Política

Calviño, la burócrata europea llamada a hacer creíble la política económica

La deuda pública marca un nuevo récord, al superar los 1,2 billones de euros.

La ministra de Economía, Nadia Calviño. Europa Press

Nacida en A Coruña en 1968, Nadia Calviño es licenciada en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y en Derecho por la UNED, y pertenece desde 1994 al Cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado, desde donde dio el salto al Ministerio de Economía, razón por la que al tomar posesión como ministra más de dos décadas después aseguró sentirse «en casa».

Antes de dirigir el Presupuesto europeo, Calviño había sido directora general adjunta en materia de servicios financieros en la Dirección General de Mercado Interior y Servicios de la CE (2010-2014) y ocupado este mismo cargo en Fusiones y Defensa de la Competencia, en la Dirección General de Competencia del Ejecutivo comunitario (2006-2010).

Previamente había trabajado en España como funcionaria del Estado en diferentes ministerios, y antes de entrar en el sector público fue consultora para firmas de abogados y profesora asociada en la Universidad Complutense de Madrid.

La fiabilidad que trasmite Nadia Calviño, avalada por sus años al servicio de la Comisión Europea, le ha valido la promoción a vicepresidenta en un momento en el que el crecimiento se frena y el Gobierno necesita trasmitir credibilidad y confianza a los agentes económicos, informa en EFE Matilde Martínez.

La actual ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, será la vicepresidenta encargada de coordinar los asuntos económicos y transformación digital en el nuevo Ejecutivo de coalición que presidirá Pedro Sánchez.

Llegó con un perfil técnico e independiente al Gobierno que Pedro Sánchez tuvo que montar con premura tras prosperar la moción de censura contra Mariano Rajoy en junio de 2018, aunque desde la campaña electoral del pasado abril su discurso se tornó más político, con una defensa cerrada de la figura del presidente.

Llegó con un perfil técnico e independiente al Gobierno que Pedro Sánchez tuvo que montar tras la moción de censura Rajoy

Calviño será la encargada de dar verosimilitud a la política económica de un Gobierno de coalición que despierta más recelos en el ámbito interno que en el exterior. También tendrá que trasmitir a las autoridades europeas que el compromiso de España con la disciplina fiscal sigue intacto, un entorno en el que sabe manejarse, después de doce años de trabajo en la Comisión Europea donde los últimos cuatro (2014-2018) desempeñó el cargo de directora general de Presupuestos.

Desde la vicepresidencia es posible que mantenga una relación más estrecha con los empresarios, que no han ocultado su preocupación por la entrada de Unidas Podemos en un Ejecutivo que temen que se aleje de la ortodoxia económica.

En la anterior Legislatura, Calviño fue la ganadora de la batalla interna que se dirimió en el Gobierno socialista en torno a la que había sido una de las principales promesas del PSOE: la derogación de la reforma laboral que el PP hizo en 2012.

Si hace unos meses veía «poco productivo» deshacer la reforma laboral, ahora tendrá que manejar un compromiso que se ha vuelto a incluir en el acuerdo de Gobierno PSOE-Podemos y cuyo formato legal tendrá que pasar su filtro como previsible presidenta de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos, trámite previo a la aprobación en Consejo de Ministros.

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