Pedro Sánchez ha vuelto a ser recibido en el hemiciclo entre los aplausos de la bancada socialista y de Unidas Podemos en la que es la última sesión de control al Gobierno antes de las vacaciones de verano. El presidente del Gobierno ha reprochado al líder de la oposición, Pablo Casado, su «inexistente» aportación que, a su juicio, ha hecho para afrontar la pandemia. Con el optimismo de un acuerdo europeo que beneficia a España -«un gran éxito para este país», ha dicho Sánchez- ha señalado que a lo largo de estas semanas «hemos compensado la irresponsabilidad de su grupo. No han hecho nada para arrimar el hombro y ayudar a España ante Bruselas». El trabajo y las negociaciones, ha proseguido, «han sido extenuantes, el resultado extraordinario y su aportación inexistente».

Casado le ha reclamado «un poco más de humildad» y recordado que la crisis del Covid ha elevado el paro a los 4 millones de desempleados además de «40.000 compatriotas» fallecidos, dando por buenos los datos de instituciones como el INE. «Afortunadamente Europa ha venido en nuestra ayuda y usted ha sido pasivo mientras tres mujeres del PPE defendían los intereses de España», en alusión a Angela Merkel, Úrsula von der Leyen y Christine Largarde. También en tono de reproche, entiende el presidente popular que los socialistas «no han aprendido nada. Viene con un tercio de la piel del oso y se monta un pasillo de aplausos». España «no está para autobombos» y ha vuelto a insistir en la idea de que el acuerdo del Consejo Europeo «es una enmienda a la totalidad de su acuerdo con Podemos».

«Tendrá que elegir entre cumplir con Europa y cumplir son sus socios», dice Casado a Sánchez

«Ahora tendrá que elegir entre cumplir con Europa y cumplir son sus socios, entre la reforma laboral y los viernes electoralistas. Para las propuestas responsables sí podrá contar con nuestro apoyo y si acaba como el Pasok no será por nosotros sino por su pésima gestión».

Tras la andanada inicial, el jefe del Ejecutivo ha preferido rebajar la tensión, y tras ironizar con que Casado se presenta como un «padre» de la Unión, le ha recordado que «estamos acabando el periodo de sesiones y deberíamos reflexionar sobre abandonar la bronca y la confrontación y tender puentes con el Gobierno durante el próximo periodo de sesiones», aunque no se ha resistido a una última puya: «Su aportación a este logro colectivo ha sido un cero por ciento, hágaselo mirar señoría».

Contra todo pronóstico, ha sido especialmente intenso el intercambio de Sánchez con el portavoz del PNV, Aitor Esteban, que ha acusado al Ejecutivo de no cumplir los acuerdos en la Comisión Mixta del Concierto Económico, sobre transferencias, entre otros. «No se moleste en llamar a nuestra puerta para buscar más acuerdos, primero vamos a cumplir lo que ya tenemos comprometido», ha espetado el portavoz del grupo vasco poniendo en paréntesis la negociación presupuestaria que tiene previsto abrir la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.