El consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, afirmó hoy que el archipiélago está preparado para un eventual brote de la pandemia de covid-19 en medios materiales y organización sanitaria, pero denunció que los controles aeroportuarios diseñados por el Estado son «insuficientes».

La apertura económica al exterior es «lo que más preocupa», porque «incrementa de manera exponencial nuestro riesgo», admitió Blas Trujillo en una comparecencia parlamentaria ante la comisión de Sanidad a petición propia, en la cual los portavoces de los grupos también mostraron su inquietud por la falta de controles.

Ante la negativa de los países europeos del espacio Schengen a establecer controles de Covid-19 en origen en sus aeropuertos, como pedía Canarias, «hemos dejado de proponerlo», reconoció Trujillo, pero «vamos a seguir planteando que el sistema hay que mejorarlo», afirmó.

Test rápidos

Al respecto, anunció que la Comunidad Autónoma quiere incorporar «de manera selectiva y en función de los orígenes una serie de test rápidos», de los que no dio más detalles, y para su implementación su Consejería está en contacto con el Ministerio de Sanidad para intentar «una prueba piloto».

En cambio, sí hay controles PCR a todos los migrantes que llegan por mar, con resultados positivos en dos de cada tres casos en las últimas pateras, con 37 afectados en total, si bien como luego son recluidos es un «foco perfectamente controlado».

El consejero dijo que dentro de la gravedad de esta pandemia, Canarias ha tenido «la fortuna y el acierto» de ser la comunidad menos afectada, algo que los portavoces de la oposición atribuyeron más a la condición insular que al Gobierno regional, que se vio obligado a cambiar al equipo de la Consejería en pleno estado de alarma.

Precisamente ante la apertura de la economía, basada en el turismo que llega por vía aérea, es donde Canarias quiere añadir más control al protocolo establecido por el Gobierno de España, indicó Trujillo.

Porque, hablando «sin medias tintas ni eufemismos», la apertura al exterior «incrementa de manera exponencial nuestro riesgo» y eso preocupa a los ciudadanos, sostuvo.

«Sabemos que el peligro existe con los brotes y rebrotes» y la incertidumbre sobre la evolución de la infección es «absoluta», lo cual dificulta «el diseño de cualquier hoja de ruta» en el Servicio Canario de la Salud, admitió.