Ni mascarillas, ni los respiradores de Turquía, ni guantes. El presidente del Gobierno ha evitado responder sobre las preocupaciones de la gente a día de hoy, sostiene el Partido Popular (PP) tras la intervención de este sábado de Pedro Sánchez para comunicar que se alarga el estado de alarma hasta el próximo 26 de abril por la crisis del coronavirus.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha asegurado que tras la comparecencia del jefe del Ejecutivo, que ha comparado con el formato del programa Aló Presidente de Nicolás Maduro, siguen sin tener respuestas sobre dónde están los respiradores, las mascarillas, los guantes «ni nada».

Así se ha pronunciado García Egea después de la intervención en el Palacio de la Moncloa de Pedro Sánchez para informar de la prórroga sobre el estado de alarma y dónde se ha seguido el método de preguntas habitual por Whastapp.

«Tras el Aló Presidente de hoy y las preguntas filtradas de la Secretaría de Estado de Comunicación, seguimos sin saber qué ha ocurrido con los respiradores que se han quedado en Turquía, ni dónde están las mascarillas, ni los guantes, ni nada», ha afirmado Egea en un mensaje en su cuenta oficial de Twitter, que ha recogido Europa Press.

Precisamente, este sábado el Grupo Popular ha presentado una proposición no de ley en el Congreso en la que exige que los medios de comunicación puedan plantear sus preguntas directamente a los miembros del Gobierno durante las ruedas de prensa. Según recalca, el Ejecutivo de Pedro Sánchez en vez de «aumentar su rendición de cuentas y su transparencia» en la crisis del coronavirus «la está restringiendo de manera drástica» con este sistema de «filtrar» las preguntas de los periodistas.

Esta semana más de 400 periodistas han firmado el manifiesto La Libertad de Preguntar, en el que advertían de que el filtro de las preguntas, con el propio secretario de Estado, Miguel Ángel Oliver, seleccionando aquellas que se hacen y planteándoselas al Gobierno, se había convertido en una nueva forma de «censura» justo en un momento en que el control del Ejecutivo, cuyos poderes quedan reforzados bajo el estado de alarma, se hace más necesario que nunca teniendo en cuenta la actividad muy limitada del Parlamento.