Política

Cataluña abre ahora dos hospitales de campaña por temor al rebrote de contagios

Hospital de campaña en las instalaciones de Inefc, Barcelona

El sistema de salud catalán podría sumar esta semana entorno a mil nuevas plazas, gracias a la puesta en funcionamiento de cuatro hospitales de campaña, los de Barcelona y Hospitalet, que previsiblemente recibirán los primeros pacientes esta semana, y los de Sabadell y Sant Andreu de la Barca, a la espera del visto bueno de Sanitat. Una cifra nada desdeñable, pero que sorprende sobre todo por llegar un mes después de decretarse el estado de alarma, pese a que la Generalitat ha sido el ejecutivo autonómico más exigente en cuanto a medidas de lucha contra el coronavirus y a que Cataluña es la segunda comunidad en número de contagiados y defunciones, solo superada por Madrid.

El 25 de marzo, hace tres semanas, se inauguró el hospital de Ifema. Ayer lo hizo el de Fira Barcelona. El hospital de la Fira, en el recinto de Gran Vía, tiene capacidad para 300 pacientes, aunque podría ampliarse hasta los 1.000 en caso de necesidad. Su objetivo es «afrontar un posible repunte de casos de Covid-19 una vez que se ha acabado el confinamiento» apuntan desde la Conselleria de Salut para explicar la apertura de este equipamiento un mes después de la declaración del estado de alarma.

Barcelona mostrará hoy el último de los cuatro hospitales de campaña que deben dar servicio a los cuatro hospitales de referencia de la capital catalana. Se trata del hospital creado en las instalaciones del Instituto Nacional de Educación Física (INEFC), en la anilla olímpica de Montjuïc, como extensión del Hospital Clínico de Barcelona. Con 252 camas, será el mayor de los cuatro pabellones de salud instalados por el Consorcio Sanitario de Barcelona, integrado por Ayuntamiento y Generalitat.

Cuando la crisis sanitaria empezó a cebarse con la capital catalana, Barcelona se fijó como objetivo cuatro centros, el primero de ellos entró en funcionamiento el 29 de marzo, el hospital creado en el pabellón de Vall d’Hebrón junto al hospital homónimo, uno de los más tensionados de Cataluña. Con capacidad para 132 enfermos, acoge a pacientes no críticos de Covid-19, atendidos por el mismo personal del hospital. Cuatro días después entraba en funcionamiento en hospital creado en el pabellón del Guinardó, para dar apoyo al Hospital de Sant Pau, y el domingo 5 de abril entraba en funcionamiento el de Claror Marítim, como extensión del Hospital del Mar.

En el caso del Clínico, el centro está listo desde el pasado viernes, explican desde el Ayuntamiento, pero no ha entrado en funcionamiento todavía porque este hospital ha ido derivando pacientes al Hotel Plaza, por lo que la presión asistencial en él era menor. Con estos cuatro pabellones la Generalitat ha podido aliviar la presión en los grandes hospitales de Barcelona, pero la situación sigue siendo crítica en el entorno metropolitano.

Crisis en el cinturón metropolitano

Así lo denuncia el alcalde de Sant Andreu de la Barca, Enric Llorca, cuya población tiene como hospital de referencia el de Martorell, colapsado por la atención a enfermos de Covid-19. Lo mismo sucede con el Parc Taulí de Sabadell, ambos hospitales impulsados por sus ayuntamientos, pese a las reticencias de la Generalitat. En el caso de Sabadell, el hospital esta listo desde la semana pasada y en teoría con el visto bueno de Salut, pero no ha recibido todavía a ningún paciente.

Más sangrante es el caso de Sant Andreu, donde el hospital de campaña montado con apoyo de la Guardia Civil y Médicos sin Fronteras sigue a la espera de que el Govern lo acepte. 140 camas para acoger a pacientes leves y rebajar la presión sobre el Hospital de Martorell, con dos de sus tres plantas dedicadas al coronavirus. Pero ni el hospital de campaña de la Guardia Civil ni el hotel Bristol, como opción alternativa, han recibido el aprobado de Sanitat. «La respuesta del Departament de Salut ha sido la prepotencia y el desprecio» se lamenta Llorca.

El alcalde explicaba ayer en una intervención en redes como decidieron poner en marcha el hospital en el pabellón municipal cuando el Hospital de Martorell cerró sus puertas «porque no podían asumir más pacientes». Pero el Govern se ha negado a dar uso a esta instalación, pese a que «nosotros montamos el hospital de campaña en 48 horas, la Generalitat en Martorell tardó 16 días, estaban planificando».

En esta zona, la Generalitat ha optado, efectivamente, por montar un hospital de campaña en una zona aislada del hospital psiquiátrico Sagrat Cor, en la misma localidad de Martorell, y obviar la instalación ya montada en Sant Andreu. La puesta a punto del hospital de campaña de Martorell concluyó la semana pasada, el de Sant Andreu llevaba listo desde el 26 de marzo.

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