El Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos sigue elaborando sus Presupuestos Generales del Estado para este año, que tendrán menos «capacidad de gasto» que el proyecto presentado por ambos partidos para 2019 y que fue tumbado en el Congreso por Esquerra Republicana de Cataluña dando paso a las elecciones de abril. Así lo ha reconocido la ministra de Hacienda y portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes.

Montero y la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, han reconocido la desaceleración de la economía española, que se reflejará en los primeros Presupuestos de PSOE y Podemos, que habían anunciado una importante subida del gasto público. Tras rebajar al 1,6% su estimación de crecimiento para este año, desde el 1,8% anterior, y elevar la tasa de paro hasta el 13,6%, más de un punto por encima de la previsión anterior, en el nuevo cuadro macroeconómico que acompañará los Presupuestos, el Gobierno admite también una reducción de ese gasto público.

La ministra de Hacienda ha explicado que los PGE sufrirán una «adaptación a la nueva realidad económica», con la disminución del techo de gasto respecto al presentado y tumbado en 2018. Esa rebaja del techo de gasto viene «marcada por la desaceleración y la previsión a la baja del PIB» que no coinciden con lo proyectado para 2019. Por tanto, la «capacidad de gasto será algo inferior que esos Presupuestos», y vendrá dada por una senda de estabilidad «realista y adaptada a esta nueva realidad económica», que supone una «adaptación a un nuevo entorno económico» que ofrecerá menos dotación a los acuerdos sobre gasto público firmados por PSOE y Unidas Podemos en su pacto de Gobierno.

Fuentes del Ejecutivo aseguran que esos ajustes no han supuesto un problema entre PSOE y Unidas Podemos y aseguran que los Presupuestos intentarán cumplir con todos los compromisos firmados en el pacto de Gobierno, aunque tengan menos recursos de los inicialmente planteados.

En este sentido, la subida de impuestos proyectada por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sigue siendo una incógnita. La ministra de Hacienda no ha querido avanzar nada al respecto, a preguntas de los periodistas, y se ha limitado a anunciar que «se presentarán en le momento que podamos» y que recogerán los compromisos del acuerdo programático entre ambos partidos. «La única línea roja que tendrá es que no afecten a la fiscalidad de la clase media y trabajadora, colectivos que tienen que recuperar poder adquisitivo y parte de los derechos» perdidos durante la crisis.

Además del detalle sobre la reforma fiscal, el Gobierno no avanza la fecha de la presentación de los Presupuestos, cuya tramitación depende del resultado de la mesa de negociación del Ejecutivo con la Generalitat de Cataluña, como exige ERC. Tanto es así, que la ministra Montero ha explicado que las cuentas no llegarán al Congreso de los Diputados hasta que el Gobierno tenga garantizado que pueden superar el debate de las enmiendas a la totalidad, permitiendo así el inicio de la tramitación presupuestaria.