Política

El PP quiere "colar" a Ciudadanos en la Mesa del Congreso ignorando a Vox

"No vamos a ir de la mano de Vox porque, sinceramente, no nos interesa, preferimos marcar distancias", admiten fuentes populares

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El PP quiere "colar" a Ciudadanos en la Mesa del Congreso ignorando a Vox

Reunión de la Mesa del Congreso EFE

Resumen:

El Partido Popular quiere que Ciudadanos tenga un puesto en la Mesa del Congreso a pesar de su hundimiento electoral al sacar tan sólo 10 escaños el pasado 10-N. Aunque es una cuestión en la que todavía no se ha tomado ninguna decisión formal, son muchos tanto en Génova como en el Grupo Popular los entienden que deben ir de la mano de los naranjas para agrupar los 101 escaños de ambos partidos más Navarra Suma con los que hacer frente a los escaños de PSOE, Unidas Podemos y Más País a la hora de votar la Mesa.

Sánchez se asegurará la mayoría en el órgano rector de la Cámara Baja

En el PP dan por hecho que la presidencia, dos vicepresidencias y dos secretarías serán para el bloque de izquierdas, de modo que Pedro Sánchez se asegura la mayoría absoluta de un órgano formado por nueve miembros. Pablo Casado podría tener hasta 3 representantes, entre ellos, un vicepresidente, y Vox uno si no hay ningún tipo de pacto previo.

Todo ello deja a la formación naranja -que ahora tiene en la Mesa a dos representantes sin escaño, Ignacio Prendes y a Patricia Reyes-, fuera de la ecuación. Pero en el PP quieren «contar siempre con Ciudadanos», de modo que funcionaran como un Grupo Parlamentario único en la votación, compleja, de este órgano. En ese caso, los populares deberían ceder uno de sus puestos a Ciudadanos.

Defienden para los naranjas «algún nivel de representación institucional», si es posible, en la Mesa del Congreso o, en su caso, en la presidencia de algunas de las comisiones parlamentarias que se dejan a la oposición, como es el caso de Presupuestos o de la de Exteriores.

Si bien desde el PP se critica el «absurdo e ilegítimo» bloqueo de Vox por parte del PSOE -que ya impidió que se sentaran en las Mesa tras las elecciones delo 28-A a pesar de sacar 24 diputados- ahora que han duplicado su representación, los populares no tienen intención alguna de hacer frente común con Santiago Abascal. «Nos los vetaremos ni les cabrearemos», pero tampoco «vamos a ir de la mano con ellos porque, sinceramente, no nos interesa, preferimos marcar distancias», aducen las fuentes consultadas en conversación con El Independiente.

Álvarez de Toledo es la principal defensora de la unidad de acción con Ciudadanos

El PP ha iniciado un proceso de fusión por absorción que, aunque no quiere calificar de OPA, se le parece mucho. Desde Cataluña se han dado los primeros pasos una vez que el PP ha quedado por delante de Vox y de Ciudadanos, convertido «en el primer referente constitucionalista de Cataluña», en palabras de la portavoz popular, Cayetana Álvarez de Toledo. Precisamente ella es una de las principales precursoras de la unidad de acción con el partido que hasta este lunes lideraba Albert Rivera.

Con 52 diputados es complicado impedir la presencia de Vox en la Mesa aunque los socialistas podrían, con un juego de sumas y de restas, que ese medio centenar de escaños resultara insuficiente para sentarlos en la misma. El proceso de elección en órgano rector y de representación colegiada de la Cámara es sencillo en apariencia pero de una enorme complejidad a la hora de alcanzar pactos para asegurarse los puestos.

Regulado por los artículos 36, 37 y 38 del Reglamento de la Cámara Baja, establece que los cuatro vicepresidentes se elegirán simultáneamente, pero cada escribirá sólo un nombre en la papeleta, de ahí la importancia de aglutinar el voto. Resultarán elegidos, por orden sucesivo, los cuatro que obtengan mayor número de apoyos en urna cerrada y de la misma forma serán elegidos los cuatro secretarios.

El Congreso y el Senado se constituyen el 3 de diciembre

En la elección del presidente, cada diputado escribirá sólo un nombre en la papeleta y resulta elegido el que obtenga el voto de la mayoría absoluta de los miembros de la Cámara, esto es, un mínimo de 176 apoyos en voto secreto. Si nadie consigue, se repetirá la elección entre los que hayan alcanzado las dos mayores votaciones.

La constitución del Parlamento será el 3 de diciembre, según establece el decreto de convocatoria de elecciones del 10-N. Es una de las pocas fechas regulada en un proceso que no marca plazos para la ronda de contactos de Su Majestad el Rey con los partidos políticos representados en la Cámara Baja ni para el primer debate de investidura. Una vez se produzca éste sin que haya resultado elegido ningún presidente, quedan dos meses antes de una nueva convocatoria electoral.

La presencia en la Mesa del Congreso no es un tema menor, porque de ella dependen decisiones de suma importancia como declarar la admisibilidad o inadmisibilidad de los escritos parlamentarios, decidir sobre la constitución de los grupos y de las comparecencias ministeriales o fijar el calendario de actividades del Pleno y de las Comisiones para cada período de sesiones. Lo lógico es que PSOE y Unidas Podemos quieran tener la mayoría en este órgano donde ahora mismo no se sienta ningún nacionalista o independentista.

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