El 10 de enero de 2016 Carles Puigdemont fue investido presidente de la Generalitat. El hasta entonces alcalde de Girona accedía a la presidencia catalana por obra y gracia del veto de la CUP a la candidatura de Artur Mas. Y lo hacía pasando por delante del líder de ERC, Oriol Junqueras, que había sucumbido a las presiones de Convergencia para integrar una candidatura única de CDC y Esquerra bajo las sigas de JxSi, en la que Junqueras aspiraba a la vicepresidencia del gobierno catalán.

Cuatro años después, los dos hombres que durante este tiempo se han disputado el liderazgo del independentismo catalán -en una batalla cainita que ha llevado a una declaración de independencia frustrada y la intervención de la autonomía-, vuelven a coincidir en un mismo grupo parlamentario, el de los Verdes-ALE del Parlamento Europeo. El cuarto grupo de la cámara, integrado por ecologistas y nacionalistas de media Europa, que ayer escogió a Junqueras como su vicepresidente, liderando el subgrupo de los nacionalistas.

Estreno de Puigdemont y Comin

Este lunes Estrasburgo acogerá la primera reunión plenaria del Europarlamento en 2020 con la participación, por primera vez, de Carles Puigdemont y Toni Comin. Los dos diputados escogidos en las pasadas elecciones bajo las siglas JxCat-Lliures per Europa aprovecharán la vía abierta por el dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre Oriol Junqueras que les ha permitido hacer efectiva la condición de europarlamentarios, con la pretensión de integrarse en el grupo Verdes-ALE.

El ALE –Alianza Libre Europea– es precisamente el grupo que ayer proclamó a Oriol Junqueras presidente de su subgrupo, en sustitución del nacionalista escocés Alyn Smith, nuevo miembro de la Cámara de los Comunes. Esquerra lleva varios mandatos integrada en el ALE, no así Convergencia, que tradicionalmente se había encuadrado con los liberales del ALDE. El ascenso de Cs en las anteriores elecciones europeas, y los enfrentamientos con el entonces eurodiputado Ramon Tremosa concluyeron con la expulsión de los nacionalistas del Grupo Liberal.

Cuando se presentó a las elecciones, Puigdemont ya expresó su voluntad de integrarse en el grupo de los partidos nacionalistas, y la número dos de ERC en Europa, Diana Riba, aseguró el pasado verano que los republicanos apoyarían esa aspiración. Pero lo cierto es que Puigdemont deberá esperar al plácet del grupo en el que los verdes son mayoría y Junqueras ha obtenido ya la vicepresidencia.

Adiós al Parlament

Pese a este trágala inicial, Puigdemont -como Comin- no han dudado en renunciar a su actas de diputados en el Parlament para acceder definitivamente a la condición de eurodiputados y disfrutar, con ello, de la inmunidad que otorga el Parlamento Europeo. Será hasta que el Tribunal Supremo tramite el suplicatorio para que ambos ex miembros del Govern sean juzgados por su participación en el 1-O. Pero los largos plazos de un procedimiento especialmente garantista en el caso de la Eurocámara -los entendidos hablan de un mínimo de nueve meses- garantizan a Puigdemont meses de libertad para moverse a sus anchas por Europa.

Desde JxCat se da por segura la organización de un primer mitin en Perpiñán, capital de la Cataluña francesa, tras la participación en el primer pleno de la Eurocámara. Un acto que volverá a poner de relieve el alto rendimiento político que Puigdemont ha extraído de su fuga, en la que ahora se beneficia de la primera victoria judicial de Junqueras. Mientras, el líder de Esquerra recibe el reconocimiento de sus compañeros de Grupo, pero es reconocimiento poco incidirá en la decisión que debe tomar el Tribunal Supremo sobre su eventual puesta en libertad, tal como defiende ERC en cumplimiento del dictamen del TJUE.