«La ciudad real es la de los cinco millones», ha anunciado Ada Colau para presentar el Compromiso Metropolitano 2030 con el que quiere hacer realidad una gran región metropolitana que incorpore siete comarcas y hasta 150 municipios. Entre ellos, las cinco mayores ciudades de Cataluña por número de habitantes: Barcelona, Hospitalet, Terrassa, Badalona, Sabadell y Mataró. Confía en contar para ello con los sindicatos y entidades económicas que integran el Plan Estratégico Metropolitano, además de la complicidad de los alcaldes socialistas y morados, con los que ya ha presentado el proyecto. El viejo sueño metropolitano de Pasqual Maragall recuperado para el siglo XXI.

La gestión de la crisis sanitaria del Covid-19 ha puesto de nuevo sobre la mesa de la gestión política catalana la innegable realidad metropolitana de Barcelona. Pese a los esfuerzos por diluir esa realidad capitaneados en tiempos por Jordi Pujol -y premiados desde que los socialistas perdieron el ayuntamiento a manos del convergente Xavier Trias– la regiones sanitarias definidas por la propia Generalitat han dejado claro la distancia en términos sociodemográficos de la gran conurbación metropolitana de Barcelona respecto al resto de Cataluña.

Esos 5,6 millones de habitantes que integraban durante las fases de la desescalada la región sanitaria de Barcelona y que han vivido una realidad totalmente diferente a la de los vecinos de Tarragona, Girona y la Cataluña Central, son el objetivo del nuevo proyecto liderado por Ada Colau. Una reivindicación que «no es nueva» añade la alcaldesa de Barcelona «sino una reclamación histórica de los grandes municipios de la segunda corona» metropolitana.

La Barcelona de 2030

Con esta premisa, Barcelona y las grandes ciudades de su región metropolitana han dado el pistoletazo de salida a «Barcelona Mañana», el proceso abierto para elaborar en el plazo de dos años un plan estratégico hasta 2030, el primero de la historia para este territorio. «La ciudad real es la de los 5 millones, la de la región metropolitana», y «los grandes desafíos que tenemos hasta el 2030 es imposible que Barcelona los pueda afrontar sola», aseguró la alcaldesa para explicar este proyecto, que la crisis del Covid-19 ha hecho aún más urgente.

En este proceso, además de los 36 municipios del Área Metropolitana de Barcelona, por primera vez participan los restantes 124 municipios de la Región Metropolitana de Barcelona, que comprende las comarcas del Barcelonès, Baix Llobregat, Maresme, Garraf, Alt Penedès, Vallès Occidental y Vallès Oriental.

Colau, que preside el Área Metropolitana de Barcelona y el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona, reclama una reflexión para afrontar los retos en desigualdad, vivienda, movilidad, reindustralización y contaminación de las grandes ciudades de la segunda corona metropolitana, «que se han sentido tratadas como ciudades de segunda» durante décadas, según la alcaldesa de Barcelona. Una tesis avalada por los alcaldes de Granollers, Josep Mayoral, Mataró, David Bote, y Terrassa, Jordi Ballart, presentes en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona para lanzar el proyecto.

Herencia de Maragall

El alcalde de Terrassa, la tercera ciudad de Cataluña por población, lamentó que la capital vallesana se ha sentido «siempre el patio de atrás de la ciudad de Barcelona». «Nos sentimos metropolitanos, pero no formamos parte de los espacios donde se toman las decisiones metropolitanas», explicó Ballart, que abogó porque el proceso de elaboración del nuevo plan estratégico metropolitano cambie la dinámica y Terrassa esté «en la cocina».

Por su parte, el socialista Josep Mayoral, aprovechó para reclamar al conseller de Territorio, Damià Calvet, que convoque la comisión de ordenación metropolitana, creada durante el mandato de Pasqual Maragall al frente de la Generalitat (2010) y que no se ha reunido nunca.