«¡Viva el Rey!», «¡Viva el Rey!», «¡Viva España!», «¡Viva nuestra Constitución!»: cuatro gritos, seguidos de sus respectivos «¡Vivas!», han cerrado la sesión de apertura de la nueva legislatura en el Congreso de los Diputados.

El Rey Felipe VI ha abandonado el hemiciclo entre aplausos y ha saludando a los diputados tras ofrecer un discurso en el que ha asegurado: «Las Cortes representan a todo el pueblo español, y a todo él se deben».

«España no puede ser de unos contra otros; España debe ser de todos y para todos. Así lo ha querido la sociedad española desde hace más de 40 años. Así lo sigue queriendo y, sobre todo, así lo merece».