“Bienvenida al club de los olvidados”. Son palabras de Laia Claver, una española que como otros miles se ha quedado varada fuera del país en plena crisis del coronavirus, en la cuenta de Twitter de la ministra española de Exteriores, Arancha González Laya. La jefa de la diplomacia española les pide paciencia y promete que habrá soluciones, si bien reconoce que “el gobierno español no puede fletar un avión para todos y cada una de las personas que están en el exterior y quieran volver”. 

“Nos dicen que nos busquemos la vida”, aseguran varios de los españoles con los que ha hablado El Independiente. Unos tienen una beca Erasmus, y pueden quedarse en su destino, incluso lo hacen porque lo creen mejor para no propagar el virus. A otros estas medidas excepcionales y articuladas casi del día a la mañana, tanto que el 8 de marzo varios ministros acudieron a una manifestación masiva en Madrid, les han sorprendido de turismo o bien de visita a un familiar. 

En la mayoría de los consulados y embajadas, lejos de encontrar apoyo, les instan a buscarse billetes por su cuenta, incluso con escalas en Europa, lo que incrementa los desplazamientos y el riesgo de propagación del virus. Han contabilizado 20.000 llamadas en los últimos tres días. 

Juan Coloma Nadal, de 23 años, está preparando las oposiciones para ser agente de protección de la naturaleza en Zaragoza, su ciudad natal. La suspensión de vuelos entre Italia y España, el 10 de marzo, le sorprendió en Faenza, donde estaba viendo a uno de sus hermanos.

 “Me cancelaron el vuelo del 11 de marzo. Miré opciones como el barco, pero también me lo cancelaron. Llamé al consulado español pero nos vinieron a decir que nos buscáramos la vida”, explica Juan. 

Habrá que esperar a que haya soluciones. No quiero contribuir a que se expanda el virus», dice Juan Coloma, desde Faenza, en Italia

“Ahora creo que es mejor que nos quedemos, sin hacer movimientos. Solo podemos ir al supermercado y con justificantes. En España está mi familia y mi vida, pero habrá que esperar a que haya soluciones. No quiero contribuir a que se expanda el virus”, añade. 

En América, el pánico por la expansión del virus da lugar a sucesos como el registrado en Ecuador en la madrugada del jueves. Un avión de Iberia no ha podido aterrizar en Guayaquil porque la alcaldesa, Cynthia Viteri, que se ha sabido que ha dado positivo en coronavirus, lo ha impedido. El avión de Iberia, en el que solo viajaba la tripulación, iba a repatriar españoles. Tuvo que desviarse a Quito, y de ahí partió a España con 300 personas.

La paciente cero en Ecuador, donde hay 168 positivos, la mitad en Guayaquil, fue una ecuatoriana que procedía de Torrejón, lugar de origen del paciente cero en Madrid. 

“Esperemos que no pase esto más”, escribe Rocío Perea en comunicación con este medio desde Piura, en Perú. Allí se encuentra con María Iglesias, Irene Borsot y Laura Domínguez desde el 27 de febrero. Son cuatro estudiantes veinteañeras de Magisterio en la Universidad Autónoma de Madrid. En Piura hacen prácticas con una beca de cooperación al desarrollo y son voluntarias en una red de ludotecas. Tenían previsto quedarse allí hasta el 9 de junio. 

De izqda. a dcha, Rocío Perea, Irene Borsot, Laura Domínguez y María Iglesias.

La Universidad Autónoma se puso en contacto con ellas el viernes 13 de marzo para que regresaran a España. Reservaron un vuelo para el 21 de marzo.

Pero el pasado fin de semana Perú declaró el estado de alarma y cerró por completo sus fronteras al uso de personas. Ni siquiera pudieron llegar a Lima, la capital. Hay toque de queda y no se puede salir a la calle desde las 20h hasta las cinco de la mañana. 

