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La esposa del comandante de la 'Operación Gedeón': "Tengo muchísimo miedo por la vida de mi marido"

Verónica Noya afirma que, desde que el capitán Antonio José Sequea participó en la liberación de Leopoldo López el 30 de abril de 2019, ella, sus tres hijos y su madre fueron "víctimas de una persecución familiar"

Efectivos de seguridad patrullan la costa donde se registró un enfrentamiento, este domingo, en Macuto, La Guaira (Venezuela). EFE

«Tengo muchísimo miedo». Verónica Noya es la esposa del capitán de la Guardia Nacional de Bolivariana (GNB) Antonio José Sequea Torres y la hermana de Fernando Noya. Ambos fueron detenidos por el régimen de Nicolás Maduro por haber participado en el desembarco del pasado domingo en las costas de Chuao, a casi 70 kilómetros de Caracas, bajo el marco de la Operación Gedeón. A pesar de la fortaleza que Noya transmite en su entrevista con El Independiente, muestra un sincero temor por la vida de sus dos familiares.

Vídeo publicado en Twitter por Diosdado Cabello, número dos de la revolución.

El chavismo puso al capitán Sequea en su mirilla después de que participase hace poco más de un año en la Operación Libertad, en la que el líder opositor Leopoldo López abandonó el arresto domiciliario en el que vivía atrapado desde hacía cinco años. Verónica Noya afirma que, desde ese momento, ella, sus tres hijos y su madre fueron «víctimas de una persecución familiar». «Mi vida corría peligro», recalca.

La mujer del que ha sido sido identificado como el comandante de la Operación Gedeón indica para este diario que los contactos con su esposo desde la liberación de Leopoldo López, el 30 de abril de 2019, eran «breves». «No sabía qué estaba haciendo», asegura, aunque sí era consciente de que Sequea «continuaba luchando por la libertad de su país, pero sin ningún tipo de detalles».

Desde que supo del arresto de sus familiares a través de las redes sociales y de los medios de comunicación, Noya se muestra «enfocada» en saber si su hermano y su marido están bien y en conseguir que «se le permita al abogado hacer una visita para comprobar en qué condiciones se encuentran». «No me involucro en temas políticos; lo que me importa es su seguridad», sentencia.

PREGUNTA.- Su esposo y su hermano están detenidos en este momento. ¿Tiene noticias de dónde se encuentran? 

RESPUESTA.- No, para nada, desde el mismo día de su detención, que es cuando los veo a través de las redes sociales y los medios digitales. Los detuvieron en Chuao y fueron trasladados a Caracas. De ahí para adelante, no he recibido ningún tipo de información formal de dónde están y de cómo están, que es lo que más me preocupa, porque ya hay antecedentes de tortura a los detenidos que se han rebelado contra la dictadura de Nicolás Maduro.

P.- ¿Teme por sus vidas? 

R.- Totalmente. Tengo muchísimo miedo. 

P.- ¿Cuáles son las prácticas de tortura o de extorsión para conseguir información que ejecuta el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) contra los militares que se oponen al régimen?

Recientemente, el último caso que hubo fue el del capitán Acosta Arévalo, que fue detenido y brutalmente torturado. Llegando a los tribunales, se murió. «¿Qué métodos utilizan?», me preguntaba. Me imagino que los más bárbaros e inhumanos que se puedan aplicar, y que ni siquiera deberían de aplicarlos, porque cada quien tiene sus derechos y hay que hacérselos valer.

P.- ¿Qué función puede ejercer la presión internacional, de países como por ejemplo España, para instar al régimen de Nicolás Maduro a que no se produzcan más abusos policiales en Venezuela?

No he recibido información formal de dónde están y de cómo están, que es lo que más me preocupa, porque ya hay antecedentes de tortura»

R.- Yo creo que siempre va a haber una presión hacia esta dictadura. Este asunto va subiendo a medios internacionales para que sean la voz de todo lo que están creando [desde el régimen] de manera ilegal en el país. Hasta el momento, nuestro abogado no ha obtenido información cierta sobre en qué momento mi esposo y mi hermano se tienen que presentar ante los tribunales, a pesar de que la ley establece un lapso de 48 horas para hacerlo, y estas 48 horas pasaron.

Aparte, el abogado me comenta que están poniendo muchas trabas a la defensa privada, escudándose en el tema de la pandemia. Comienza a haber ya una cantidad de irregularidades en todo el proceso, y no está bien. Esto es una muestra de que la dictadura va por muy mal camino.

P.- ¿Qué trata de hacer usted para ayudarles?

R.- En un principio, cuando veo la noticia, comencé a buscar abogados que fuesen expertos en ese área para que se encargasen de su legítima defensa. Inmediatamente, comencé a denunciar la situación a través de los medios, para que sean mi voz, porque temo por sus vidas. Quiero que el mundo entero vea que, cuando a ellos les detuvieron, estaban con vida y en perfecto estado de salud. Desde ese momento hasta ahora, no sé qué pudo suceder. Es una manera de protegerlos.

De ahí, comencé a solicitar formalmente medidas cautelares urgentes frente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Y voy buscando ayuda tanto a nivel nacional como internacional ante las instancias que corresponden para poder saber de ellos dos, pero también del resto de los detenidos, porque son seres humanos.

P.- ¿Qué papel tenía su marido en la Operación Gedeón?

Quiero que el mundo entero vea que, cuando a ellos les detuvieron, estaban con vida y en perfecto estado de salud. Desde ese momento hasta ahora, no sé qué pudo suceder»

R.- Yo no manejo información. Yo me enteré por las redes y por los medios, cuando vi un vídeo en el que aparece él y todo este proceso de captura. Pero mi comunicación con él en un año, después del pasado 30 de abril de 2019 [cuando los militares, entre ellos el capitán Antonio Sequea, liberaron a Leopoldo López], era muy limitada, por un tema de seguridad.

Contactábamos con una llamada muy corta o un mensaje, en el que me hacía saber que él estaba bien y está siempre pendiente de mí y de sus hijos. Pero simplemente era eso. No me contaba qué estaba haciendo, si era comandante o no lo era, o cuál era el plan. Eso no lo sé.

P.- Entonces, desde el alzamiento de abril del año pasado, usted prácticamente no tiene contacto con su marido…

R.- No, el contacto que hemos tenido ha sido muy breve. Me informaba de que estaba bien y él siempre ha querido saber de sus tres hijos. Pero de ahí a algo más… no, no hablábamos de nada más. No sabía qué estaba haciendo. Yo sabía que continuaba luchando por la libertad de su país, pero sin ningún tipo de detalles.

P.- Se le vio a Antonio Sequea Torres el pasado mes de abril en una imagen junto a Leopoldo López tras su liberación. ¿Cuál es la relación que tiene su marido con la oposición venezolana?

El capitán Antonio José Sequea, en la izquierda de la imagen, junto a Leopoldo López

R.- No lo sé. Yo vi lo mismo que tú viste en la imagen, y ese 30 de abril también me sorprendí porque no sabía nada. Al ver esa imagen me quedé sorprendida, pero no sé que tipo de relación tiene ni con Leopoldo López, ni con Juan Guaidó ni con la oposición. Es una persona muy reservada con su trabajo y nunca conversábamos de ese tipo de temas.

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