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Borrell supera el examen para ser jefe de la diplomacia europea

Tan sólo los grupos de extrema derecha de Salvini y Le Pen han votado en contra de la candidatura del político catalán

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Borrell supera el examen para ser jefe de la diplomacia europea

Resumen:

Prueba superada. El hasta ahora ministro español de Exteriores, Josep Borrell, será el Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea en la Comisión que encabezará la alemana Ursula von der Leyen.

Josep Borrell (Puebla de Segur, 1947) convenció de su valía e idoneidad para el puesto a los eurodiputados en su audiencia oral este lunes ante la comisión de Exteriores del Parlamento Europeo. También escucharon a Borrell las comisiones de Desarrollo y Comercio Internacional como invitadas.

El político ha recibido el apoyo de dos tercios de los parlamentarios, salvo el de Identidad y Democracia, el grupo del partido del líder de la Liga, Matteo Salvini, y de Reagrupación Nacional de Marine Le Pen, según informa Europa Press.

Borrell tuvo momentos brillantes. El más genuino recordó a aquel 8 de octubre de 2017 cuando volvió a la escena política en un mitin de las fuerzas constitucionalistas en Barcelona. Ante la comisión de Exteriores, reprodujo las mismas palabras de entonces sobre las fronteras.

Sostiene Borrell: «No me gustan las fronteras. Las fronteras son cicatrices que deja la Historia en la superficie de la Tierra. Estamos construyendo una comunidad política que no se basa en quien es más fuerte, sino en acuerdos políticos y en democracia. Nosotros, los europeos, estamos orgullosos de estos valores».

En su intervención ante los eurodiputados, Josep Borrell anunció que su primer viaje como jefe de la diplomacia europea sería a Kosovo. Nunca como ministro español de Exteriores haría esta visita, ya que España no reconoce la independencia de Kosovo. Marca así la diferencia con su puesto actual, se vestirá ahora con la capa europea, y además subraya su prioridad: los vecinos de la Unión Europea, especialmente los Balcanes y Europa oriental.

«El reconocimiento de Kosovo es competencia de los Estados miembros… No coincidimos sobre el reconocimiento, pero sí estamos unidos en lo que se refiere al compromiso… Voy a hacer todo lo que esté en mis manos para que haya un acercamiento entre Serbia y Kosovo. Si los europeos no podemos resolver nuestros problemas, no nos convertiremos en un poder geopolítico», añadió Borrell este lunes. «El statu quo no es una opción», añadió.

En las elecciones celebradas en Kosovo este domingo ha ganado el partido Autodeterminación (Vetenvesdoje), liderado por Albin Kurti, quien estuvo encarcelado por Slobodan Milosevic por defender la rebelión contra Serbia. En la campaña ha defendido su voluntad de dialogar con Serbia «de igual a igual». El presidente serbio, Aleksandar Vucic, ultranacionalista adepto a la Gran Serbia hace años pero hoy europeísta de centro, está dispuesto a ese diálogo.

Aunque Borrell superó la primera criba, el examen de las declaraciones de intereses realizado por la comisión de Asuntos Legales, en su comparecencia volvieron a preguntarle por la venta de acciones de Abengoa. Explicó cómo vendió solo el 7%, mientras dejó que perdiera valor el 93% restante. No coincide con el comportamiento de alguien que manejó información privilegiada, argumentó en su defensa. Además se comprometió a vender los 12.000 euros en acciones que aún posee en Iberdrola.

En ese primer filtro cayeron en esta ocasión dos aspirantes a comisarios: el húngaro Laszlo Trocsanyi, y la rumana Rovana Plumb. En la audiencia lo han pasado mal la francesa Sylive Goulard y el belga Didier Reynders. El examen del Parlamento Europeo no es un mero trámite y prueba cómo esta institución ejerce el control sobre el Ejecutivo.

Sobre Venezuela y Cuba también tuvo que exponer cuál será su posición. En el caso venezolano Borrell explicó que es contrario a sanciones que puedan afectar al pueblo venezolano, ya muy vapuleado por la dramática situación humanitaria, pero sí que defiende las sanciones selectivas y puso como ejemplo el castigo aplicado a quienes se sospecha que estuvieron relacionados con la muerte en prisión del capitán Acosta.

Borrell dijo que con Cuba no ha funcionado el aislamiento, que fue la política de la UE durante años, tras la presión del ex jefe del gobierno español, José María Aznar. «Cuba no respeta las libertades democráticas, pero creo que es mejor una política de contacto. El aislamiento no ha conducido a nada».

El jefe de la diplomacia europea in pectore, que ya ejerció como presidente del Parlamento Europeo entre julio de 2004 y enero de 2007, ha mostrado que, pese a que el cargo implica una misión casi imposible, está dispuesto a afrontar el reto y a dejar su huella en la Unión Europea.