El rey emérito reconoció por escrito en agosto de 2018 que en 2012 hizo una donación de 65 millones de euros a su examante, Corinna Larsen, y que nunca le reclamó la devolución de esa cantidad porque se trataba de un regalo «irrevocable».

En una carta remitida al abogado Dante Canonica -a quien Juan Carlos I confió la gestión de la fortuna que le donó el rey saudí Abdul Aziz Al Saud en 2008 y depositó en una cuenta del banco suizo Mirabaud abierta en Panamá a nombre de la fundación Lucum– el padre de Felipe VI descartó que la empresaria germano danesa fuera su testaferro: «Corinna nunca ha manejado dinero en mi nombre, al contrario de lo que dice la prensa española», se pudo leer en la carta, con fecha de agosto de 2018.

Dicha carta, reproducida por El Confidencial, fue remitida justo después de que el fiscal suizo Yves Bertossa abriera una investigación contra Canonica por presunto delito de blanqueo agravado y también contra el gestor de los fondos del emérito, Arturo Fasana, y la propia Corinna Larsen. La inició después de publicar El Español y Okdiario los audios de la conversación grabada por el comisario en prisión preventiva, José Manuel Villarejo, a la consultora sin su consentimiento durante un encuentro en Londres. En ésta, ella habló de una presunta comisión millonaria cobrada por el rey emérito por su mediación en la adjudicación del contrato del AVE a la Meca y de la donación que le hizo después a ella «no porque me quiera mucho, sino porque tengo residencia en Mónaco», afirmó entonces la empresaria, dejando abiertas las dudas sobre su posible papel de testaferro. Unas operaciones que a día de hoy también analiza la Fiscalía del Tribunal Supremo para ver si presenta una querella ante el Tribunal Supremo contra el rey emérito por no declarar dichos fondos a Hacienda y por si pudieron tener un origen ilegal que tratara de ocultar.

Cambió de versión ante el fiscal

Ya como investigada ante el fiscal suizo Bertossa, Corinna sostuvo que el rey le transfirió los 65 millones a una cuenta suya en un banco de Bahamas por amor, como un regalo por la atención que le dio durante años, rechazando que fuera su testaferro. La versión del rey emérito, que dejó por escrito en la misiva, va en la misma dirección.

En una entrevista concedida a la cadena británica BBC hecha pública este jueves, Corinna afirmó que «Él (por el Rey) ha confirmado en la investigación suiza que en realidad nunca pidió que se le devolviera el dinero y que yo nunca tuve el dinero en su nombre». La empresaria alemana se refería así a la carta enviada por Juan Carlos I al abogado Dante Canonica. El rey emérito, que se encuentra en Emiratos Árabes desde el 3 de agosto, no figura como investigado en la causa abierta por el fiscal suizo, aunque éste podría citarle a declarar, como publicó este diario.