Este fin de semana, cuando se celebra el Día de la Independencia en Estados Unidos, las autoridades temen más que nunca que haya festejos con multitudes y se propaguen los contagios. Estados Unidos es el país del mundo con más número de casos, más de 2,7 millones, y de muertos, cerca de 130.000, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins. Este jueves se batió el récord de número de casos en un día en EEUU: 55.000.

Es un 4 de julio en el que Estados Unidos está pendiente de la pandemia, que ha desencadenado una crisis económica que muchos temen que sea como la Gran Depresión, en pleno año electoral.

Mientras algunas celebraciones y fuegos artificiales se han suspendido, otros aún no han sido cancelados. El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y Alergias, ha dicho en Instagram que las concentraciones masivas, incluidas las celebraciones del 4 de julio deberían evitarse.

Estas consignas de las autoridades sanitarias no han logrado suspender todas las fiestas previstas. Persiste el temor a que este 4 de julio se celebre a lo grande y tenga un efecto contagiador, como han defendido algunos especialistas médicos.

Trump desobedece a Fauci

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asistido a un acto multitudinario en el Monte Rushmore, un enclave turístico en Dakota del Sur, donde se ven en la roca las imágenes de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln. Para el acto se habían vendido 7.500 entradas pero se habían interesado en acudir 125.000 personas.

Trump ha aprovechado la celebración del 4 de julio para lanzar una diatriba contra la «revolución cultural de izquierdas». Ha dicho: «Nunca permitiremos que destroce el modelo de vida americano y nos arrebate nuestra libertad». Los ha llamado «fascistas de ultraizquierda» en una intervención que ha sido un auténtico mitin.

«Nuestra nación es testigo de una campaña despiadada que pretende borrar nuestra historia, difamar a nuestros héroes, acabar con nuestros valores y adoctrinar a nuestros hijos. Las multitudes llenas de ira están intentando echar por tierra las estatuas de nuestros fundadores, mutilar lo más sagrado y expandir una ola de crímenes violentos en nuestras ciudades», ha dicho Trump, acompañado por Melania, a los pies del Monte Rushmore.

Y ha añadido: «No os equivoquéis, esta revolución cultural de izquierdas está diseñada para acabar con la revolución americana».

El presidente del los sioux oglala, Julian Bear Runner, ha dicho que Trump no tendría que haberse planteado esta visita por razones sanitarias. Además, ha señalado que lo considera un insulto por la apropiación indebida de tierras de su comunidad.

«Trump pone en peligro a mi gente dentro y fuera de la reserva, también en las Grandes Llanuras. Tenemos recursos limitados en Black Hills y los casos están aumentando», ha señalado en una entrevista en The Guardian.

La gobernadora de Dakota del Sur, Kristi Noem, ha declarado en Fox News que «no habrá distancia social» y las mascarillas serán opcionales. En Dakota del Sur el nivel de infecciones por coronavirus es menor que en otros estados: 6.764 positivos y 91 muertes hasta el viernes.

Al tiempo que los Estados a lo largo del país deciden cómo afrontar mejor la reapertura de la economía y cómo tratar con las multitudes, algunos dirigentes han propuesto que se obligue a llevar mascarilla. California, Kansas y Pensilvania dado este paso. Será obligatorio taparse la boca con mascarilla en los espacios públicos cerrados. Pero la situación varía mucho según ciudades y condados.

Fiestas virtuales como opción

En Minnesota, el gobernador, Tim Walz, ha afrontado una presión creciente para tomar una medida similar. El comisionado del Departamento de Sanidad, Jan Malcolm, ha dicho que se están llevando a cabo conversaciones sobre este asunto.

Malcolm también se ha referido al comportamiento que debería adoptarse durante las celebraciones y ha animado a la población a optar por celebraciones virtuales, antes que asistir a encuentros presenciales. En caso de que se haga una fiesta, mejor que sea al aire libre y que se limite el número de asistentes.

«Queremos reforzar el mensaje de que hemos de mantenernos vigilantes durante esta jornada festiva», ha dicho Malcolm. «El 4 de julio siempre es un momento en el que nos reunimos con familia y amigos, y sabemos lo tentador que es volver a la normalidad, especialmente cuando se trata de celebrar algo».

Los fuegos artificiales se han suspendido en varias ciudades, incluida Minneapolis, pero en otras zonas en el estado de Minnesota, están previstos. Hay quienes se plantean contemplar los castillos desde sus coches o respetar la distancia social.

Muchos estados han empezado en las últimas fases de la desescalada. En Minnesota y otros estados, se permiten concentraciones de hasta 250 personas, en caso de ceremonias religiosas y de otro tipo. Los bares y restaurantes pueden abrir al aire libre, pero con una capacidad limitada.

Adultos, jóvenes, recordad que no sois invencibles, y tampoco lo son las personas a las que amáis», dice Jan Malcolm, en Minnesota

Los casos positivos por Covid-19 continúan aumentando en EEUU, mientras que van reduciéndose en otras partes del mundo, como en Europa, que se prepara para abrir puertas al turismo.

En respuesta al aumento de positivos en Texas, el gobernador, Greg Abbot, ha anunciado que va a interrumpir la reapertura del estado y los negocios solo abrirán con limitaciones de acceso.

Los casos entre jóvenes están creciendo rápidamente. En Minnesota, Malcolm ha explicado que la edad media de los afectados en el estado es de 38 años.

«Adultos, jóvenes, recordad que no sois invencibles, y tampoco lo son las personas a las que amáis», ha dicho Malcolm. «Incluso si estadísticamente están en un grupo de menor riesgo, corres el riesgo de que otra gente más vulnerable se contagie».