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Conte dimite como primer ministro y echa la culpa de la crisis al "oportunista" Salvini

El líder de la Liga y ministro del Interior pide que se apruebe la reducción de las Cámaras y luego se convoquen elecciones

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Conte dimite como primer ministro y echa la culpa de la crisis al "oportunista" Salvini
Giuseppe Conte, flanqueado por Salvini, y Di Maio, en el Senado.

Giuseppe Conte, flanqueado por Salvini, y Di Maio, en el Senado. EFE

Resumen:

Este verano Italia, pese al agobiante calor, está pendiente de Roma, a donde han tenido que volver los diputados y senadores de sus vacaciones para afrontar la enésima crisis política que vive el país. Esta vez la novedad es que ha estallado en plena canícula. Con actitud profesoral, el primer ministro, Giuseppe Conte, ha comparecido ante el Senado para explicar cómo ve la situación, después de que el ministro del Interior, Matteo Salvini, diera por muerta la coalición con el Movimiento 5 Estrellas, el pasado 8 de agosto. Conte ha arremetido contra Salvini por desencadenar la crisis y ha anunciado su dimisión como primer ministro. Ahora será el presidente, Sergio Mattarella, quien habrá de decidir si encargarle un nuevo gobierno, o encomendárselo a otra persona, o bien convocar elecciones.

Flanqueado a su derecha por Salvini y a su izquierda por Luigi di Maio, líder del 5 Estrellas, Conte ha echado toda la culpa a Salvini: «Ha antepuesto sus intereses personales y de partido al interés general» al provocar la crisis con la vista puesta en los sondeos electorales. El rapapolvo de Conte al líder de la Liga ha sido memorable. «La acción del gobierno termina aquí», ha sentenciado. Así anunciaba el fin del 65º gobierno italiano de los últimos 74 años.

Conte ha abogado por la transparencia y por eso ha justificado su intervención en el Parlamento, donde a su juicio, hay que hablar de la crisis «desencadenada por el ministro del Interior». Según Conte, esta acción de Salvini es muy grave porque el Gobierno estaba acometiendo su misión y quería cambiar el paso, algo que ahora se interrumpe. La decisión de Salvini, a juicio de Conte, viola el compromiso que el líder de la Liga suscribió con el Movimiento de 5 Estrellas: discutir con buena fe para arreglar los problemas que pudieran surgir entre los aliados.

El primer ministro italiano ha subrayado que el momento en que se ha dado esta crisis es muy arriesgado, debido a que está pendiente la aprobación del presupuesto «en el ámbito de una coyuntura económico nada favorable». Y ha subrayado cómo ha reaccionado la prima de riesgo al anuncio del plantón de Salvini.

El ministro del Interior ha antepuesto sus intereses personales y de partido al interés general», señala Conte

«El ministro del Interior ha antepuesto intereses personales y de partido al interés general», ha declarado Conte en un claro desafío a Salvini. Ha resaltado que todo partido ha de tener en cuenta el interés general, no el particular y la conveniencia electoral. «Que los ciudadanos voten es la esencia de la democracia, pero que voten cada año es irresponsable».

«Caro Matteo», le ha dicho a Salvini, «si hubieras demostrado sensibilidad institucional, no habrías pensado solo en el beneficio propio». Incluso le ha pedido que no utilice los símbolos religiosos con eslóganes políticos. «Este comportamiento no tiene nada que ver con el principio de libertad religiosa, es un episodio de inconciencia religiosa, que pueden ofender a los creyentes y no respeta la laicidad, sobre la que está fundada un Estado moderno».

Ha acusado a Salvini de «irresponsabilidad institucional» y de «oportunismo político». Y ha añadido: «Habéis manchado 14 meses de actividad del gobierno con la cultura del no». También ha recordado la contradicción de presentar una moción de censura pero no retirar a los ministros del gobierno, así como las explicaciones no dadas por Salvini sobre la trama rusa.

Querido Matteo: me preocupa que pidas plenos poderes e invoques las plazas», afirma el primer ministro italiano

En resumen, Conte ha dicho a su «querido Matteo»: «Me preocupa que pidas plenos poderes e invoques las plazas». El primer ministro italiano ha remarcado cómo en un momento crucial como el que vive ahora Italia, y Europa, es más necesaria que nunca la política con P mayúscula, «que significa capacidad de proyectar el futuro».

El primero en contestar al primer ministro italiano ha sido Matteo Salvini, quien ha asegurado: «Soy un hombre libre y no tengo miedo a lo que diga el pueblo». Salvini ha dicho que Conte le ha insultado sin control y que suena como Matteo Reniz, líder del Partido Democrático. Ha apelado «a la Italia real, que trabaja y no le interesan las poltronas». El líder de la Liga ha señalado que lo más surrealista es que le reprochen que la crisis haya estallado en agosto. «Somos ministros un mes sí, otro no. Los italianos trabajan en agosto», ha remarcado para alborozo de sus partidarios de la Liga.

Salvini y el amor

Asimismo, ha replicado que no se avergüenza de su religiosidad. Y ha concluido con un rosario de eslóganes, como si estuviera dando un mitin. «No me aferro a la poltrona. No tenemos miedo», mientras, como si fuera un Mesías aseguraba que no guardaba rencor a nadie: «Omnia vincit amor» (el amor lo puede todo). Para añadir: «Nosotros somos los dictadores, los que quieren que vote el pueblo. Es surrealista».

