a la mitad de la población catalana que no es independentista, y hoy lo vuelven a hacer».