Un total de 150 personas mayores ingresadas en residencias geriátricas ha muerto por coronavirus, según ha confirmado hoy jueves la consellera de Salud, Alba Vergés. Se trata del 22% de los fallecidos en Cataluña por Covid-19, según los últimos datos de incidencia de la pandemia en esta comunidad. Vergés ha explicado esta elevada incidencia porque «son personas vulnerables, con grados de dependencia y otras patologías» y ha asegurado que el Govern ha incorporado a las residencias y sus profesionales en el mismo sistema de protección de los centros de salud.

Lo cierto, sin embargo, es que las residencias públicas y privadas catalanas no recibieron el material de protección para evitar contagios -batas y mascarillas- hasta el pasado fin de semana. Sus profesionales de estos centros entraran entre los grupos prioritarios de los test rápidos de coronavirus, solo por detrás del personal sanitario y los pacientes de urgencias, para discriminar los nuevos casos.

Los ancianos, con la familia

La Generalitat se enfrenta en los próximos días a lo peor de la pandemia por coronavirus en Cataluña, y las residencias de mayores son también en esta comunidad uno de los principales focos de contagio y defunciones. Ante esta evidencia, el conseller de Trabajo, Bienestar y Familia, Chakir el Homrani, ha anunciado hoy que preparan un cambio normativo para permitir que las familias se puedan llevar a casa a sus mayores. El objetivo, evitar más contagios y frenar el crecimiento exponencial de muertes. La Generalitat se compromete a cambio a guardarles la plaza en la residencia pública -muy codiciadas- cuando pase la crisis.

Así lo ha explicado El Homrani en Catalunya Ràdio, en la que ha puesto dos condiciones para ello: que el anciano reciba el visto bueno del médico de la residencia conforme no presenta síntomas de Covid-19 y que sea temporal. Con esta medida, la Generalitat pretende además «destensionar» las residencias, ha reconocido Homrani, ya que se trata de uno de los sectores más complicados: «Se ha desbordado mucho más de lo que pensábamos».

Se ha desbordado mucho más de lo que pensábamos» reconoce Homrani sobre la situación en Cataluña

Los últimos datos disponibles sobre la incidencia del coronavirus en las residencias catalanas son del lunes, cuando la Conselleria reportó un total de 212 contagiados en 70 residencias públicas y privadas de ancianos de Cataluña. Estas personas están aisladas, están siendo tratadas y su atención sigue los protocolos marcados por la Conselleria de Salud, afirman desde Trabajo, que hoy se ha comprometido a actualizar esos datos.

Los casos más sangrantes han sido hasta ahora los de las residencias de Capellades (Barcelona), donde han fallecido 13 personas, y de Olesa de Montserrat (Barcelona), donde han muerto 10. Se trata de dos poblaciones muy próximas al núcleo del brote de Igualada, aunque no están dentro de la zona de confinamiento. Ambos casos siendo investigados tanto por la Fiscalía de Cataluña como por los departamentos de Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias y Salud para averiguar se siguieron lo protocolos establecidos cuando se detectó el primer caso.

Homrani no ha querido valorar esas investigación ordenada por la Fiscalía Superior de Cataluña, a la que ha asegurado que su departamento está proporcionando toda la información requerida. «Pero hay que ser muy conscientes de que cuando el coronavirus entra en una residencia, entra en un espacio de gente más vulnerable a esta enfermedad», ha advertido.

En Cataluña hay 64.093 personas mayores que viven en 1.073 residencias públicas y privadas, donde la Generalitat ha repartido este fin de semana y este lunes 50.000 mascarillas y guantes para mejorar la atención a personas afectadas y prevenir el contagio del personal, aseguran desde el Govern.