El consulado nos dice que nos quieren llevar a España pero dependen de las autoridades peruanas. Esperemos que no se repita lo de Guayaquil», dice Rocío desde Pirua

“El consulado nos dice que nos quieren llevar a España pero dependen de las autoridades peruanas. Son los peruanos los que mandan. Son conscientes de que hay personas fuera de la capital. Aún no nos han dado fechas ni formas de salida”, dice Rocío, que señala que las cuatro están tranquilas. Solo salen al supermercado cuando lo precisan. 

Leyre Olivas, actriz, de 24 años, salió hacia EEUU el 3 de marzo, con idea de quedarse hasta el 14 de abril. Es decir, cuando Leyre salió el gobierno no había dado ninguna señal de alarma por el coronavirus. 

Cuando se dio cuenta de la gravedad de la situación y de cómo en EEUU la situación podía ser muy complicada, el fin de semana pasado, quiso salir. Compró un billete de San Francisco a Madrid, con dos escalas en Boston y Lisboa. Pero en Boston dejaron volar a todos menos a los españoles. En Air Portugal no les dieron explicaciones ni les dieron compensación alguna. 

Me recomendaron comprar otro vuelo y confiar en que no se cancelase… Nos dejaron tirados. Salí gracias al dinero de mi madre», dice Leyre Olivas, de Madrid

Llamó al consulado. “Me recomendaron comprar otro vuelo y confiar en que no se cancelase. Me vinieron a decir que a mi edad debería saber cómo arreglármelas cuando les pregunté dónde podría dormir. Si hubiesen cancelado ese vuelo, me habría quedado tirada no se sabe cuánto tiempo. He podido volver porque mi madre me prestó el dinero. No entiendo por qué no nos pueden repatriar o facilitar que nos hagan sitio las compañías aéreas”, dice Leyre Olivas, que ha llegado por fin a Madrid este miércoles. “A nosotros nos dejaron tirados. Salí gracias a mi madre”. 

Como Leyre Olivas muchos españoles en el exterior han dejado mensajes a la ministra González Laya. Desde Argentina, por ejemplo, donde el gobierno de Alberto Fernández ha suspendido los vuelos a varias aerolíneas, entre ellas Iberia, algo que dificulta aún más la evacuación. También desde Indonesia, Filipinas, o Jamaica.

Escribe uno de ellos: «Tengo a mi hermano residente en Jamaica y el comunicado que les ha enviado la embajada ayer mismo no es precisamente lo que usted cuenta en este tuit. Básicamente que se busquen la vida en un país que puede ser un estado fallido en cualquier momento».

En Italia están también las valencianas Mar Masa y María Alcaraz. Mar Masa, estudiante de Medicina, disfrutaba de una beca Erasmus en la Universidad de Florencia. María, que ya ha aprobado el MIR, visitaba a su novio antes de saber cuál será su destino. A las dos les sorprende que en el consulado y la embajada les recomendaran una “triangulación”, salir de Italia con escala en otro país que mantenga sus conexiones con España. 

Nos dijeron que la única solución para salir de Italia era la triangulación (escala en otro país europeo), algo que veo mal si estamos en cuarentena», afirma Mar Masa desde Florencia

“Nos dijeron que la única solución era la triangulación, algo que me parece mal porque si estamos en cuarentena, desde el punto de vista médico, no es recomendable. Si los españoles salíamos de Italia a otro país, sin más pruebas ni controles, aumentamos los desplazamientos, los contactos.. es lo contrario de lo que hay que hacer para evitar la propagación del virus”, señala Mar Masa. 

“Primero nos enviaron un correo para saber si participaríamos en una repatriación, avalada por el Ministerio italiano de Exteriores y el español. Pero luego han enviado otro diciendo que éramos muchos y que había problemas con espacios aéreos cerrados. Decían que en cualquier caso todo llevaría tiempo”, aclara la estudiante de Medicina, que sabe que si se hubiese gastado el dinero del billete, estaría de vuelta, pero era muy caro y no quería quedarse bloqueada en alguna escala si había cierre de fronteras de un día para otro. 

