La Generalitat estudia dejar salir a los niños y adolescentes a la calle a partir de finales de la próxima semana. Así lo han anunciado hoy los consejeros de Interior, Miquel Buch, y Salud, Alba Vergés. El Procicat, grupo de evaluación de la emergencia sanitaria en Cataluña, evaluará esta posibilidad mañana, tras la petición de las consellerias de Interior, Salud y Bienestar y Familias, después de días de presión en diversos ámbitos por el confinamiento total de los menores. Una medida que el lehendakari Iñigo Urkullu ha reclamado también hoy, pese a las reticencias expresadas por el director de Emergencias, Fernando Simón, esta misma mañana.

Vergés ha defendido el plan de retorno a la calle de los niños y adolescentes, «siempre de forma controlada, regulada y segura, escalada y supervisada por adultos». La Generalitat quiere además que estas salidas se produzcan por franjas horarias y establecerá la obligatoriedad de máscaras para todos los niños mayores de seis años. Entre 6 y 12 años se recomendará mascarilla doméstica de medida adaptada y no será obligatorio el uso de guantes, aunque Vergés ha insistido en la importancia capital de mantener las normas de higiene «antes y sobre todo después de salir a la calle».

Desescalamiento prematuro del Gobierno

«El 14 de abril el Gobierno aprobó el desconfiamiento parcial de los trabajadores» ha señalado para argumentar que ya es hora de pensar también en los menores. «Tenemos que esperar mínimo de diez días para garantizar que no se haya producido un rebote como consecuencia de este desescalamiento prematuro» decidido por el Gobierno, ha señalado Vergés, fijando el próximo viernes como la fecha adecuada para tomar una decisión al respecto.

El Conseller Buch, por su parte, ha defendido la propuesta de la Generalitat, insistiendo en que no es una decisión definitiva. «mañana el Procicat evaluará la propuesta» presentada por los tres departamentos para fijar los parámetros de esas salidas controladas previstas para finales de la próxima semana. Por tanto, ha concluido Buch, «tendremos unos días para que el Ministerio de Sanidad haga su propuesta y debatirla si no coincide con la nuestra, que creemos que es sensata».

Euskadi, ‘nueva normalidad’

En términos similares se ha expresado Iñigo Urkullu en la presentación de su ‘Plan de Transición hacia una nueva normalidad’ y que trasladará al presidente Pedro Sánchez. El lehendakari pide, al igual que Caraluña, la salida de menores, entre otras medidas, a partir del 26 de abril, cuando concluye la actual prórroga del Estado de Alarma.

Urkullu concede un “carácter prioritario” a la salida a las calles de los niños y de las personas con necesidades especiales, tal y como ahora se permite para las personas que padecen de autismo. Señala que lo harían con una limitación temporal, manteniendo el necesario distanciamiento físico y evitando la agrupación de personas.

La segunda de las medidas que plantea el lehendakari e insta a autorizar al Gobierno española es la apertura “limitada y escalonada de comercios y pequeños negocios” y hacerlo siempre con las medidas de seguridad y prevención sanitaria necesarias. El plan de vuelta a “una nueva normalidad” contempla además autorizar poder hacer actividad física al aire libre. La medida se limitaría, según este planteamiento, a actividad realizada de modo individualizado y evitando en todo caso la concentración de personas. También se determina que deberá ser una actividad acotada en el tiempo.

Urkullu también quiere que ese desescalamiento se plantee aprobando un protocolo específico para el ámbito educativo que se debería contrastar previamente con la comunidad docente. La quinta propuesta es organizar la vuelta progresiva a la normalidad de la Administración pública. Para poder llevar a cabo este plan el Gobierno vasco considera que será necesario que al menos durante un periodo limitado se proponga el uso generalizado de mascarillas.

Pactos para la ‘reconstrucción’

Junto a ello, Urkullu ha asegurado que convocará a las diputaciones y ayuntamientos vascos para abordar la cuestión de la celebracion de festivales y fiestas el próximo verano. Este punto ha sido abordado hoy pero no se han tomado decisiones sobre cómo quedará la celebración de los eventos populares que a partir del mes de mayo comienzan a celebrarse en muchas localidades vascas.

Preguntado por la confusión que en la contabilidad de infectados y fallecidos se está produciendo, ha recordado que dede hace semanas planteó a Sánchez la necesida de «homogeneizar» criterios de contabilidad en la epidemia del coronavirus. Ha señalado incluso que se deberían coordinar con el modo de registrar que se aplica en el conjunto de europa. En el País Vasco se ha optado por incuir como infectado o fallecido toda personas que hubiera dado positivo por Covid-19, independientemente de la causa de su ingreso hospitalario o fallecimiento.

Respecto a la llamada a cerrar pactos de Estado y los contactos mantenidos por el presidente del Gobierno, el lehendakari ha apuntado que las Comunidades Autónomas también deberían ser tenidas en cuenta en ese proceso hacia unos grandes acuerdos. Ha apuntado que estos deberían ser concebidos, no en clave de los ‘pactos de La Moncloa’ de 1977 sino como unos acuerdos para aflorar «un plan de reconstrucción».