La crisis del coronavirus, que ya se ha cobrado en España la vida de 25 personas e infectado a casi 1.000 azota sin cuartel a la normalidad económica mundial, pero también comienza a modificar la agenda política nacional.

En este sentido, Vox y en concreto su líder, Santiago Abascal están en el punto de mira en medio de la alarma sanitaria mundial. ¿El motivo? A finales de febrero, el dirigente participó en la conferencia anual del Comité de Acción Política Conservadora (CPAC) a las afueras de Washington, en el que uno de los asistentes ha dado positivo en coronavirus. Además de Abascal, en la convención también participó el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Y las primeras medidas de contención por parte de los asistentes no se han hecho esperar. En concreto, el senador estadounidense Ted Cruz y el congresista Paul Gosar, ambos del Partido Republicano, han anunciado una cuarentena voluntaria tras haber estado en contacto con el positivo en coronavirus, al que ambos aseguran haber estrechado la mano y mantenido una breve conversación. Por el momento, ninguno de los dos ha mostrado síntomas.

Además, el líder de Vox, Santiago Abascal, no sólo participó en la mencionada conferencia republicana, sino que se reunió hace cuatro días con el senador Ted Cruz, quien sí ha decidido aislarse por precaución. Abascal, junto a su portavoz parlamentario, Iván Espinosa de los Monteros, protagonizaron la pasada semana una ronda de encuentros con congresistas estadounidenses con el objeto de impulsar la iniciativa Foro Madrid, que tiene como objetivo unir a líderes y organizaciones «que comparten la defensa de la libertad y la democracia frente al avance del comunismo».

Fuentes de Vox informaron a primera hora de este lunes que había varias reuniones programadas durante la mañana, en las que se ha puesto encima de la mesa la alarma por coronavirus, un asunto que «no se puede pasar por alto», y se estudiarían qué medidas se pueden llevar a cabo.

Sin embargo, el líder de la formación en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha descartado que Santiago Abascal siga el ejemplo de sus socios estadounidenses y asuma la cuarentena como medida preventiva. El también portavoz de la formación ha asegurado que el presidente de Vox ha pedido «asesoramiento médico» y, de acuerdo con los protocolos facilitados por sanidad, «está manteniendo medidas habituales» al no haber mantenido una conversación con ningún caso confirmado «de más de 15 minutos». Buxadé ha confirmado además que el dirigente de Vox «no tiene ningún tipo de síntoma».

Aunque el caso positivo de la convención republicana y la cuarentena preventiva de Cruz se conoció ayer por la tarde, las críticas a Vox se están multiplicando por mantener la celebración multitudinaria de Vistalegre III, que se celebró este fin de semana, en plena alerta por coronavirus. El acto congregó a unas 9.000 personas, mientras se sucedían los ataques de la formación al Gobierno por no dar instrucciones claras sobre las medidas a adoptar para contener la pandemia.

Buxadé ha defendido que la actuación de Vox este fin de semana fue «responsable, correcta, adecuada y ajustada a las recomendaciones del Gobierno» y que fueron «más allá» de las medidas que se tomaron con el «aquelarre político» de la manifestación del 8-M recomendando «a todas las personas que se encontrasen en situación de riesgo no acudir» al Palacio de Vistalegre.