El ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino se ha sentado este martes en el banquillo de los acusados por tratar, presuntamente, de contaminar la investigación contra Jordi Pujol Ferrusola, hijo de Jordi Pujol Soley, que seguía el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata.

Tanto la defensa de Pujol Ferrusola como Unidas Podemos, que ejercen la acusación popular contra Pino, consideran que éste instó a su subordinado Bonifacio Díez Sevillano a entregar a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía un dispositivo electrónico con «indicios de origen incierto», como consideró el propio De la Mata, para contaminar la causa y que fueron obtenidos de manera presuntamente ilegal.

Igual que declaró ante el magistrado de la Audiencia Nacional, Eugenio Pino ha sostenido hoy durante el juicio en el que se enfrenta a entre dos y diez años de prisión por los presuntos delitos de estafa, falso testimonio y revelación de secretos, que él nunca pudo ver el contenido del dispositivo electrónico con datos de Pujol Ferrusola que, según su versión, le entregó el jefe de Asuntos Internos de la Policía, Marcelino Martín Blas, que previamente lo había conseguido por una colaboración abierta con detectives de Método 3 en Barcelona.

¿Quién lo entregó a la UDEF?

«Marcelino se trasladó a Barcelona y un día me apareció con un dispositivo electrónico de almacenamiento (sitúa este momento en el año 2013). Me dijo ‘me lo han dado éstos’. Entendí que eran los colaboradores que estaban trabajando con Método 3, Tamarit y Peribáñez. Lo vi, intenté abrirlo, no lo pude abrir y se lo devolví. Le dije: dáselo al CNI porque hay un general jubilado que colabora con ellos. No lo vi y no he vuelto a saber nada de ese procedimiento. Luego los detectives trabajaron con nosotros en otras circunstancias», afirmó Pino en su declaración.

Su subordinado Bonifacio Díez Sevillano, que desempeñaba el cargo de su jefe de gabinete, también se sienta en el banquillo por los mismos delitos que el exDAO por presuntamente ser la persona que llevó el pendrive a la UDEF por orden de Pino. Él lo niega. Este martes ha declarado que la primera vez que vio los archivos del dispositivo fue en el ordenador de Manuel Vázquez López, jefe de la UDEF.

Sin embargo, José Manuel Álvarez Luna, inspector jefe de la UDEF, que ha declarado como testigo durante el juicio, ha dicho que el jefe de dicha unidad, Manuel Vázquez López (ya jubilado y que también declarará como testigo) le hizo entrega del dispositivo que, según le indicó, llevó a la UDEF Díez-Sevillano.

Jefe de la ‘policía política’

El juicio que ha comenzado este martes es el primero al jefe de la considerada «policía política» o también denominada «policía patriótica» presuntamente al servicio de los intereses del Gobierno de Mariano Rajoy con Jorge Fernández Díaz como ministro de Interior.

Precisamente Pino está imputado en la pieza Kitchen del caso Villarejo de la Audiencia Nacional en la que se investiga si la brigada policial al frente de la que se encontraba y a la que la Fiscalía Anticorrupción denonima ya «grupo policial mafioso» hizo seguimientos al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, para recuperar documentos en su poder que comprometían a altos cargos de dicho partido, incluido Rajoy.

Este miércoles, en el juicio también declararán como testigos otros miembros de ese presunto grupo parapolicial como José Manuel Villarejo, que lo hará desde la prisión de Estremera, donde se encuentra de manera preventiva desde noviembre de 2017.

Durante la instrucción en los Juzgados de Plaza de Castilla, Pino declaró que el pendrive llegó al jefe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía en aquel momento, Marcelino Martín Blas, y que éste apuntó como origen a la agencia de detectives Método 3. Martín Blas también declarará como testigo este miércoles.

Pero Pino también indicó que Villarejo le había ofrecido previamente los datos contenidos en dicho dispositivo con pruebas contra Pujol Ferrusola y que había intentado cobrar casi medio millón de euros por él. Díez Sevillano, por su parte, ha negado que entregara dicho dispositivo a la UDEF.

El caso trae a colación la operativa utilizada presuntamente por Villarejo con dicha unidad policial que debía dedicarse a perseguir delitos económicos. Según afirmó él mismo y desveló El Independiente, en varias ocasiones entregó indicios de delitos contra personas enfrentadas a los clientes de su empresa privada para que abrieran investigaciones contra ellos. «Les damos los datos, ellos se apuntan el dato y nosotros cobramos», resumió a un colaborador al que trató de atraer a su negocio. Así habría procedido, presuntamente, con la denuncia «anónima» presentada contra el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, que inició la causa de investigación contra él mientras BBVA ya era uno de los clientes preferentes de Villarejo, según se investiga en la Audiencia Nacional.