El Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a la geometría variable para aprobar su última prórroga del estado de alarma, y eso implica incluir de nuevo en las negociaciones a los independentistas catalanes. Si la semana pasada fue ERC la que oficializó la reapertura de las conversaciones con el Gobierno, hoy ha sido la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borràs, quien ha confirmado los contactos con la vicepresidenta Carmen Calvo para negociar su apoyo a la última prórroga pedida por el Gobierno.

Tanto Gabriel Rufián (ERC) este fin de semana, como Laura Borràs (JxCat) insisten en que su punto de partida sigue siendo el «no» si el Gobierno «no rectifica». Pero ambos partidos han puesto ya sobre la mesa sus condiciones. En el caso de los neoconvergentes, la primera condición es que el president Quim Torra sea reconocido como «autoridad competente» en el proceso de desescalada. Es decir, que el Govern recupere la capacidad de decisión sobre las condiciones del desconfinamiento en Cataluña.

ERC, por su parte, había explicitado que la última palabra en las decisiones de la desescalada en Cataluña debía tenerla la consejera de Salud, es decir, la republicana Alba Vergés. Ahora los republicanos matizan que debe ser «el Govern, presidido por Torra, y a propuesta de Vergés» quien decida qué regiones y en qué momento cambian de fase en Cataluña.

ERC espera el borrador del Gobierno

Los republicanos han trasladado está condición al Gobierno, y están a la espera de que el Gobierno remita a su equipo negociador el borrador del decreto de prórroga que este miércoles llevará al Congreso para pactar las enmiendas republicanas que «permitan» un cambio de postura del partido de Oriol Junqueras. Así lo ha explicado la portavoz -y miembro de ese equipo negociador- Marta Vilalta, quien ha expresado su confianza en recibir el documento «esta tarde o mañana a primera hora». Es decir, antes de que lo apruebe el Consejo de Ministros.

Vilalta ha reconocido que están convencidos de la necesidad de mantener el estado de alarma para controlar factores como la movilidad durante la desescalada. Pero ha puesto en cuestión «éste estado de alarma». Y en este contexto, ha asegurado que «es decisión del Gobierno, si prefiere seguir pactando con Cs o intentar pactar estas cuestiones que deberían ser bandera de la izquierda» como la descentralización de la toma de decisiones, más medidas sociales de apoyo a la conciliación, como la paga que el Gobierno ha prometido aprobar a final de mes, o más capacidad de gasto para los ayuntamientos.

ERC y JxCat no van a una

Los republicanos insisten además en «retomar cuanto antes posible la mesa diálogo» entre Gobierno y Generalitat porque «el conflicto sigue y la represión sigue vigente», ha asegurado Vilalta. Pero se trata de un compromiso que no debe generar problemas, según ERC. «Es un compromiso que está sobre la mesa, la cuestión es decidir cuando nos sentamos».

Una reivindicación que Esquerra no ha pactado, sin embargo, con sus socios de Gobierno. De hecho Vilalta ha reconocido hoy abiertamente que «no hay negociación conjunta entre ERC y JxCat en el Congreso». Cada uno de los dos partidos que integran el gobierno catalán se ha reunido por su cuenta con el PSOE. «Hemos coincidido en las demandas» se ha felicitado Vilalta, recordando que «hasta ahora JxCat no había querido negociar y nosotros hemos intentado ser útiles» y que cada partido seguirá su propia estrategia.

«Ahora compartimos parte de la estrategia y parte de los objetivos pero no hay negociación conjunta». JxCat coincide con ERC en reclamar que el Gobierno apruebe una prestación para aquellos que no puedan volver al trabajo por tener a cargo personas dependientes y garantizar que las medidas habilitadas por el Gobierno para dar liquidez a las empresas -a través delos préstamos ICO- y a los particulares, con la gestión de los ERTEs, lleguen realmente a sus destinatarios.

Las dos fuerzas independentistas coinciden además con los Comuns en la reclamación de que las entidades locales puedan gastar sus remanentes y superávit para políticas sociales con las que hacer frente al Covid-19, rompiendo la regla de gasto. Una medida que también han pedido alcaldes de PP y PSOE.

En materia fiscal, JxCat reclama además una moratoria de impuestos, que Torra plantea desde el inicio de la crisis en marzo. «Nuestra posición es coherente» ha asegurado hoy Albert Batet, líder de JxCat en el Parlament, estamos «abiertos a diálogo y la negociación». Aunque desde el partido reconocen que ha sido el Gobierno el que ha iniciado el acercamiento pero no tienen excesivas esperanzas de acuerdo.