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Alfonso Alonso: "ERC y PNV están conectados, quieren lo mismo: autodeterminación"

La vicesecretaria general del PP, Cuca Gamarra (3d), acompañada del presidente del PP del País Vasco, Alfonso Alonso (c). EFE

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, asegura que el desafío al que se enfrenta España no está sólo en Cataluña. Afirma que en la negociación que el presidente Pedro Sánchez ha abierto con el independentismo catalán permanece oculto el soberanismo vasco. «Están absolutamente conectados, ERC y el PNV quieren lo mismo, hablar del derecho de autodeterminación». Afirma que el proceso que ha activado el PSOE se transformará en «dos frentes» que fracturarán a la sociedad y ante el que el PP debe erigirse como «la garantía de que algunas cosas no pueden ocurrir».

En el caso vasco, reconoce que el partido no atraviesa su mejor momento y que tendrá que hacer frente al reto de evitar «el nuevo ‘Plan Ibarretxe’, que se negocia como actualización del Estatuto de Gernika, sin el enorme apoyo y comprensión que teníamos antes», explica. «Cuando terminó el terrorismo esa ola de apoyo desapareció». A ello suma la dificultad para asentar una buena sintonía con la actual dirección de su partido para hacer valer la ‘singularidad’ que reivindica el PP vasco y que tiene en su portavoz, Cayetana Álvarez de Toledo, como principal piedra de choque. El último episodio, tras acusar a los populares vascos de ser conniventes con el nacionalismo durante los 80, es haber asegurado que la situación política actual es peor que cuando ETA mataba: «Espero que actuemos al unísono. Hemos decretado que cualquier duda, pelea, querella o disputa interna es una tontería comparado con lo que nos viene».

El líder de los populares vascos da por hecho que el acuerdo de Sánchez con ERC es sólo cuestión de tiempo, el que le reclama la formación independentista. También que el PP sólo puede ofrecer «la vía de los pactos constitucionales», que Sánchez no parece estar dispuesto a explorar. Ante eso, señala que quizá sólo quede «la hipnosis o buscar un hechizo» para hacer cambiar de posición al candidato socialista.

Pregunta.– Álvarez de Toledo volvió a enrarecer la relación con el PP vasco asegurando que ahora la situación política es más compleja que con ETA, cosa que usted niega. ¿Le ha llamado ya para disculparse? 

Respuesta.– Yo no le pido que se disculpe. Aquí cada uno hace política, dice las cosas y mantiene sus posiciones. He hablado con ella, sí. Es evidente que el escenario político no es ahora peor que entonces. Ella dijo que quería decir que echaba de menos una unión entre los constitucionalistas.

P.- ¿Figura en la lista de felicitaciones navideñas que va a enviar?

R.- Sí hombre, sí. No voy a perder el tiempo en pequeñas querellas, peleas entre compañeros. No tengo ningún interés. He llamado a Cayetana para tratar de mantener y forjar una buena relación que creo que es lo que necesitamos. Ella está comprometida con la defensa de este problema que tenemos aquí. Espero que actuemos al unísono. Cada uno tiene un acento y manera de ver las cosas pero al final, hemos decretado que cualquier duda, pelea, querella o disputa interna es una tontería comparado con lo que nos viene. El desafío que nos viene en el País Vasco va a ser muy difícil de encarar. Aquí se activa algo muy parecido al ‘Plan Ibarretxe’ y ahora tenemos menos fuerza que antes, los nacionalistas dominan todas las instituciones.

P.- Usted reivindicó en la convención de septiembre la singularidad del PP vasco y los derechos forales. Esta ‘singularidad’ que reclama, ¿está siendo entendida en la dirección de su partido?

P.- Eso está en la ponencia política del partido. El PP vasco ha sido foralista desde su fundación, si alguien no lo entiende el problema no es nuestro. Si alguien no lo entiende deberá hacer un esfuerzo, es una seña de identidad básica, siempre la ha sido. Todos los presidentes del PP vasco lo han defendido. La foralidad es compatible con el Estado liberal y la igualdad de todos los ciudadanos. Esto se lleva defendiendo más de un siglo, si no lo hiciéramos, seríamos otra cosa. El presidente Casado lo entiende perfectamente, he hablado largamente con él y lo respalda abiertamente. También he hablado con las estructuras del partido y lo entienden.

