Olga Tubau, abogada del exmayor de los Mossos d’Esquadra Josep Lluis Trapero, para el que el fiscal Miguel Ángel Carballo reclamó este lunes una condena por sedición igual que la de los líderes políticos del procés, defendió que «el resultado de la prueba practicada durante el juicio no permite encontrar ni un mínimo oasis para mantener este delito».

La defensa de Trapero destacó en su informe de conclusiones finales ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que si la Fiscalía ha incluido la condena alternativa de desobediencia contra él por su responsabilidad en la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña y los desórdenes del 20 de septiembre frente a la consejería de Economía es porque saben que no se les puede condenar por sedición, así como descartó su connivencia con el Gobierno independentista de Carles Puigdemont.

«Se quiere hacer único responsable al mayor Trapero y para ello se tiene que dibujar una connivencia con el proyecto independentista para justificar el fracaso de evitar el referéndum por parte de los otros dos cuerpos policiales [Guardia Civil y Policía]», contrapuso Tubau frente al informe final del fiscal.

Puesto que Carballo puso en duda que Trapero tuviera un plan para detener a Puigdemont, como declaró en el juicio del procés donde según el representante del Ministerio Público «se vino arriba», su abogada afirmó que «no hay ni una sola contradicción. Ese plan de detención está vivo y existe en esta causa desde febrero de 2018». Tubau insistió en que cuando conoció la Declaración Unilateral de Independencia (DUI), el entonces mayor de los Mossos se puso a disposición de las máximas autoridades fiscales y judiciales de Cataluña para «lo que le mandaran».

«En ese momento calibrar los hechos desde un punto de vista jurídico era extraordinariamente complejo. Esto, que es de una complejidad extraordinaria, para un policía lo era mucho más. Lo que no se puede exigir al mayor Trapero es lo que no ordenaron jueces y fiscales, porque evidentemente que realizaron un juicio de ponderación y acordaron que en aquél momento no había razones para tomar una decisión de dicha entidad, porque estábamos hablando de detener a todo un gobierno. Hizo lo que pudo hacer: ponerse a disposición de jueces y fiscales. Lo que los Mossos hicieron o dejaron de hacer jamás fue reprochable por la Fiscalía de Cataluña mientras daban órdenes y se estaban cumpliendo», alegó la defensora Tubau.

«Hemos afrontado un juicio por rebelión»

La abogada de Trapero destacó ante el Tribunal que éste ha vivido «la travesía y el periplo» de un juicio que comenzó con una acusación por presunta rebelión sin alegar indefensión y sin poner en duda la competencia de la Audiencia Nacional para juzgarle (como sí hicieron otros acusados).

Tubau reconoció que «claro que hubo actuaciones incorrectas [en los Mossos d’Esquadra]. Las asumimos», dijo. Aunque se quejó de que se quiera hacer responsable a Josep Lluis Trapero de «las decisiones de otros mandos policiales que las tomaron sin consultarle», algo que considera ocurre porque la Guardia Civil actuó como Policía Judicial y así lo reflejó en sus informes para la causa del procés y la de la Audiencia Nacional en la que ha sido enjuiciado.

Esta última alegación sin duda fue un recado para el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, coordinador del dispositivo policial del 1 de octubre y con el que Trapero mantuvo una confrontación no escondida por ninguno de los dos. «Es como si el mayor Trapero en esa condición de jefe hubiera estado omnipresente y fuera todopoderoso de todos los agentes que intervinieron en la consejería de Economía el 20 de septiembre y de los que acudieron a más de 2.000 centros el 1-O», dijo también la abogada del exmayor de los Mossos, que se enfrenta a una condena de 10 años por sedición o una alternativa de inhabilitación y multa económica por desobediencia, que el Ministerio fiscal también ha puesto sobre la mesa.