El gobierno de coalición que encabeza Giuseppe Conte ha superado el primer examen electoral al que se sometía el gobierno de coalición en Italia en tiempos de pandemia. Después de la votación del domingo y el lunes, tanto Conte como el líder del Partido Democrático, Luca Zingaretti, respiran aliviados.

Incluso el líder del debilitado Movimiento 5 Estrellas, el ministro de Exteriores, Luigi di Maio, ha logrado su objetivo de que el referéndum para reducir la Cámara de Diputados y el Senado saliera aprobado con cerca del 70% de apoyos. La participación ha rozado el 54%, un éxito en tiempos de coronavirus.

«Esta es una victoria de todos, del pueblo de Italia. No es el final, sino el principio. Ahora reduciremos los sueldos de diputados y senadores, y haremos una reforma electoral», ha dicho el líder de los grillini, el ministro de Exteriores, Luigi di Maio.

El Movimiento 5 Estrellas hizo campaña de este referéndum populista que se ha presentado como un gran avance en la reducción de costes, algo que dista mucho de la realidad. Apenas se ahorran los italianos 57 millones de euros con este taglio. La Cámara de Diputados tendrá a partir de la próxima legislatura 400 escaños, en lugar de los 630 actuales, mientras que el Senado se quedará en 200, y perderá 115.

Sin embargo, los grillini fracasan en las elecciones regionales. Es el Partido Democrático (PD) el que ha logrado las victorias en Toscana, Apulia y Campania. Es probable que haya un reajuste en el gobierno en el que el partido que lidera Zingaretti gane peso y a la vez logre que sus políticas se impongan sobre lo que queda de la coalición anterior (5 Estrellas y Liga).

El referéndum terminó convirtiéndose en un test al gobierno de coalición del Movimiento 5 Estrellas y el PD, que lidera Nicola Zingaretti. El jefe del gobierno, Giuseppe Conte, es independiente, y fue propuesto para el cargo por la anterior coalición, formada por los grillini y la Liga. Conte acabó enfrentándose a Matteo Salvini, cuando el entonces ministro del Interior quiso provocar una caída del gobierno y elecciones anticipadas, en el verano de 2019. Conte es uno de los vencedores de la prueba electoral.

Desde enero de este año, cuando el centroizquierda mantuvo Emilia-Romaña, la izquierda lentamente está ganando terreno… Salvini tiene menos fuerza», dice Andrea Betti

Para Andrea Betti, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Pontificia Comillas, el resultado supone «un balón de oxígeno, aunque no sea una victoria. Los dos bandos confirman las regiones que ya tenían. La derecha gana solo una región pequeña, las Marcas. Teniendo en cuenta la expectativa de la oposición, y los sondeos, se puede decir que el gobierno ha aguantado y ha mantenido las regiones más simbólicas (Toscana y Apulia)». 

«Desde enero de este año, cuando el centroizquierda mantuvo Emilia-Romaña, la izquierda lentamente está ganando terreno, si bien la oposición de derecha sigue muy bien situada en los sondeos. En comparación con 2019, Salvini tiene menos fuerza». 

La Toscana ‘rossa’

Este domingo y lunes también han votado los italianos los gobiernos de siete regiones. Las miradas estaban puestas en la Toscana, sobre todo. El bastión rojo corría riesgo de decantarse hacia la Liga, después de una campaña muy activa de la derecha. La candidata de la Liga, Susanna Ceccardi, apodada la Leona, ha superado el 40,6% de los apoyos. Ceccardi ha reconocido la victoria de Eugeni Giani, el candidato del Partido Democrático, que ha superado el 47,5%.

«Ha sido una buena batalla. Creo que he luchado hasta el final y no he perdido un segundo. He puesto mi alma y mi corazón», ha escrito en Facebook Ceccardi, que era alcaldesa de una localidad cercana a Pisa. Ha recibido el apoyo en campaña de la líder de Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni, aliada de la Liga en algunas regiones como la Toscana.

Giani, experto en historia de Florencia, ha dedicado la victoria a su esposa. «Feliz y sereno, este resultado premia a nuestra tierra», ha dicho Giani, que ya gobernaba la Toscana desde 2015. «Soy Giani, sin padrinos», ha remarcado.

La victoria recuerda el éxito logrado en enero por la izquierda en Emilia-Romaña, otro bastión rojo en Italia. En ese caso fue una movilización promovida por jóvenes, que se autodenominaron sardinas, la que hizo posible que la izquierda siguiera al mando en esta región.

En el balance final la izquierda logra tres regiones (Toscana, Campania y Apulia) y la derecha otras tres (Véneto, Liguria y las Marcas). En la derecha destaca la victoria abrumadora de Luca Zaia por el 75,8% de los votos. Zaia sería un buen recambio para Matteo Salvini si la Liga vuelve a sus orígenes.

«El movimiento de Salvini no mejora desde enero de 2020. Ha dejado de subir. La lista del presidente en Véneto (Luca Zaia) ha sacado tres veces más veces más votos que la Liga (su partido). Puede haber un desafío interno en la Liga. Zaia es más regionalista, más moderado en inmigración y sobre Europa. Representa a los empresarios del Norte», comenta Andrea Betti. 

Del norte al sur Fratelli d’Italia es el único partido que crece en todas las regiones en votos», afirma Giorgia Meloni

El excéntrico Vicenzo de Luca, del centro izquierda, también supera el 67% en Campania, avalado por su buena gestión de la crisis del coronavirus. El triunfo de Michele Emiliano, candidato del la izquierda en Apulia, ha sabido a gloria.

Fratelli d’Italia se apunta la victoria en Las Marcas. Francesco Acquaroli, de 45 años, que ha crecido políticamente al lado de Giorgia Meloni ha logrado en su segundo intento conquistar este feudo de la izquierda.

«Del norte al sur, Fratelli d’Italia es el único partido que crece en todas las regiones en votos», ha escrito en Facebook Giorgia Meloni. Este partido antes minoritario de la derecha italiana ya supera el 15% de intención de voto y su líder, una vieja conocida de la política italiana, con apenas 43 años, gana en credibilidad entre los votantes de la derecha

El director de Il Corriere della Sera, Luciano Fontana, escribe en este diario italiano cómo estas elecciones, «de ser las elecciones de la caída (del gobierno), han acabado convirtiéndose en las elecciones de la estabilidad». Augura Fontana que después de superar esta prueba el gobierno tiene posibilidades de acabar la legislatura.