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Iván Redondo: El "humilde asesor" que muestra su admiración por Pablo Iglesias

El director de gabinete de Sánchez defiende la presencia de Iglesias en la comisión que controla al CNI: "le admiro y respeto"

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Iván Redondo: El "humilde asesor" que muestra su admiración por Pablo Iglesias

El director del Gabinete del Presidente del Gobierno, Iván Redondo, a su llegada al Senado. EFE

Resumen:

«Yo soy un humilde asesor. No tomo una decisión, sino que hago una recomendación». El todopoderoso Iván Redondo se ha autodefinido así durante su larga comparecencia en la comisión mixta Congreso-Senado de Seguridad Nacional. Ha acudido tranquilo, casi imperturbable, lo que no le ha impedido lanzar alguna invectiva hacia los portavoces de PP y Vox y eso que su presencia auguraba una sesión a cara de perro. Lo cierto es que Iván Espinosa de Monteros le ha pedido que dimita por no haberse adelantado en la lucha contra el coronavirus y él, con toda tranquilidad, ha respondido a esa petición y ante un portavoz que ya estaba ausente, que «no me conoce de nada, y esperaba mucho más de él, lo digo sinceramente. Le he escuchado otras intervenciones mucho más trabajadas».

«Humildad» ha sido la palabra más empleada por una de las personas más poderosas de Moncloa. Se la ha reclamado a Espinosa de los Monteros, pero, también, al conjunto de los portavoces, que no han podido hincarle el diente de verdad y que, en el peor de los momentos posibles para él, le han dejado escapar vivo por mérito propio y demérito de los allí congregados.

Iván Redondo comparecía en esa comisión no en calidad de director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno sino como secretario del Consejo de Seguridad Nacional, doble condición que tenían también sus antecesores en el cargo en la época de Mariano Rajoy, esto es, Jorge Moragas, primero, y José Luis Ayllón, después. Y allí ha acudido él, casi como un pasante, para acrecentar su fama de hombre discreto, alejado del brillo de los focos de otras épocas cuando colaboraba en Espejo Público.

«Salgo satisfecho», ha comentado al presidente de dicha comisión, el popular Carlos Aragonés, que también fue director de gabinete de la presidencia en época de José María Aznar. Y ya de paso, se ha ofrecido a repartir su número de móvil al resto de los portavoces a los que quiere recibir este mes de julio en Moncloa para acercar posiciones y comenzar a trabajar en una nueva estrategia de defensa nacional.

Iglesias es un «servidor» del Estado

Con la misma soltura con que llamaba a la calma ha calificado al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, de «servidor» del Estado. Lo hacía en respuesta a las críticas de PP y de Vox por incluirle en la comisión de control del CNI aprovechando el primer decreto del estado de alarma, obviando acaso que es el mismo Pablo Iglesias que no dejaba dormir a Pedro Sánchez. Sin ocultar la buena relación que les une, ha confesado su admiración y respeto por alguien que no suele encontrar demasiados partidarios fuera de lo que queda de Unidas Podemos.

«El vicepresidente segundo es un miembro del Consejo de Ministros, cuyas deliberaciones son secretas, y no hay ningún problema en que sea miembro de la Comisión Delegada de asuntos de inteligencia, que es de carácter reservado», ha alegado la persona que «tiene más poder e infraestructura que algunos ministros», según la versión Espinosa de los Monteros.

Alega Espinosa de los Monteros que Redondo, en calidad de secretario del Consejo de Seguridad Nacional, «tiene la responsabilidad de la detección precoz de epidemias que puedan suscitar una crisis de salud pública, lo sabía y lo defendió en esta comisión, pero cuando llegó el momento, ¿qué hizo?, ¿recomendó medidas de detección tempranas o el efectismo de las fotos de las manifestaciones?», le ha espetado.

Pero no ha sido el único reproche que le ha hecho. Tras felicitarle por su presencia en la comisión, a pesar de los intentos de Redondo por «estar lejos del foco», le ha calificado «principal muñidor de este Gobierno frankestein. Forzó unas elecciones pensando que Vox iba a perder fuerza y en esa huida hacia adelante, se abrazaron a aquellos que antes le impedían conciliar el sueño», en alusión a Unidas Podemos.

Los spin doctor generan muchos efectos especiales, pero no salvan vidas», le espeta Espinosa de los Monteros

Para Vox, la realidad es que la formación de Pablo Igleias «los está usando para atacar el sistema desde dentro. Los spin doctor generan muchos efectos especiales, pero no salvan vidas ni de la ruina económica a la que nos abocan». En este sentido le ha reprochado que hablara de un «crecimiento robusto» para el año que viene, cosa que el aludido ha negado haber dicho. «En el mejor escenario posible tardaríamos tres años en recuperar la normalidad. Luego organiza cumbres vistosas en la Moncloa. Al final todos los españoles vamos a acabar pagando las consecuencias de la irresponsabilidad de este gobierno».

Por su parte, el portavoz del PP le ha espetado que «¿pretende hacernos creer que nadie vio llegar la epidemia?». Ha defendido que «El sistema funcionó, los que no lo quisieron ver fueron usted y el señor Sánchez. No han estado en la gestión de la crisis sino en cómo salir indemnes». La pandemia «era un rinoceronte gris que se veía perfectamente desde enero y febrero. Podríamos haber evitado el estado de elarma, la paralización económica del país y sobre todo, haber salvado miles de vidas», poniendo a Fernando Simón como ejemplo de «desinformación».

A la vista de lo sucedido el PP propone la revisión urgente de la seguridad nacional y la creación de una estrategia de seguridad especifica de sanidad y un comité especializado de salud publica, Todo ello sin dejar de reprochar a una de las personas con más poder en Moncloa que «es difícilmente digerible que les cogiera por sorpresa».

Ante las críticas, Redondo ha mostrado su disponibilidad para mantener una línea de comunicación directa con sus señorías hasta el punto de ofrecerse a darles su número de móvil. Precisamente, también ha anunciado el blindaje de la seguridad de las comunicaciones del presidente del Gobierno con los presidentes autonómicos. A sabiendas de que esta no era una comparecencia al uso por la pandemia del coronavirus y que la oposición le tenía ganas, ha anunciado la intención del ejecutivo socialista de «impulsar una nueva estrategia de seguridad nacional desde la visión de que España se construye desde el gobierno y la oposición». Esta nueva estrategia actualizará la del 2017 y «queremos que sea el resultado del trabajo de base de esta comisión, de gobierno y oposición».

Pero no sólo, porque también ha comunicado a los miembros de la comisión mixta que serán convocados en el mes de julio al departamento de seguridad nacional de Moncloa para aprobar un anteproyecto de ley de aportación de recursos para la seguridad nacional.

Nada más arrancar su intervención, el compareciente ha pedido un minuto de silencio por las víctimas del coronavirus, algo que el presidente de esta comisión, el diputado popular Carlos Aragonés, le ha reprochado que no es a él a quien corresponde señalar el orden del día de la comparecencia, aunque se ha mantenido finalmente ese pequeño homenaje. Asimismo, Redondo ha dado por buenos sus propios eslóganes, ya que al margen del motivo de su comparecencia, lo primero que ha dicho es que «el mejor mensaje es la unidad, que salva vidas y salva empresas», expresión que repite, como un mantra, el presidente del Gobierno.

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