La gran patronal catalana, Foment del Treball, se ha dirigido al presidente del Gobierno para afearla el escaso alcance real de las medidas de flexibilización fiscal de su plan de choque económico presentado este martes. En una carta remitida a Pedro Sánchez, el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre lamenta la «muy limitada flexibilización de plazos para la realicación de ciertos trámites y pagos de liquidaciones» a Hacienda en el Real Decreto, la que reconoce por otro lado «muchas y muy positivas medidas en el ámbito económico».

En otras palabras, Sánchez Llibre elogia las medidas económicas pero lamenta la falta de medidas fiscales y reclama al Gobierno una moratoria de tres mese «en la presentación -o al menos ingreso- de declaraciones ya utoliquidaciones tributarias, con independencia de su importe y sujetos a que la realicen, sin intereses. Y que la cantidad aplazada pudiera ser fraccionada en los seis meses siguientes».

Foment señala a las medidas adoptadas por la Generalitat en este sentido con los impuestos transferidos. Y argumenta que de este modo «se favorecerá el mantenimiento de la cadena de pagos, de la tesorería de las empresas, del empleo y el consumo». se trata, según Sánchez Llibre, una medida necesaria para dotar de liquidez a las empresas con la política fiscal, durante un periodo breve «que facilite una caída de la actividad en V». Esto es, con una rápida recuperación.

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Sánchez Llibre afea además al Gobierno que pese al enunciado de «suspensión de plazos en el ámbito tributario» del Decreto del Gobierno la web de la Agencia Tributaria sigue dejando muy claro que «los plazos de presentación e ingreso de las autoliquidaciones no se ven afectados» por ese decreto.

Lamenta «la extravagancia de tener que pagar IRPF e IS del ejercicio 2019, cuando en el ejercicio de 2020 habrá, en muchos casos, bases imponibles negativas a compensar en el ejercicio de 2021». Y advierte de que en circunstancias de crisis como la actual «debería actuarse a la inversa», es decir, garantizando la liquidez de las empresas durante el pico de la crisis.

El dirigente de la patronal catalana recuerda además que «a la enorme dificultad» no solo de cumplir las obligaciones tributarias formales, sino sobre todo «la gran dificultad para afectar el ingreso de las mismas a causa del grave deterioro de la situación económica» en la que señala la falta de ingresos y la consecuente «ruptura de la cadena de pagos».

Critica de la Generalitat

La consellera portavoz del Govern, Meritxell Budó, se ha sumado hoy a esta queja. Budó ha lamentado que la Agencia Tributaria «sigue informando de que no hay moratoria de tasas e impuestos, cuando en otros países ya se ha decretado la suspensión indefinida» de los pagos. Y ha reclamado al Gobierno que congele el cobro de todos los impuestos y tasas hasta el final de la crisis.