P.- Y la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ¿lo entiende? 

R.- Espero que lo entienda. Siempre estamos abiertos a explicarlo a todo el mundo que llega. Puedo explicar todo; qué ha pasado en el País Vasco en 40 años de terrorismo, cómo es la sociedad vasca, qué significa la autonomía, el origen del Concierto Económico, por qué ni Franco se atrevió a quitarlo en Álava, etc. Puedo explicar todas esas cosas, lo que no voy a hacer es ignorarlas yo, es nuestra raíz política y lo que nosotros somos.

El PP debe ser la garantía de que algunas cosas no pueden ocurrir en España»

P.- La negativa del PP vasco a explorar con el Gobierno vasco un acuerdo, ¿no supone eliminar su mayor baza de influencia política en Euskadi?

R.- La negativa fue del PNV y el PSE. Dijimos que entrabamos si se promovía una reforma fiscal y dijeron que no. El PNV se ha ‘podemizado’ y se ha escorado hacia posiciones soberanistas. Hasta ahora ha estado recibiendo votos de ciudadanos que creían en una posición moderada, institucional. Ahora están dejando ese hueco. Ahí el PP debe fortalecer su discurso frente al soberanismo, apostando por el Estatuto de Gernika, situándose frente al modelo social de Podemos y abogando por un modelo para las clases medias que trabajan.

P.- Al PNV no le va mal, hoy tiene la mayor cuota de poder de su historia. El PP vasco, en cambio, tiene los peores resultados de su historia. ¿Qué ha hecho mal o no ha sabido trasladar a la sociedad vasca?

R.- El PNV fue hábil para, ante el desgaste de los dos grandes partidos por la crisis y los casos de corrupción, capitalizarlo presentándose como una fuerza institucional y moderada ajena al ‘rifirrafe’ nacional. Eso nos ha castigado. Hemos cometido errores, peleas, crisis en nuestro liderazgo, etc. El PNV se ha ido aprovechando.

P.- Hagamos autocrítica. ¿Y el PP vasco, en qué ha errado?

R.- El problema es que no existimos en gran parte del territorio porque asesinaron a muchos de nuestros concejales. No tenemos cuadros ni gente en muchas ciudades…

P.- Pero esa situación, incluso peor, la padecían cuando tenían más del doble de votos de los que reciben ahora…

R.- Pero entonces teníamos un enorme apoyo y comprensión. Cuando terminó el terrorismo esa ola de apoyo desapareció. No teníamos presencia en muchos lugares y reconstruir eso es complicado. ETA nos hizo muchísimo daño, es evidente. Ahora no tenemos bases para trasladar nuestro mensaje. Nos cuesta avanzar pero avanzaremos. Estoy convencido de que recuperaremos nuestro espacio.

P.- El PNV, con su socio el PSE, ya tiene nuevo aliado; Podemos. Esta nueva sintonía, ¿perdurará en el tiempo?

Urkullu tuvo buena prensa en Madrid. Hoy nadie le cree, se ha convertido en sinónimo de deslealtad»

R.- Los acuerdos del País Vasco se cierran en Madrid. Este es un acuerdo nacional. El PSOE ya se lo ha advertido a Urkullu, si tiene presupuestos es por el acuerdo en Madrid. El acuerdo presupuestario no es consecuencia de una hábil capacidad negociadora del lehendakari sino consecuencia de la entrega del PNV al pacto PSOE-Podemos. Es un acuerdo estratégico, no presupuestario, en el que se deja pelos en la gatera; comprar el discurso social de Podemos.

P.- El PSE ha apoyado el borrador del PNV de nuevo estatuto, aunque con votos particulares en las cuestiones más delicadas -derecho a decidir, nación, consulta-. ¿Hasta dónde cree que está dispuesto a llegar?

R.- El Partido Socialista de ninguna manera puede entrar en un nuevo estatus. De lo que estamos hablando es de liquidar la autonomía, de dejar que el País Vasco deje de ser una Comunidad Autónoma. No creo que el PSE entre en eso, sería un profundo error. Lo preocupante es que por el camino se puede avanzar en una división, una pérdida de la convivencia, perjudicar la igualdad, el deterioro social y el económico. Eso nos debería preocupar. 

P.- El procés catalán y el ‘nuevo estatuto vasco’, ¿son equiparables o se trata de vías distintas?

