«No toca hacer una enmienda a la totalidad y menos en un momento como este». Así de rotundo se ha mostrado José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, este martes en relación con el pacto suscrito entre PSOE, Unidas Podemos y Bildu para derogar la reforma laboral.

En opinión del banquero, este no es el momento adecuado para tomar una decisión así, que, en todo caso, generaría «incertidumbre». «La incertidumbre nunca es buena, pero es especialmente mala ahora. Añadir complejidad de forma artificial no es lo más adecuado», ha expuesto durante una entrevista en Espejo Público.

Además, Goirigolzarri cree que una cuestión como los cambios en la reforma laboral debe recaer sobre «quienes saben de esto», es decir, sobre las patronales y los sindicatos («Zapatero, a tus zapatos»), que han demostrado en el pasado que tienen «gran capacidad de llegar a acuerdos». Sin ir más lejos, durante esta legislatura han firmado ya dos grandes acuerdos con el Ministerio de Trabajo.

El banquero ha reconocido la posibilidad de que la reforma laboral necesite una mejora («todo es perfectible»), si bien cree que este no es el momento más indicado para hacerlo.

El efectivo y la economía sumergida

Por otra parte, Goirigolzarri se ha pronunciado en torno al debate sobre si el coronavirus supondrá el fin del dinero en efectivo en vista de las recomendaciones que las autoridades llevan haciendo durante las últimas semanas para priorizar el uso de la tarjeta de crédito y evitar así los contactos.

«Si que desaparezca el efectivo es la condición para terminar con la economía sumergida, que desaparezca», ha apuntado el banquero, para quien la limitación del dinero en efectivo tendría «grandes ventajas».

En su opinión, el problema de la economía sumergida es que en épocas de bonanza retiene una parte importante de impuestos que deberían ser recaudados por el Estado, mientras que en las de crisis quedan «desamparadas» las personas que se dedican a estas actividades.