Es el propietario de la residencia privada más grande de Reino Unido después del palacio de Buckingham, posee un avión privado Boeing 727 y más de 500 propiedades en la provincia de Málaga, próximas a Marbella, valoradas en cerca de 700 millones de euros.

Sin embargo, Rifaat Al Asad sostiene que su familia era una «tribu siria muy grande propietaria de terrenos agrícolas y arbóreos» que fueron puestos a nombre de su padre, Alí Sulayman Al Asad, y éste los transfirió a él y a su hermano, el ex presidente Hafez Al Asad, así como que él mismo cedió tales terrenos a las familias que los ocupaban y «nunca he tenido nada».

Durante décadas, Rifaat Al Asad consiguió mantener en España el espejismo de ser un hombre desconocido a pesar de manejar cantidades desorbitantes de dinero. O, al menos, no rendir cuentas ante la Justicia sobre el origen de su fortuna.

Pero su procedencia es difícil de ocultar tras un apellido tan conocido. También la maraña de sociedades tras las que, según el juez de la Audiencia Nacional José De la Mata, Rifaat Al Asad y su familia blanquearon desde los años 80 el dinero procedente del expolio del Tesoro sirio a través de graves delitos como las amenazas, la extorsión, el contrabando, o el expolio de riquezas arqueológicas.

Contrabando en el puerto de Latakia

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 propone juzgar a Rifaat Al Asad y a 13 familiares y testaferros suyos como una organización criminal por el blanqueo de cientos de millones de euros en España. Del auto hecho público este viernes, donde De la Mata describe toda la maraña delictiva de la familia Asad, también se extraen datos de la extravagante y delictiva trayectoria del ex mandatario sirio.

Tío del actual presidente sirio Bashar Al Asad, Rifaat fue expulsado de Siria en 1984 por su hermano, el ex presidente Hafez Al Asad, que temió que montara un golpe de Estado

Tío del actual presidente sirio Bashar Al Asad, Rifaat Al Asad fue expulsado de Siria en 1984 por su hermano, el ex presidente Hafez Al Asad, que temió que montara un golpe de Estado. Vivió en Europa Occidental hasta 1992 y sólo se le permitió entrar de nuevo en Siria para asistir al entierro de su madre. Se quedó en el país hasta 1998.

Sin embargo, según el instructor de la Audiencia Nacional, incluso desde el exilio Rifaat Al Assad mantuvo el «monopolio de diversos ilícitos en Siria». Por medio de personas de su confianza controló el puerto de Latakia, que utilizó según la investigación para sacar de contrabando, junto a distintas mercancías, las riquezas arqueológicas de las que se apropió, así como le sirvió para el tráfico de cannabis.

Expolio de un tesoro romano

Durante la instrucción, el juez recabó los testimonios de sirios que describieron la actividad delictiva de Rifaat Al Asad. Un abogado natural de Minaq contó, por ejemplo, cómo durante unas obras de acondicionamiento se descubrió una cueva romana con «un amplio tesoro arqueológico romano con importantes cantidades de oro y efigies».

«Inmediatamente un helicóptero llevó a Rifaat Al Assad a la cueva quien tras acceder a la misma ordenó que todo el oro y algunas piezas arqueológicas más valiosas fueran cargadas en su helicóptero, recuperando de la cueva el resto de las piezas arqueológicas en días venideros con vehículos militares», contó el abogado sirio.

Al frente de un grupo paramilitar

El auto del instructor también se refiere al montaje por parte de Rifaat Al Asad en los años 80 de una «shabiha» o grupo paramilitar sirio leal al gobierno de su hermano, Hafez Al Assad, que se denominó “Shabiha”.

«Originariamente se concentraron en la región mediterránea de Siria alrededor de Latakia, Banias y Tartous, donde supuestamente se beneficiaron del contrabando a través de los puertos de la zona», concretamente del mencionado puerto deportivo de Latakia, propiedad de Rifaat Al Asad, se relata en el escrito del juez.

Lavado en España

Todas estas actividades delictivas proporcionaron a Al Asad y a su familia una ingente fortuna que, según el juez De la Mata, blanqueó con la compra de propiedades en Europa. El juez sostiene que su patrimonio, ocultado tras sociedades a nombre de otras personas, también podría encontrarse en Gibraltar, Suiza, Panamá, Jersey o Guernsey.

En España, el lavado se produjo con la compra de caros inmuebles en la localidad malagueña de Benhavís y otras próximas. Tras la compra de éstas estuvieron algunos testaferros, sus dos esposas u ocho de sus hijos, que declararon durante la instrucción recibir «ayudas» económicas de su padre que llegaban a los 10.000 euros mensuales, además de una asignación de 90.000 euros al año.