«España no puede ser de unos contra otros; España debe ser de todos y para todos. Así lo ha querido la sociedad española desde hace más de 40 años. Así lo sigue queriendo y, sobre todo, así lo merece». El Rey Felipe VI ha llamado hoy a la concordia política y social durante su intervención en el acto solemne de aperturas de las Cortes Generales.

En un discurso que ha acumulado minutos de aplausos, incluidos los de los ministros de Podemos, aunque no de su grupo parlamentario ni el del PNV, el Rey ha defendido la actividad parlamentaria sobre la «base firme» de la Constitución, «que ha sido el lugar de encuentro de todos los españoles, de diferentes modos de entender y sentir España, con una inequívoca vocación integradora e incluyente a la vez que respetuosa con nuestra pluralidad y diversidad territorial».

«Las Cortes representan a todo el pueblo español, y a todo él se deben», ha dicho Felipe VI en un claro mensaje a los grupos independentistas, que se habían ausentado de la sesión.

El Rey ha defendido la vigencia de la Constitución, que fue elaborada bajo el espíritu de «concordia, reconciliación, entendimiento, respeto y, por supuesto, libertad». Hace 40 años, esos conceptos lograron «superar las divisiones, los enfrentamientos y las imposiciones», ha asegurado, para defender la vigencia de esos conceptos.

«Esas palabras fueron capaces de movilizar a todo un pueblo; movieron convicciones, sentimientos y emociones; recogieron e impulsaron aspiraciones e ilusiones largamente anheladas por muchos ciudadanos», ha destacado Felipe VI.

El Rey ha recordado que, con el régimen democrático de 1978, España logró «recuperar su autoestima y orgullo colectivo como gran nación que es», dejando atrás miedos, sufrimientos y penalidades. Por ese motivo, el monarca ha instado a «hacer prevalecer en toda su plenitud» esos conceptos de concordia y reconciliación, «por el valor incalculable que suponen en nuestra convivencia cívica, social y política», «que es el mayor patrimonio que hemos construido y que los españoles nos hemos ganado», todo un «deber moral» de las instituciones.

Los socios de investidura de Pedro Sánchez, un total de 49 diputados de ERC, EH-Bildu y BNG, junto a JxCat, se han ausentado del acto y han firmado un manifiesto conjunto en el que rechazan la monarquía, por ser una «institución anacrónica heredera del franquismo», y piden que el rey deje de tutelar a los gobiernos y parlamentos que emanan de la voluntad popular.

El texto, titulado «No tenemos rey. Democracia, libertad y repúblicas», ha sido leído en el Congreso por los portavoces de ERC, Gabriel Rufián; JxCat, Laura Borràs; CUP, Mireia Vehí; EH Bildu, Oskar Matute; y BNG, Néstor Rego, en castellano, gallego, catalán y euskera, justo una hora antes de la apertura de la XIV Legislatura y para escenificar las razones por las que no asisten a la sesión solemne.No-tenemos-Rey-Declaración-Llotja-de-Mar-3-FebreroDescarga.

Tras ese desplante, la ‘número dos’ del PSOE, Adriana Lastra, ha trasladado el respeto y apoyo de los socialistas a la labor que ejerce el Rey Felipe VI como jefe del Estado. «El Gobierno de España y el Grupo Parlamentario Socialista respeta y apoya la labor del jefe del Estado, como siempre», se ha limitado a responder Lastra al ser preguntadapor el manifiesto de los independentistas en contra del Rey.