No hay sesión de control sin rifirrafe entre el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. Esta vez, el también dirigente de Podemos ha acusado al PP de «traición» a España tras señalarles por «conspirar en Europa para que aquí se hagan recortes» junto a «la extrema derecha austriaca u holandesa». Se refiere Iglesias a las condiciones que están exigiendo los populares europeos al paquete de ayudas anticrisis de la Comisión que pone en jaque el programa de Gobierno del Ejecutivo, ya que aparecen ligadas a la ejecución de recortes.

Con tono bronco, el también dirigente de Unidas Podemos ha vinculado además «la provocación constante y el berrinche» a su juicio imperante en las filas populares a que «no soportan perder» y «son capaces de cualquier cosa por recuperar el poder». En este sentido, ha criticado frente al diputado del PP que su partido «solo crea en la democracia española si gobiernan ustedes», al tiempo que le instaba a hacer y ser «una oposición digna». «Si lo hacen, tendrán la mano tendida de este Gobierno», zanjaba.

Antes, García Egea había vuelto a interpelar al vicepresidente segundo por su «responsabilidad» sobre los fallecidos durante la pandemia, especialmente en las residencias, y ha vuelto a acusar al Gobierno de «esconder» a los muertos. «Si no saben las muertes, ¿cómo van a saber las vidas que han salvado?» cuestionaba Egea, en relación al discurso del Ejecutivo, donde se jactan en cada comparecencia de haber salvado «más de 450.000 vidas» gracias al confinamiento. «Las vidas que se han salvado han sido gracias a los gobiernos autonómicos del PP, y a pesar del Gobierno», pronunciaba Egea, lo que desataba la indignación de algunos diputados de la bancada de la izquierda.

De nuevo, deslizaba sobre Iglesias la responsabilidad de lo sucedido en las residencias, el agujero más negro de la crisis del coronavirus en España. «Tiene llamadas perdidas, y para muchas personas ya es tarde», lamentaba el secretario general del PP.

Calvo confirma la mesa de diálogo con Cataluña

Otro de los momentos más tensos de la sesión de control han venido a cuenta del enfrentamiento entre la portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo y la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, después de que la primera cambiase la pregunta registrada e interpelase a la dirigente socialista sobre si va a convocar «una mesa con los separatistas», incluyendo en la pregunta si «pretende reservar un lugar a Ciudadanos» tras sus últimos pactos en Moncloa. «El país espera con interés», afirmaba.

Tras evadir primero la pregunta por considerar que la diputada del PP «ha vuelto a saltarse el reglamento», Calvo ha confirmado que sí se convocará la mesa de diálogo con Cataluña «porque es la única manera de alcanzar una salida constitucional y reconocer al que no piensa como tú», afirmaba.

Ha censurado además la actitud «personalista» y «absoluta» de Álvarez de Toledo en su «cuestionamiento en toda regla» al Gobierno, mientras la portavoz de los populares en el Congreso acusaba a Sánchez de «no tener otra patria que su ego» y censuraba el «pacto ultra» suscrito por el Gobierno «a costa de la convivencia y a cambio del poder».

Al final de su intervención, Carmen Calvo ha rechazado además el café-debate que le ofreció la dirigente del PP, quien quiso convertir la oferta del a vicepresidenta del Gobierno en un debate «retransmitido en directo». «Le ofrecí un café, usted me ofreció un circo», rechazaba Calvo.