La Generalitat tiene bloqueado el hospital de campaña instalado en Sant Andreu de la Barca (Barcelona), a punto para su estreno desde el pasado 26 de marzo. Así lo ha confirmado el alcalde de la localidad, el socialista Enric Llorca, a El Independiente. La instalación realizada por la Guardia Civil en el polideportivo de la localidad, para dar apoyo al Hospital de Martorell, sigue vacía a la espera de que la Generalitat contemple su utilización. Y el Govern no ha aclarado de momento cuando se plantea poner en marcha este hospital de campaña.

Llorca se ha preguntado hoy por qué el hospital no está en marcha, tras destacar que «la lucha contra el coronavirus es competencia y responsabilidad de todos» y recordar que el Consistorio, con el apoyo de la Guardia Civil, ya «ha puesto a disponibilidad del departamento de Salud» el hospital de campaña, que podría estar prestando servicio a los vecinos de Sant Andreu.

La respuesta ha llegado este martes de mano de la consellera de Salut, Alba Vergés, quien ha recriminado al Ayuntamiento haber montado este equipamiento sin la aprobación del Govern. «Dijimos que poníamos en marcha equipamientos consensuados con mundo municipal» ha argumentado Vergés, enumerando los casos de Barcelona o Sabadell. «Es importante trabajar las cosas antes y según las necesidades del sistema de salud», ha añadido. «Así lo hemos hecho en Barcelona», donde se han abierto hospitales de campaña en cuatro pabellones deportivos y en la Fira, impulsados desde el Ayuntamiento, «en Sabadell y en otros sitios cuando abrimos espacios, no fue así de inicio en Sant Andreu, no cumple con las necesidades que tiene el sistema de salud en un municipio como Sant Andreu».

Se trata del segundo caso de un hospital de campaña impulsado desde un ayuntamiento con apoyo de efectivos de Guardia Civil o el Ejército, además de personal de las administraciones locales, al que el Departamento de Salud parece poner trabas, pese a que la zona metropolitana de Barcelona es la más tensionada en estos momentos por la expansión del Covid-19 y la saturación de los equipamientos sanitarios.

Denuncia en Sabadell

El primer caso se produjo en Sabadell, donde el hospital de campaña proyectado por el Ayuntamiento con apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el ejército de tierra, además de bomberos de la Generalitat. El montaje fue polémico, porque Salud obligó a retirar las tiendas de campaña montadas por el ejército, para cuatro enfermos por tienda, según algunas fuentes porque «se veían demasiado militares». La consellera de Salud, Alba Vergés, desmintió ayer este extremo y aseguró que se produjo el cambio de las tiendas por paneles divisorios como los utilizados en los polideportivos de Barcelona, o en Ifema, por cuestiones de higiene y organización de la gestión sanitaria del espacio.

Esta instalación ha sido objeto de una investigación judicial, tras la denuncia presentada por un particular contra la paralización del montaje por parte del Govern. El juzgado de instrucción de Sabadell ha requerido al Govern que explique esa paralización, en un momento en el que el hospital de Sabadell, el Parc Taulí, estaba al límite de sus capacidades.

La portavoz del Govern, Mertixell Budó, ha respondido hoy a esas críticas, defendiendo que la instalación llevada a cabo «con todas las administraciones» no ha sufrido ningún retraso injustificado desde Salud. Budó ha anunciado que el equipamiento entrará en servicio este viernes, 10 de abril, «como se había acordado. No ha habido ningún retraso» ha asegurado.

La Guardia Civil completó hace dos semanas la instalación del hospital de campaña con capacidad para 140 personas en el polideportivo municipal. Una instalación pactada inicialmente con el departamento de Salud para acoger a personas afectadas por coronavirus que reciban el alta hospitalaria pero que no pueden estar en su casa, bien porque están solas o porque han de estar alejadas de su familia por razones de seguridad.