R.- En Cataluña han decidido apostar por la independencia, en el País Vasco por la soberanía. Lo que quieren es una relación confederal como sujeto soberano ante España. Al final, la ruptura es la misma, se rompe la unidad constitucional y la soberanía del país, son procesos muy paralelos. Ahora lo han activado tras ver que parte de lo que plantean pueda tener entrada. Es una estrategia de largo plazo.

P.- El encaje que tiene hoy el País Vasco, ¿será el mismo dentro de cuatro años, cuando concluya la legislatura –si se culmina- recién estrenada?

R.- Dentro de cuatro años seguiremos con el Estatuto de Gernika. En el Congreso hay una garantía que se llama PP y nada puede hacerse sin el PP. Dentro de cuatro años regirá el Estatuto de Gernika que es lo que quiere la mayoría de los vascos, no hay un ambiente proindependentista en el País Vasco y el PNV lo sabe.

P.- Usted afirma que la figura de Urkullu es la gran mentira que sobrevuela en los mentideros políticos de Madrid. Dice que nada de moderado ni sensato, lo describe como un ‘lobo con piel de cordero’.

Cuando estaba ETA teníamos un enorme apoyo y comprensión. Cuando terminó, esa ola de apoyo desapareció»

R.- Tuvo buena prensa hace tiempo pero hoy nadie cree en Urkullu. Se ha convertido en sinónimo de deslealtad, es una persona con la que llegas a un acuerdo y a la semana te traiciona. Representa a un PNV que no es leal a la palabra dada, que va siempre a lo suyo, va siempre camufladito y que actúa más cobardemente, deja que el desgaste lo hagan los independentistas catalanes pero luego aquí plantea lo mismo. El PNV está preocupado, ve que esa fama de partido institucional y responsable que habían ido construyendo se está desmoronando.

P.- La negociación abierta con ERC, ¿qué incidencia puede tener para el proceso de nuevo Estatuto vasco abierto en Euskadi y en el que el PNV quiere incluir el derecho a decidir? ¿Se está negociando en la mesa de Sánchez y Rufián también el devenir del proyecto vasco?

R.- Está absolutamente conectado. ERC y el PNV quieren lo mismo, una mesa para hablar de la soberanía nacional, hablar del derecho de autodeterminación. El PNV lo que quiere es que los independentistas de Cataluña muevan el árbol y a ver qué nueces caen, ellos irán a recogerlas. La tensión se la dejan a los independentistas catalanes, son ellos los que van a hacer el desgaste. Ahí va a estar atrapado Sánchez, va a tener un frente en Cataluña y un frente en el País Vasco. El PP estará ahí como garantía. Sánchez está mintiendo a todo el mundo, no puede disponer de esas cosas, no puede negociar la soberanía nacional, no se lo puede dar, pero a lo mejor les da otras cosas que irán mermando la igualdad entre españoles y erosionando nuestro modelo de convivencia.

P.- ¿Comparte la idea de quienes aseguran que el PP teme a Vox y que unas terceras elecciones serían su peor escenario?

R.- Las terceras irían muy mal para Sánchez. Es una locura ir a unas terceras elecciones, lo mejor sería que hubiera una posibilidad de entendimiento entre el PP y el PSOE. Lo peor no serían unas terceras elecciones sino el Gobierno que está intentando Sánchez.

P.- La opción de unas terceras elecciones, ¿la da por cerrada?

R.- No sé si el acuerdo está cerrado, pero que es lo que se quiere es evidente. Sánchez nunca nos ha dicho la verdad, todo es opaco, no hay transparencia. Sí sabemos que ERC tiene problemas con el calendario, su asamblea en diciembre, la espera de las resoluciones judiciales, etc. A ERC le conviene enero. Por eso Sánchez marea la perdiz hasta enero, les está dando tiempo a los de Esquerra. El PP no debe entrar a la maniobra de distracción de Sánchez.

P.- Si esa ronda es para ‘marear la perdiz’, como dice, ¿los presidentes autonómicos del PP deberían coger el teléfono a Sánchez?

Cayetana y yo hemos decretado que cualquier pelea o disputa interna es una tontería comparado con lo que nos viene»

R.- Somos un partido institucional y por tanto los presidentes autonómicos deben atender los requerimientos del presidente del Gobierno. Los socios que busca Sánchez son los que no son institucionales. Es indignante que el presidente del Gobierno, el candidato Sánchez utilice a los cargos institucionales para sus propios intereses políticos.

