«Nos estáis defraudando», le dice una señora, bandera de España al cuello, a un policía municipal que acaba de cortar la intersección de las calles Núñez de Balboa y Don Ramón de la Cruz. Pasan 15 minutos de las nueve de la noche y varios centenares de personas del madrileño barrio de Salamanca, una de las zonas con mayor renta de España, han vuelto a salir a las calles para pedir la dimisión de Pedro Sánchez.

Al grito de «¡Libertad!» y «¡Sánchez dimisión!», ataviados con muchas banderas de España y algún que otro paraguas, golpean con fuerza sus cacerolas y desafían a la lluvia. «Hay que salir todos los días, haga sol, llueva o nieve», dice un señor. Hay mucho hastío, poca distancia de seguridad y algunos, pocos pero algunos, exaltados vociferando “¡Coletas a la hoguera!”