La Fiscalía solicita 32 años y 27 años de prisión para los actores Ana Duato e Imanol Arias, respectivamente, por distintos delitos contra la Hacienda Pública entre los años 2010 y 2016, así como multas que superan los 15 millones de euros, que ya han sido abonados en gran parte, en el marco del caso Nummaria.

El Ministerio Público ha presentado el escrito de acusación contra los actores y otras 29 personas a las que acusa de haber participado o haberse beneficiado del entramado presuntamente delictivo creado por el abogado Fernando Peña, que también se encuentra entre los acusados, para evadir impuestos. Concretamente, Duato habría defraudado 1,9 millones de euros a Hacienda y Arias, 2,7, según Anticorrupción.

El escrito de acusación de la Fiscalía expone que Peña, director del despacho Nummaria, «facilitó estructuras jurídico-económicas diseñadas, implementadas y gestionadas por el despacho con la única finalidad de asegurar la opacidad de las operaciones económicas de sus clientes (entre ellos los actores Ana Duato e Imanol Arias), bien frente a la Hacienda Pública, bien frente a otras terceras personas físicas y jurídicas que ostentan algún derecho de crédito contra aquellos».

«Una parte muy importante de los clientes del despacho Nummaria ha utilizado estructuras societarias opacas diseñadas por éste con el fin de evitar la tributación que hubiera correspondido en España por la obtención de rentas provenientes de todo tipo de negocios situados en nuestro país, así como para la realización de otras actividades ilícitas», continúa el escrito.

Arias: «Devolveré todo el dinero»

El actor Imanol Arias ha afirmado que devolverá «todo el dinero» y cumplirá con lo que se «diga», tras conocerse la petición de la Fiscalía Anticorrupción.

«Ya dije lo que tenía que decir. Devolveré todo el dinero y cumpliré con lo que se me diga», ha manifestado Arias en declaraciones a Europa Press tras conocerse esta noticia.

«No puedo ni quiero decir nada, no puedo colaborar con el juicio paralelo, llevamos tres años con esto», ha señalado Arias, quien ha afirmado que este asunto está en manos de sus abogados.

La Fiscalía acusa a los actores de haber evadido impuestos gracias a la actividad de un despacho de abogados dedicado presuntamente a construir y mantener una estructura jurídico económica destinada a tal fin.

El instructor del caso, Ismael Moreno, concluyó que el despacho creó una estructura de sociedades «cuya única finalidad era la de evitar la tributación de los ingresos generados por su actividad profesional y mantener oculto el patrimonio acumulado de los beneficios que ésta le genera».

En el escrito de Fiscalía se solicita la apertura de juicio oral contra 31 personas, incluidos los actores, así como para cuatro entidades como responsables civiles, y coloca en el centro de la trama para evadir impuestos al propietario del despacho Fernando Peña.

La actuación de Duato y su marido

Según la exposición de los hechos presuntamente delictivos de la Fiscalía, con la estructura societaria creada por Fernando Peña para Ana Duato y su marido, el productor de Cuéntame Miguel Ángel Bernardeu, «éstos ocultaron al fisco parte de sus rentas, principalmente procedentes de su participación, como actriz y productor respectivamente en la serie de televisión Cuéntame cómo pasó«.

Para ello, la actriz habría cedido sus derechos de imagen a una sociedad suya, Gaumukh AEIE, participada por otra sociedad inglesa y una tercera en la que era partícipe su marido. Estas sociedades se encargaron de firmar los contratos con terceros y facturar por los servicios realizados por la actriz. «Seguidamente, según Anticorrupción, fijaron una retribución para el actor por un importe muy inferior a lo facturado por los servicios, en forma de renta vitalicia».

«Ana Duato utilizó la sociedad Gaumukh desde 2008 a 2012 para facturar parte de las rentas de su actividad profesional como actriz a la productora del programa Cuéntame cómo pasó, pero en lugar de utilizar la estructura de la forma habitual en que la implementa el despacho Nummaria (simulación de la imputación de un 80% de las rentas canalizadas fraudulentamente a través de Gaumukh a la sociedad de Reino Unido, sin que estas tributasen ni en Reino Unido, ni en España) el acusado Fernando Peña propuso y materializó una nueva utilización de la estructura, mediante la formalización de dos contratos, suscritos al día siguiente de la creación de Gaumukh AEIE: Uno de cesión de los derechos económicos de Ana Duato a Gaumukh AEIE y otro de «prestación de servicios de producción, promoción y comercialización» entre Gaumukh AEIE y Grupo Ganga Producciones SL» participada por su marido.

Para la Fiscalía, «estos contratos no tienen ningún sentido, ni económico, ni de equilibrio entre las partes, por el tipo de obligaciones supuestamente pactadas, que parecen representar una cesión de la disposición de la persona, más que de un derecho de imagen y que no se realiza entre partes independientes, sino que se crean las sociedades para poder formalizar estos contratos con apariencia de independencia pero sin ningún fundamento lógico».

Misma estrategia para Imanol Arias

El abogado Peña habría diseñado una «estructura de fraude», como la define Anticorrupción para Arias idéntica que para la de Duato, con la creación de sociedades participadas parcialmente por otra en Inglaterra y ésta a su vez en Costa Rica.

Para el Ministerio Público, «el único sentido de esta estructura de fraude es intentar transformar una renta de actividad profesional por el trabajo como actor de Manuel María Arias en una renta vitalicia pretendiendo disfrutar ilícitamente de la bonificación del 60% establecida por la norma para este tipo de rentas. En definitiva, la estructura creada por el despacho Nummaria es artificiosa y solo tiene sentido bajo el doble objetivo de defraudar las cuotas generadas por la actividad profesional del actor y la canalización de gastos familiares e inversiones en sociedades, quedando a disposición de la persona física en todo momento».