P.- ¿Cómo describiría la situación política que atraviesa España?

R.- Existe una situación de bloqueo y alto riesgo. El riesgo es salir del bloqueo por el camino equivocado. Si Sánchez avanza en un pacto con quienes quieren cargarse la soberanía nacional y hace depender el futuro inmediato de los españoles del partido como ERC o el de Torra y Puigdemont, esto va a derivar en una situación de inestabilidad, en una situación imposible que nos lleva a todos a un callejón sin salida. Será una situación muy mala para España de pérdida de oportunidades, desafección ciudadana, división de la ciudadanía, amenazas para la igualdad entre españoles. Habrá riesgos de todo tipo. Es irresponsable. El desbloqueo vía independentistas catalanes es una situación aún peor.

P.- ¿Qué puede hacer el PP para impedir ese escenario?

R.- El que puede desbloquear la situación es Sánchez. La operación con Podemos, ERC y el PNV está diseñada desde el día de las elecciones. Lo que debe hacer es renunciar a esa operación.

P.- ¿Pero su partido no puede hacer nada?

R.- Quizá hipnosis sobre Sánchez, no sé… pero salvo que busquemos un hechizo. O Sánchez cambia su posición o no hay anda que hacer. Siempre tiene la vía de los pactos constitucionales y no lo ha explorado, podría hacerlo. Pero en estas circunstancias no conviene llamarse a engaño. Hay un acuerdo que tiene unas bases y que ya está en funcionamiento. Hay un acuerdo nacional en el que están el PSOE, Podemos y el PNV que aquí, en el País Vasco, ha producido la aprobación de los presupuestos y una alianza del PNV con Podemos. Sólo le falta que ERC le dé el pase. Ahora ERC está jugando con los tiempos, deteniendo la política nacional. Los demás van a ganar tiempo, por eso se le ha ocurrido hablar con los presidentes autonómicos con los que lleva sin hablar ni sé el tiempo, a algunos no los ha recibido nunca. Lo único que va a hacer es darle tiempo a Esquerra.

P.– El Planteamiento de Inés Arrimadas por una alianza Cs-PP para facilitar una alternativa, ¿es un error haberla descartado?

El PP vasco ha sido foralista desde su fundación, si alguien no lo entiende deberá hacer un esfuerzo para comprenderlo»

R.- El PP tiene que construir una alternativa y no puede apoyar un gobierno cuyo principal objetivo sea destruir las reformas que hizo el PP y abrir el debate sobre la soberanía nacional, eso no lo podemos apoyar. Como estos son los fundamentos del acuerdo con Podemos, o Sánchez rompe el acuerdo con Podemos o con el concurso del PP es imposible.

P.- Reconsiderar el acuerdo con Podemos, ¿abriría el camino al PP?

R.- Es una operación política no sólo para salir del atolladero de la investidura sino de más largo alcance que tiene como objetivo aislar al PP. Es la creencia de querer dividir España en dos bloques y deshacer un empate infinito sin tener ningún escrúpulo. Por eso se ponen a pactar con los que están fuera del consenso constitucional. Si el PSOE quiere cambiar de política creo que tiene que cambiar de líder. El PP tiene que mantener un discurso sólido, mantenerse como la alternativa. Tenemos que ser garantía de que no se manosea la Constitución y no se quiebra la igualdad entre los españoles. Sánchez se va a reunir con Urkullu y Torra y le van a pedir la autodeterminación y la caja de la Seguridad Social. Mientras esté el PP, ni va a haber autodeterminación ni se va a romper la soberanía ni la caja de la Seguridad Social. Debemos ser garantía de que algunas cosas no pueden ocurrir en España.

P.- Con Vox, ¿hay que establecer distancia desde el PP o atraerlo a un ámbito político de la moderación?

R.- Tenemos muchas diferencias con ellos. Quieren liquidar el sistema autonómico, nosotros somos autonomistas. Vox responde a un momento político muy determinado. En toda Europa ha habido un auge de los nacionalismos, más discursos viscerales, una muestra del hartazgo de la gente, etc. El PP debe conseguir que Vox haya sido una coyuntura y volver a aglutinar el centro derecha en la moderación y el respeto a la Constitución, la defensa del estado autonómico y la confianza en España.

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