La Audiencia de Sevilla ha condenado al ex presidente socialista andaluz José Antonio Griñán a 6 años de cárcel por un delito de malversación y a 15 años de inhabilitación por otro de prevaricación en el caso ERE, y su antecesor en el cargo, Manuel Chaves, ha sido condenado a 9 años de inhabilitación por prevaricación.

Desde el Partido Popular, Ciudadanos y Vox se han exigido responsabilidades políticas a Pedro Sánchez, que impulsó la moción de censura contra Mariano Rajoy tras conocerse la sentencia de la trama Gürtel, pese a que el entonces presidente del Gobierno no estaba implicado en el caso.

La sentencia de los ERE, que condena a dos ex presidentes de la Junta de Andalucía y del propio PSOE, pone el foco sobre la reacción de Sánchez, que en el pasado aseguró confiar plenamente en la inocencia de los dos condenados.

Pablo Iglesias, líder de Podemos, ha desvinculado a Sánchez de la red que operó durante décadas en las instituciones andaluzas y Alberto Garzón, líder de Izquierda Unida, ha pedido simplemente «pasar página». El PSOE se escuda en que en el caso de los ERE no ha habido enriquecimiento personal de los encausados ni financiación ilegal del partido.