Las oficinas del SEPE, la Seguridad Social y la Agencia Tributaria serán los objetivos de la próxima manifestación independentista organizada por la ANC, Òmnium y la AMI para la Diada. La presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Elisenda Paluzie, ha presentado este viernes el proyecto de manifestacion para este año, una propuesta marcada por el coronavirus, que las entidades independentistas han ideado como una manifestación distribuida ante un centenar de edificios de titularidad estatal en una sesentena de localidades catalanas.

Las entidades preparan además una gran concentración principal en Barcelona, que no han concretado. Estas marchas presenciales serán la «culminación» de la «manifestación virtual» organizada para sortear los efectos de la crisis sanitaria, que impide convocar las grandes marchas de años anteriores, con concentraciones de más de medio millón de personas.

«Queremos denunciar la discriminación económica y social de Cataluña» han argumentado los organizadores para explicar la elección de estos centros de trabajo de la Administración del Estado. «Y queremos mostrar que la independencia es la única vía» para acabar con esa supuesta discriminación.

La última manifestación de la Diada, organizada en solitario por la ANC, mostró el desgaste del movimiento independentista con una caída de la participación según los datos de la Guardia Urbana de Barcelona. En 2019 la policía local cifró los asistentes en 600.000, lejos del millón de personas que aseguraban convocar en años anteriores.

Código QR de pago

Para participar en esa «manifestación virtual», los seguidores independentistas deberán comprar un código QR. La recaudación conseguida se destinará a «hacer frente a la crisis social y económica» derivada de la pandemia, han asegurado los dirigentes independentistas.

Bajo el lema «El deber de construir un futuro mejor. El derecho a la independencia» la web «Red de independencia» vehiculará esa manifestación virtual. «Se trata de una iniciativa solidaria» argumentan sus impulsores. Básicamente, los «manifestantes» tendrán que crear vínculos virtuales entre ellos con ese código QR comprado. Cada código dispone de cinco vínculos con personas, uno con una asamblea de base y uno con uno de los cinco «bloques sociales» definidos como destinatarios de las donaciones.