La Generalitat ha acreditado un total de 362 muertes en residencias de ancianos catalanas, según datos aportados por las propias residencias. La cifra, hecha pública este miércoles por el secretario de Asuntos Sociales y Familia, Francesc Iglesias, supone un incremento de más de 100% respecto al último balance hecho público por el Govern, el pasado jueves, de 150 muertes. Hay además 833 mayores diagnosticados de coronavirus en residencias catalanes, de las que el 30% tiene casos positivos.

Aún así, Iglesias se ha felicitado por «esta cifra positiva, en Cataluña en el 70% de las residencias no ha entrado Covid-19″ y ha abogado por «dirigir muchos esfuerzos para que el virus no entre» en esos centros. Además, en los 158 residencias con positivos de coronavirus hay 317 personas con síntomas que no han sido diagnosticadas todavía, ha reconocido Iglesias.

En un momento en el que todas las miradas se dirigen a la gestión del Departamento de Afers Socials por la crisis en residencias como las de Olot o Sant Andreu, en Barcelona, en las que han fallecido decenas de residentes, Iglesias ha defendido la gestión de su departamento y su coordinación con los ayuntamientos, muy críticos con el apoyo recibido del Govern en este ámbito.

Colapso en Barcelona

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, denunció ayer que el 50% de las residencias de la capital catalana tiene residentes positivos en Covid-19 y reclamó la intervención urgente de la Generalitat en estos centros. En muchos casos se trata de centros privados sin medios sanitarios, con un enorme numero de bajas laborales por el coronavirus y superados por la crisis sanitaria.

De los 830 positivos en residencias, 226 corresponden a la capital catalana, 147 a su área metropolitana y otros 325 al resto de la provincia de Barcelona, que incluye el núcleo de Igualada y las poblaciones del entorno en las que también ha habido casos críticos, como el de la residencia de Olesa de Montserrat. La provincia de Barcelona concentra 136 de las 158 residencias con positivos, por 71 en Lleida, 35 en Tarragona y 26 en Girona.

Iglesias ha anunciado la apertura en la capital catalana de dos clínicas de mutuas de trabajo para reubicar a residentes de una residencia ya cerrada -17 personas- y de otros cuatro centros que se trasladarán en las próximas horas. Estas dos clínicas ofrecen 123 plazas útiles para mayores. Ha descartado, por contra, el uso de hoteles como alternativas a las residencias que tienen que ser desinfectadas, porque no disponen de medios suficientes para atender a estas personas.

Derivaciones hospitalarias

El secretario de Asuntos Sociales ha señalado además que se han producido 189 derivaciones de residentes de centros asistenciales a hospitales, para desmentir la denuncia de muchas residencias que advierten que no aceptan las derivaciones de ancianos. No ha especificado, sin embargo, donde y cuando se produjeron estas derivaciones. Las denuncias de puertas cerradas para los ancianos se han producido especialmente en Barcelona y las poblaciones del entorno metropolitano.

Iglesias ha reconocido que el colapso del sistema asistencia se debe sobre todo a la pérdida de profesiona.es De los 75.000 trabajadores de residencias en Cataluña, un total de 3.184 se encuentra aislados o tienen síntomas del coronaivus lo que ha llevado a algunas residencias a ser intervenidas.

En este contexto, ha asegurado que su departamento ha entregado ya 550.000 elementos de protección a residencias de toda Cataluña entre guantes, mascarillas de diverso tipo y batas. Ha asegurado además que se ha incorporado a los centros residenciales al «mismo canal de distribución de los hospitales» para garantizarles el material necesario.

La Generalitat ha recibido además 168 peticiones de ayuda para la desinfección de residencias, ha reconocido Iglesias -una cifra que supera el numero oficial de centros con casos positivos-. De ellas, el propio departamento asume la desinfección de 103 centros y ha «autorizado» la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en otras 17.

El resto serán desinfectadas por los ayuntamientos, como han hecho en Barcelona los bomberos municipales. «Seguiremos usando todos los recursos, pero por criterios de subsidiariedad todos tenemos recursos y es bueno que los sigamos usando» ha concluido Iglesias.