El recuento de víctimas y casos del coronavirus que ha realizado el gobierno argentino este domingo ha contado con una invitada sorprendente: la payasa Filomena, del grupo Vuelta Canela. Con motivo del Día de las Infancias, la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzoti, ha estado acompañada por Nina Lenze, disfrazada de payasa, que ha realizado un juego con los funcionarios y ha cantado una canción.

La puesta en escena del gobierno argentino, inmerso en una crisis sanitaria y socioeconómica gigantesca, ha dejado atónitos a los ciudadanos, que en las redes han mostrado su estupefacción. El hashtag #gobiernodepayasos es trending topic en Argentina y más allá.

Después de que el secretario general de Estrategias Sanitarias, Alejandro Costa, diera cuenta de los nuevos casos y los muertos del sábado (20 nuevas muertes, es decir, 124 fallecidos por cada millón de habitantes), Carla Vizzoti presentaba a la payasa Filomena con el fin, según sus palabras, de reconocer «el esfuerzo de los niños y niñas argentinos» en esta pandemia.

La pobreza hace mella en los argentinos: el 63% de los niños estarán por debajo del umbral de pobreza a final de año, según el último informe de Unicef. En mayo pasado Argentina entró en suspensión de pagos, en lo que es la primera quiebra soberana de un país desde que se propagara la pandemia.

En el caso de Argentina, el país ya estaba abocado al default antes de la crisis asociada al coronavirus. El FMI ya había calificado la deuda argentina como «insostenible».

«Nos estamos acompañando todos juntos a los que están en las otras áreas para que esta situación la podamos llevar adelante lo mejor posible y la alegría, la música y el juego es salud. Por eso nos pareció importante aportar en este día particular este granito de arena en esta situación donde también tenemos que tener fuerza y generar anticuerpos», ha dicho Filomena.

Vizzotti concluyó la estrambótica performance con un mensaje: «El reconocimiento para los artistas que están acompañando desde un lugar distinto. Aprovechemos este tiempo para aprender otras cosas que no hubiéramos podido si no nos hubiera pasado esto, transitémoslo mejor. Falta menos. Feliz día y muchas gracias».

Un panorama dramático

El panorama en Argentina es dramático. Argentina ha detectado este domingo 5.469 casos de coronavirus. El número total de positivos asciende a 294.569. En las últimas 24 horas habían muerto este domingo 66 personas y el total de decesos alcanzó los 5.703, según los datos de la Universidad Johns Hopkins.

El foco principal de coronavirus continúa en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), formada por la capital del país y por el populoso cordón urbano que la rodea.

Justo el viernes 14, apenas dos días antes de esta rueda de prensa con payasa incluida, el presidente, Alberto Fernández, cuya popularidad ha caído en picado, anunciaba que ampliaba las medidas de restricción impuestas en el país para hacer frente a la pandemia hasta el próximo 30 de agosto, aunque evitó hablar de cuarentena, según informa Europa Press.

Aunque mantiene las restricciones, asegura que «ya no es una decisión política, ahora está en nuestras manos». Subrayaba cómo los contagios se producen, sobre todo, «en los encuentros sociales». La circulación local del virus alcanza a 14 provincias argentinas, según confirmó el presidente.

En una entrevista publicada este domingo en El País, el primer ministro del gobierno de Fernández, Santiago Cafiero, afirma, sobre los reparos de su gabinete a hablar de cuarentena: «Hay una cuestión semántica con respecto a la cuarentena. Hoy, Argentina tiene abierta el 87% de la capacidad comercial y productiva. Lo que no hay es atención personal en la administración pública, clases presenciales, y luego está lo ligado a la gastronomía o el deporte». Cafiero culpa de la gravedad de la crisis al anterior mandatario, el liberal Maurico Macri.

En un artículo en La Nación, Luis Majul resumía lo que sienten muchos argentinos: «¿Es en serio que a partir de ahora, a la cuarentena interminable no se le puede decir más cuarentena? ¿Cómo hacemos para explicarles a los niños en su día que esto no es una cuarentena, cuando apenas sale de su casa y hace cinco meses que no pueden ir a la escuela? La cuestión no me parece solo semántica o dialéctica. Más bien siento que nos están volviendo locos».

Quien aún tenga dudas que vea el video con la payasa Filomena.