El ministro de Sanidad, Salvador Illa, señalaba el 28 de enero: «España está preparada para hacer frente a esta situación». Y dos días después, el 30 de enero, añadía: «No hay que minimizar la situación pero tampoco hay que caer en falsos alarmismos».

Veinticuatro horas más tarde, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, decía esta frase: «Nosotros creemos que España va a tener, como mucho, algún caso diagnosticado». Dos meses después, España es el segundo país del mundo en número de contagios (más de 120.000) y en número de muertos (más de 11.000) por la pandemia de coronavirus.