«No vamos a apoyar una prórroga del estado de alarma por 30 días». El portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, ha comunicado este lunes la postura oficial del partido naranja respecto a la prórroga del estado de alarma, que no apoyará si se consuman las intenciones del Ejecutivo de extender la excepcionalidad «alrededor de un mes», como trasladó el propio presidente del Gobierno en rueda de prensa el pasado sábado.

Bal ha evidenciado además que no pasará por el trágala del Ejecutivo de una negociación paralela con ERC y JxCat, y ha instado a Sánchez a «elegir» entre Ciudadanos y los independentistas. «Sánchez tiene que elegir. Sólo tiene 155 escaños. Si elige a ERC, hablando de la mesa de la vergüenza, Ciudadanos no estará a su lado de ninguna manera», sentenciaba Edmundo Bal en rueda de prensa tras la reunión telemática del Comité Permanente del partido liberal.

El golpe encima de la mesa de Ciudadanos pone en jaque la negociación de Sánchez con el resto de las formaciones políticas para una prórroga que se votará en 48 horas en el Congreso de los Diputados, una vez confirmado el ‘no’ rotundo de PP y Vox.

En sustitución de Inés Arrimadas, que ha cogido ya la baja por su avanzado estado de gestación -sale de cuentas este miércoles-, el portavoz adjunto de la formación naranja ha desglosado este lunes las condiciones que traslada al Gobierno para que vuelva a tener de su lado a los 10 diputados de Ciudadanos: los naranjas se sentarán a negociar otro estado de alarma con el Gobierno si se plantea un «plazo razonable» de 14 días -como han venido apoyando hasta ahora, con una excepcionalidad «controlada» y sin que se dé «privilegios a determinados territorios», censurando la mesa de negociación abierta con ERC «que nada tiene que ver con salvar vidas o empleos». Sin embargo, no ha aclarado Bal si, en caso de no apoyar la prórroga, su formación se situaría en la abstención o se uniría a Vox y PP en el voto en contra.

Por el momento, ERC sigue ubicado en el ‘no’, según ha anunciado la portavoz de Esquerra Marta Vilalta, ya que por el momento «no se dan las condiciones para volver a la abstención». Sin embargo, los republicanos siguen negociando con el Ejecutivo su transición a la abstención este miércoles, una posición que han condicionado a que la Generalitat tenga capacidad de decisión en la desescalada y a que Sánchez se comprometa a volver a la mesa de diálogo.

La reapertura de esa mesa de negociación supondrá, de facto, el fin del pacto entre Ciudadanos y PSOE, lo que pondría en jaque también la votación de unos Presupuestos de Emergencia que los naranjas se habían abierto a apoyar, y traerá de vuelta la mayoría de investidura, la que llevó a Sánchez al Palacio de la Moncloa.

Por su parte, JxCat ha confirmado también contactos con la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, para negociar su apoyo a la entendida como última prórroga solicitada por el Gobierno que podría ser de más de un mes. Los neoconvergentes exigen además en este caso que Quim Torra sea reconocido como «autoridad competente» en lo que resta de desescalada hasta la apodada como nueva normalidad.