Política

Sánchez y Casado pasan a la bronca por el terrorismo y la corrupción

La hermana de un concejal asesinado por ETA se levanta del escaño para recriminar al líder socialista: "Vergüenza os tenía que dar"

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante el debate de investidura de este sábado. EFE

«Gracias por su moderación, su viaje a la moderación de 2018 ha terminado y toca afeitarse la barba de nuevo». Con esta ironía ha respondido el candidato socialista, Pedro Sánchez, al líder de la oposición, Pablo Casado (PP), que han elevado la tensión hasta la bronca con duros reproches relacionados con el terrorismo y la corrupción.

El presidente en funciones ha recordado las críticas que el PP hacía a sus antecesores en el cargo, desde Felipe González a Rodríguez Zapatero, pasando por el fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba. «Ninguno era bueno para ustedes», ha concluido Sánchez, que ha resumido el «problema» del PP en la siguiente tesis: «Dicen que les duele España pero lo que realmente les duele es no gobernar España, y ese dolor se les hace insoportable. Y por eso bloquean».

Sánchez ha recordado también cuando José María Aznar llamaba a ETA «Movimiento de liberación vasco», los intentos de Javier Maroto como alcalde de Vitoria de alcanzar acuerdos con Bildu para reprochar a Casado que su partido asegure que los acuerdos con el nacionalismo y el independentismo vasco sea «traicionar a los muertos».

En ese punto, la diputada sevillana Teresa Jiménez Becerril, cuyo hermano y cuñada fueron asesinados a tiros por ETA dejando a cuatro hijos huérfanos, se ha levantado del escaño para increpar a Sánchez. «Estáis pactando con sus herederos que están ahí sentados, que mataron a nuestros familiares, vergüenza os debería dar», le ha reprochado la popular.

El líder socialista también se ha arrogado los pactos para elaborar la Constitución, de los que ha excluido al PP antes de lanzar un dardo envenenado a Casado: «La patraña de su gestión económica no se la creen ni en Alcalá Meco».

En respuesta, Casado ha recordado el caso de los ERE. «Lecciones sobre corrupción ninguna, lleva dos meses callado sobre el mayor caso de latrocinio de Europa». El líder del PP también ha censurado que Sánchez lleve a la Cámara el nombre de Rubalcaba «el día que trae el Gobierno Frankenstein» cuando el propio dirigente socialista fallecido «le retiró la palabra» por criticar esa coalición con separatistas y populistas.

«Ojalá usted fuera la mitad de patriota que Albert Rivera, un respeto, no le llega ni a la suela del zapato», ha defendido Casado, que también ha advertido a Pablo Iglesias (Podemos) de cómo han terminado otros dirigentes que se han fiado de Pedro Sánchez. «Recuerde cómo ha tratado a Rubalcaba, a Felipe González, a Susana Díaz, a la que le debe todo, a Ciudadanos, y a nosotros», ha avisado.

Sánchez ha denunciado las «artimañas jurídicas y extrajurídicas» del PP para impedir su Gobierno de coalición con Podemos, que ha defendido para dar estabilidad al Gobierno con los 155 diputados que suman ambas fuerzas.

«La Constitución no es una artimaña de la ultraderecha, ni lo es el Estado de Derecho», ha respondido el líder del PP, que ha ido elevando el tono. «Contencioso territorial, conflicto político, ¿pero usted quién se cree que es? Esto es el Hemiciclo de una nación con cinco siglos de historia, ¿usted quién se cree que es? ¿Usted se cree con derecho moral a denostar nuestra memoria democrática para estar unos meses más en la Moncloa y en el Falcon? Si yo fuera socialista estaría francamente avergonzado en el día de hoy», ha asegurado Casado, que ha intentado reivindicar al «socialismo histórico» para que Sánchez «respete» el legado de su propio partido.

Perdedor

Como principal argumento en contra de Casado, Sánchez se ha regodeado en las derrotas electorales del PP y de Ciudadanos en las cinco elecciones celebradas en los últimos cuatro años. «Llevan quince meses hablando del fin de España y el fin del mundo que no llega», se ha mofado también Sánchez, que ha invitado a Casado a «aprender a perder para saber ganar». «Usted está a tres millones de diferencia del peor Mariano Rajoy», le ha espetado.

«Yo le reconozco que en abril no fuimos capaces de ponernos de acuerdo y en noviembre hemos entendido el mensaje, pero a usted le han dicho cinco veces que no y no ha entendido el mensaje», ha insistido, acusando a PP, Ciudadanos y Vox de bloquear la formación de Gobierno. «Si ese panorama es tan terrorífico, ¿por qué no se abstiene?», le ha preguntado, planteándole incluso un acuerdo con Inés Arrimadas para repartirse entre los dos las abstenciones necesarias para avalar la coalición con Podemos.

«Si el problema es la presencia de Unidas Podemos en el Gobierno, ¿por qué no se abstuvieron en abril, cuando no había un acuerdo con Unidas Podemos para formar un Gobierno de coalición?», le ha cuestionado, recordando la abstención del PSOE en la última investidura de Mariano Rajoy. «Vamos a decir las cosas de verdad: ustedes no se abstienen porque su estrategia es cuánto peor mejor», ha concluido.

Sánchez ha defendido que la bilateralidad que va a iniciar en las relaciones con Cataluña no sólo existe en el Estatuto catalán, sino en varios como el andaluz, el de Aragón, Castilla y León y Extremadura, entre otros. También ha recordado que once estatutos de autonomías reconocen la capacidad de convocar consultas y referéndums. «¿Va a llevar todos estos estatutos al Constitucional o a la Junta Electoral Central?», ha preguntado Sánchez, que ha reprochado al PP que no tengan una respuesta para Cataluña.

El desafío independentista ha consumido buena parte del discurso del líder de la oposición, Pablo Casado, en esta primera sesión del debate de investidura y, sobre todo, por los acontecimientos de las últimas horas, una vez que la Junta Electoral Central ha confirmado que la inhabilitación de Quim Torra debe aplicarse con carácter inmediato. Es por ello que Casado ha rescatado el discurso de la aplicación del 155, esto es, de la intervención de la Generalitat catalana ante la «desobediencia manifiesta» del presidente del ejecutivo autonómico.

Así, Casado ha exigido a Sánchez que «aplique» la constitución en Cataluña para restaurar la legalidad de un presidente inhabilitado que ha dicho expresamente que no reconoce la legitimidad de más órgano que el Parlament, que, precisamente, celebra esta tarde pleno a las cinco de la tarde. «Ha resucitado el procés. Va a permitir tener un presidente en rebeldía», ha dicho, para animarle que debería iniciar el requerimiento de incumplimiento y aplicar el 155″. En caso contrario, cree que el PP que Sánchez prevaricaría, por lo que lo llevarían ante la Justicia «como hicimos con Torra».

Cree Casado que el discurso de Sánchez «da miedo y es guerracivilista» y ha pasado a replicar algunas de las propuestas programáticas como la lucha contra el fraude fiscal. En este sentido le ha invitado a mirar a la bancada azul de sus ministros «con las irregularidades patrimoniales y sociedades opacas para eludir el pago de impuestos».

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