Salvini ha dicho que «o bien el Movimiento 5 Estrellas cambia de chaqueta y ahora pacta con el Partido Democrático, o bien recortamos las Cámaras y vamos a las urnas». Según Salvini, «nadie mejor que el pueblo italiano sabe si hemos hecho bien o no».

A continuación, ha intervenido el ex primer ministro Matteo Renzi, del Partido Democrático, quien ha subrayado cómo el gobierno populista ha fracasado. «Funciona bien en campaña electoral, pero no al frente del gobierno», ha dicho Renzi, quien ha descartado que vaya a ser ministro en un eventual gobierno del PD con el Movimiento 5 Estrellas.

En alusión a la religiosidad de Salvini, Renzi ha citado el Evangelio, según Mateo, para recordarle que debe permitir desembarcar a los inmigrantes que están en el Open Arms. «Porque tuve hambre y me distéis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recibisteis…».

La Liga registró una moción de censura para forzar la marcha de Conte y dinamitar el gobierno, pero no contaba con suficientes apoyos parlamentarios para llevarla adelante. A Salvini le tentaron los resultados de los sondeos: anticipan que la Liga rozaría en 38%, es decir, duplicaría sus representantes, y solo necesitaría a los posfascistas Fratelli d’Italia para gobernar.

Sin embargo, Conte, un catedrático de Derecho que se suponía que iba a ser dócil con Salvini, ha sido muy duro en el Senado, en línea con sus críticas de los últimos días sobre la obsesión del ministro del Interior con los inmigrantes, y ha demostrado que tiene su propia agenda. Conte escribió a Salvini para mostrarle su desacuerdo por su negativa a dejar desembarcar a los inmigrantes que viajan en el Open Arms, varados frente a Lampedusa.

Usted es una perla rara, un servidor de la Nación que Italia no puede perder», ha escrito Di Maio sobre Conte

El ministro de Trabajo y líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi di Maio, le escribió en Facebook antes de su comparecencia en el Senado.  «Hoy es el día en el que la Liga tendrá que responder por haber decidido echar a perder todo, de provocar una crisis de gobierno en pleno agosto, desde la playa, haciendo caso solo de los sondeos. En el Senado hoy estaremos a tu lado… Queremos aprovechar la oportunidad para darte las gracias. Pase lo que pase, queremos decirte que ha sido un honor trabajar juntos en este gobierno… En 14 meses habéis salvado a Italia de dos procedimientos de infracciones, y habéis representando honrosamente a Italia en Europa… Usted es una perla rara, un servidor de la Nación que Italia no puede perder». Al mismo tiempo descalifican a Salvini por no ser fiable.

Efecto bumerán

El desplante de Salvini ha generado un efecto bumerán que se ha vuelto en contra del líder de la Liga. Primero, sus socios de gobierno, el Movimiento 5 Estrellas, nada interesado en volver a las urnas porque perdería la mitad de los votos que obtuvo hace año y medio, han considerado su actitud una deslealtad mayúscula. En segundo lugar, Conte también se ha visto ninguneado y, como sabe que ha ganado popularidad, ha adoptado una posición de firmeza. Y en tercer lugar, el Partido Democrático, abanderado por Matteo Renzi en el Parlamento, ha dado un paso adelante y se ha mostrado dispuesto a pactar con los grillini.

De esta manera, Salvini en las últimas horas ha dicho que está dispuesto a seguir con el Movimiento 5 Estrellas para impedir que el Partido Democrático vuelva al gobierno. Los escenarios, una vez que presente su anunciada renuncia Conte, son varios: o bien se renueva la alianza de la Liga y 5 Estrellas, sin Salvini; o pactan los grillini y el Partido Democrático; o se suscribe el llamado pacto Ursula (5 Estrellas, PD y Fuerza Italia); o, si el presidente Mattarella estima que ninguna de estas opciones puede generar la estabilidad necesaria, convocaría elecciones anticipadas.

Es el presidente Mattarella quien desempeña ahora un papel crucial para garantizar la estabilidad. Según la Constitución de 1948, sus prerrogativas son tanto encargar la formación de gobierno como la convocatoria de elecciones. Sergio Mattarella, jurista de formación y con experiencia como ministro en varias ocasiones, es un hombre austero y ponderado, el político más popular de Italia.

El calendario está condicionado a la agenda europea. En octubre el Gobierno italiano ha de presentar su plan de presupuesto y para ello sería deseable que contara con un gobierno, y que fuera lo más estable posible. Salvini, de llegar al poder, pretende un plan fiscal de shock que puede aumentar la deuda italiana, que ya rebasa el 130% del PIB.

Su éxito como mitinero playero llevó a Salvini a olvidarse de la complejidad de la política en Italia, donde quienes parecen muertos resucitan, como es el caso de Matteo Renzi, en cuanto ven un resquicio por donde salvarse, aunque sea desmintiendo todo aquello que defendieron hace unos meses. Si bien Salvini sigue siendo una roca, un hombre fuerte, con gran apoyo en las plazas, este verano ha descubierto su vulnerabilidad.

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