Entre los españoles que están fuera hay 27.000 Erasmus en Europa y 193 fuera de Europa. A ellos les atiende en concreto el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE). 

La ministra pide paciencia

La ministra González Laya, que el miércoles dio una rueda de prensa, y este jueves varias entrevistas en Onda Cero y la Ser, asegura que el gobierno no se plantea el cierre del tráfico aéreo y, si eso ocurriera, “los nacionales siempre podrán volver a su país”. Reitera que el Ministerio está trabajando en lograrlo, pero de momento es quien está fuera quien ha de negociar con su aerolínea la compra de billetes y el itinerario. 

Estamos trabajando con las líneas aéreas comerciales y nos estamos coordinando con otros países de la UE», afirma la ministra González Laya

¿Cómo va a ayudar el Ministerio a estos españoles? No será con una repatriación organizada. “Estamos trabajando con las líneas aéreas comerciales y nos estamos coordinando con otros países de la Unión Europea”, ha reiterado la ministra en sus comparecencias. González Laya ha pedido a todos los españoles que anulen sus desplazamientos si no son indispensables. 

La ministra asegura que están en contacto con las líneas áreas para que mantengan los vuelos en zonas donde hay españoles pendientes de regreso, y han pedido que se active el mecanismo de protección europeo, como se hizo para repatriar a los europeos atrapados en Wuhan, zona cero del coronavirus en China. 

Sí han podido regresar a España 500 españoles que se encontraban en Malta, tal y como lo anuncia la ministra González Laya en su cuenta de Twitter. Hay 2,7 millones de españoles residiendo en el exterior, y 65.000 españoles no residentes en el extranjero, registrados en los sistemas consulares. De turismo hay unos miles.

La ministra ha hecho pública una carta el martes 17 de marzo en la que insiste: “Sois muchos pero vamos a llegar a todos y cada uno de vosotros a través de nuestra red de embajadas y consulados”. Aconseja en la misiva que quienes quieran regresar lo hagan cuanto antes, mientras sigan abiertas las conexiones armas.

Exteriores asegura que ya el 12 de marzo enviaron un aviso de que tenían que regresar de inmediato. Sin embargo, los españoles con quienes hemos hablado no tienen constancia de este aviso. 

“Ante el aumento de cancelaciones de vuelos a y desde España relacionadas con la Covid-19, se recomienda a los viajeros españoles que reconsideren sus planes de viaje”, decía la alerta envíada a 1,8 millones de móviles de desplazados al extranjero. Al día siguiente se declaró el estado de alarma.

Alemania, la mayor repatriación de la Historia

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha asegurado en su cuenta de Twitter que van a “ayudar a repatriar a 100.000 europeos que están en el exterior y quieren volver a sus hogares. Trabajamos de cerca con los gobiernos nacionales para que puedan regresar. En estos tiempos es bueno ser parte de una comunidad fuerte: la Unión Europea”. 

Sin embargo, cada país sigue obrando por su cuenta. El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, ha anunciado este miércoles que el gobierno dedicará 50 millones de euros a organizar la repatriación de alemanes en el exterior. 

Calcula que hay unos 100.000 alemanes fuera del país, la mayoría en el Mar Rojo (unos 30.000). En Marruecos, son entre 4.000 y 6.000. El primer avión salió el martes de Francfort con destino a Manila y regresará este viernes, según informa el Süddeutsche Zeitung.

Se trataría de la mayor operación de repatriación en la Historia de la República Federal. “Es una gran intervención, pero es también necesaria”, ha declarado Heiko Maas, que se ha referido al Luftbrücke, que está en marcha con sus nacionales.

El Luftbrücke fue el puente aéreo con el que se abasteció de alimentos a Berlín tras el bloqueo soviético impuesto entre junio de 1948 y mayo de 1949. Vivimos jornadas históricas.