El Ministerio del Interior ofertará en total 4.520 plazas para ingresar en la Policía Nacional y la Guardia Civil, lo que le permitirá cubrir una parte de las vacantes que acumulan ambos Cuerpos por la falta de reposición durante los años de la crisis económica. El número de puestos es ligeramente inferior al de la anterior convocatoria: 4.716.

El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este martes la oferta de empleo público tanto en el Cuerpo Nacional como en el instituto armado, después de que se analizara el pasado jueves en la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios. En los próximos días se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y se abrirá el plazo para que los aspirantes puedan empezar a presentar las solicitudes de admisión.

En el caso de la Policía, el borrador del real decreto por el que se convocará la oferta de empleo público de 2020 cifra en 2.366 las plazas para la escala básica y 125 para la ejecutiva, lo que totaliza 2.491. El pasado año se convocaron 2.606, de las que 2.506 eran para la básica.

El número de plazas que aprueba este martes el Consejo de Ministros es ligeramente inferior a la de este año: 4.716

Con los Presupuestos Generales del Estado (PGE) prorrogados desde 2018, el marco normativo que delimita las incorporaciones de personal a la Función Pública durante este ejercicio establece la tasa de reposición para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en un máximo del 115 %. La convocatoria de la Policía Nacional excede dicho límite en 288 plazas, autorizadas por la acumulación de la tasa de reposición al tratarse de un ‘sector prioritario’.

El Gobierno considera que la aprobación de la oferta de estas plazas para acceder al Cuerpo Nacional debe hacerse «con la máxima urgencia», dado que si no se le diera el visto bueno de forma de manera «inmediata» se produciría un retraso en el desarrollo de los procesos selectivos y se demoraría la incorporación efectiva de los futuros funcionarios a sus puestos una vez superadas las fases teórica y práctica de su formación. «Este carácter de servicio público esencial, junto a las singularidades de su despliegue territorial y la necesidad de continuar dando una respuesta adecuada a los retos que plantea la seguridad pública, provoca que resulte perentorio aprobar sin demora la presente oferta de empleo público», justifica.

Con datos referidos a 31 de diciembre, el Gobierno cifraba en 68.013 los policías nacionales disponibles, contabilizándose 14 provincias en las que el porcentaje de ocupación era inferior al 85 %: Álava (71,12 %), Ciudad Real (83,7 %), A Coruña (75,99 %), Gipuzkoa (74,18 %), Girona (83,33 %), Murcia (84,54 %), Navarra (82,54 %), Santa Cruz de Tenerife (84,66 %), Sevilla (73 %), Toledo (81,51 %), Valencia (82,63 %), Valladolid (84,35 %), Vizcaya (80,79 %) y Zaragoza (84,73 %).

Retraso por la pandemia

El procedimiento administrativo acumula un retraso de casi dos meses en relación con la última convocatoria. En 2019, la resolución de la Dirección General de la Policía por la que se anunciaba oposición libre para cubrir plazas de alumnos de la Escuela Nacional se dictó el 30 de mayo, publicándose en el BOE del 4 de junio.

En cuanto al instituto armado, la oferta de empleo incluye 2.154 plazas para ingreso directo en la escala de cabos y guardias (56 menos que el pasado año), correspondiendo 264 a la acumulación de tasa de reposición. Del total de puestos a los que se podrá aspirar, el 40 % (862) se reserva a militares profesionales de tropa y marinería que lleven al menos cinco año de servicio efectivo y otro 8 % (175) a alumnos del Colegio de Guardias Jóvenes.

En paralelo, se autoriza la convocatoria de 80 plazas para ingresar por promoción profesional en los centros docentes de formación de la Guardia Civil mediante la modalidad de promoción interna y de 500 en la escala de suboficiales, según detalla el borrador del real decreto.

«Las singularidades del Cuerpo de la Guardia Civil, derivadas de su amplio despliegue territorial y la necesidad de continuar dando una respuesta adecuada a los retos que plantea la seguridad pública, especialmente en materia de lucha contra el terrorismo y la delincuencia organizada, seguridad de puertos y aeropuertos, seguridad vial y protección de la naturaleza, hacen que resulte necesario aprobar una oferta de empleo público específica para la Guardia Civil, que equilibre el esfuerzo de optimización de personal, con la incorporación de nuevos efectivos, sin perjuicio de que las plazas correspondientes al acceso directo sin titulación en la Escala de Oficiales, se aprueben conjuntamente con la provisión anual de plazas de las Fuerzas Armadas», razona.

En el caso de la Guardia Civil, el procedimiento va con mucho más retraso de lo habitual. En 2019, el real decreto del Ministerio de Política Territorial y Función Pública por el que se aprobaba la oferta de empleo se publicó en el BOE el 2 de abril, por lo que la demora rozará este año los cuatro meses. Ello se explica en gran medida por la epidemia del coronavirus.

12.000 efectivos menos en la crisis

Las plazas convocadas permitirán reducir el número de vacantes que arrastra el Cuerpo. A finales del pasado año, la plantilla de la Guardia Civil estaba integrada por 78.469 agentes (disponibles), registrándose un porcentaje de ocupación inferior al 85 % en una ciudad autónoma -Melilla, con el 82,26 %- y ocho provincias. A saber: Burgos (79,77 %), Gipuzkoa (66,67 %), Lleida (79,74 %), Navarra (75,68 %), La Rioja (80,58 %), Segovia (77,23 %), Vizcaya (73,81 %) y Zaragoza (84,9 %).

La cobertura de plazas vacantes en la Policía Nacional y la Guardia Civil es una de las banderas que enarbola Grande-Marlaska desde que llegó al Ministerio en junio de 2018. En reiteradas comparecencias parlamentarias, el titular de Interior ha destacado el esfuerzo presupuestario realizado por el Gobierno de Pedro Sánchez para amortiguar la pérdida de 12.000 efectivos que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado acumularon durante los últimos siete años de Mariano Rajoy como presidente.

Descontadas las 4.500 plazas que se ofertarán este año y en el hipotético caso de que no se produjera ninguna baja en ambos Cuerpos, posibilidad sencillamente imposible, Interior necesitaría otros tres años ofertando un volumen similar de vacantes para cubrir los catálogos de puestos de trabajo.