Portazo del gobierno catalán a la reforma del delito de sedición como vía para tender puentes con el independentismo catalán. La portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó, ha asegurado hoy que el objetivo del ejecutivo independentista es la aprobación de una ley de amnistía que ampare a todos los procesados por el 1-O y ha reclamado además al Gobierno que derogue el delito por el que han sido condenados los ex consellers y líderes independentistas que cumplen penas de prisión.

«El delito de sedición no es que se tenga que reformar, es que hay que derogarlo» ha exclamado Budó, argumentando que «ningún país de nuestro entorno tiene tipificado en su código penal el delito de sedición». La portavoz del Govern respondía así a la posiblidad de una reforma exprés de esta figura penal, con la que el Gobierno de Pedro Sánchez espera facilitar la incorporación de ERC a la mayoría necesaria para aprobar los Presupuestos Generales.

Mesa de diálogo con Torra

«La solución pasa inexcusablemente por ley de amnistía» ha respondido Budó, recordando su exigencia de que la Mesa de Diálogo entre Gobierno y Generalitat se centre en pactar un referéndum de autodeterminación y la aprobación de la citada ley de amnistía.

En este contexto, la portavoz catalana ha reconocido que las «negociaciones» entre los gabinetes de Sánchez y Torra para la celebración de ese encuentro -que el presidente del Gobierno prometió durante este mes de septiembre- siguen embarrancadas en la fijación del orden del día, sin que hasta ahora se hayan propuesto fechas.

«La fecha no está sobre la mesa porque aun no hemos recibido propuesta orden del día, si ahí se incluye la amnistía y la autodeterminación seguiremos avanzando para fijar la fecha» ha añadido Budó. La portavoz ha asegurado que si el Gobierno incorpora a ese orden del día la propuesta de reforma del delito de sedición, lo aceptarán «porque siempre hemos pedido que no se vete ningún punto» pero ha dejado claro que ese no es el objetivo perseguido por el independentismo.

En plena cuenta atrás para conocer la decisión del Tribunal Supremo sobre la inhabilitación de Quim Torra, Budó ha restado importancia al calendario y ha dejado abierta la puerta a que el president participe en la reunión una vez inhabilitado.

«Lo que es seguro es que no será Carmen Calvo quien decida quién va por la parte catalana» ha apuntado Budó al ser preguntada sobre una eventual presencia de Torra ya inhabilitado.