En apenas 12 horas de este primer fin de semana de agosto han muerto al menos 30 personas en dos ataques en Estados Unidos. Una de las matanzas tuvo lugar en El Paso, Texas, en la que murieron 20 personas y 26 resultaron heridas. En la segunda, en Dayton, Ohio, este domingo se cuentan al menos 10 víctimas mortales.

En los 216 días que llevamos de 2019 se han registrado 250 tiroteos en Estados Unidos, según The Spectator Index. De ellos 32 pueden calificarse como matanzas masivas (mass killings, en inglés). Según el Departamento de Justicia de EEUU, son aquellas en las que hay tres o más víctimas mortales en un mismo suceso.

Cada año mueren en Estados Unidos unas 33.000 personas por disparos de armas de fuego, lo que equivale a unas 93 al día.

De nuevo está encima de la mesa política el debate sobre la segunda enmienda, el derecho de los estadounidenses a tener y portar armas, que forma parte de la Carta de Derechos. El presidente, Donald Trump, es un firme defensor de la segunda enmienda. Entre los demócratas hay división, pero muchos también la defienden.

1. El Paso, la mayor masacre de la comunidad latina

La masacre del sábado en El Paso es la mayor sufrida por la comunidad hispana en toda la historia del país y la peor desde noviembre de 2017, cuando un joven mató a 26 personas que acudían a un servicio religioso en una iglesia baptista en Sutherland Springs, también en Texas.

La mayor parte de los fallecidos en El Paso son mexicanos, incluida una niña de diez años. Un veinteañero racista, Patrick Crucius, buscaba frenar “la invasión hispana”. Entró en un centro comercial de esta ciudad fronteriza, donde muchos mexicanos residentes al otro lado de la frontera suelen ir de compras, y empezó a disparar con un AK-47 a sangre fría. Había recorrido mil kilómetros desde su residencia en Dallas para consumar su macabro objetivo.

La policía investiga el manifiesto que habría colgado apenas 20 minutos antes de la primera llamada de emergencia en un foro supremacista, 8chan, el mismo sitio que utilizó el autor de los ataques de Christchurch en Nueva Zelanda, en los que fueron asesinadas 56 personas. En ese caso el objetivo fueron mezquitas y población musulmana.

“Los hispanos se harán con el control del gobierno estatal y local de mi amada Texas, cambiar su política para adaptarla a sus necesidades”, señala el texto, según The New York Times. Acusa a demócratas y republicanos de lo que considera una deriva, y subraya el peligro de que “la población hispana de Texas convierta el estado en un bastión demócrata”.

El presidente Trump calificó la matanza como “un acto de cobardía y de odio” y subrayó que no hay razón alguna para acabar con la vida de gente inocente. Sin embargo, Trump ha fomentado el odio a los latinos, a quienes retrata como violadores y delincuentes en sus mítines. Juega con fuego y ha demostrado que no le importa convertir el odio en arma electoral.

El autor de la matanza de El Paso admira a Trump y ha dejado constancia de su veneración en sus redes sociales.  También es llamativo que cuatro de las peores matanzas jamás registradas en EEUU (en Las Vegas, el Politécnico de Virginia, Sutherland y El Paso) han tenido lugar con Trump en la Casa Blanca. Ha sido arrestado y será acusado de un acto de terrorismo doméstico. La Fiscalía pedirá con gran probabilidad la pena capital.

El Paso es un símbolo del Texas más cercano a México. Allí viven muchos estadounidenses de origen mexicano, y en los últimos meses se han establecido en la zona miles que buscan una vida mejor en el país vecino. También es donde acuden los que viven en Ciudad Juárez o Chihuahua de compras cada fin de semana.

Uno de los aspirantes demócratas, Betto O’Rourke, fue representante por El Paso durante años. Ha suspendido sus actos de campaña. “Es el sitio más fuerte del mundo”, ha señalado O’Rourke.

El ex congresista texano hasta ahora no se ha planteado acabar con la segunda enmienda, aunque los republicanos se lo reprochan. Lo que defiende es que se impida el acceso a armas de gran calibre “propias de un escenario de guerra”, como es el caso del AK-47 que empleó el autor de la masacre de El Paso. Defiende que se aumente el control sobre la posesión de armas.

“(Trump) es racista. Está avivando el racismo y esto cambia el carácter del país y conduce a la violencia”, ha declarado O’Rourke a la CNN. “Hemos tenido un aumento en los crímenes de odio cada uno de los últimos tres años durante una administración en la que tienes un presidente que ha llamado violadores y delincuentes mexicanos, aunque los inmigrantes mexicanos cometen delitos a un ritmo mucho más bajo que las personas nacidas en este país. Él ha tratado de hacernos tener miedo de ellos, intentando prohibir a todos los musulmanes de este país…”, añadía el aspirante demócrata.

2. Columbine, 20 años después 

Hace ya 20 años de la matanza del instituto Columbine, en Littleton, Colorado. Nada fue igual en Estados Unidos después de aquel fatídico 20 de abril de 1999. Eric Harris y Dylan Klebold eligieron el día en homenaje a su admirado Adolf Hitler, que había nacido un 20 de abril de 1889 en Austria. Fue su inspiración para un plan endiablado. En El Día del Juicio, como lo denominaron, ejecutaron a 12 compañeros y un profesor. Otros 24 resultaron heridos.

Con apenas 17 años, lograron las armas gracias a una amiga mayor de edad que las adquirió. Querían vengarse de todos aquellos que les consideraban unos raros.  “No me importa si muero en la matanza. Todo lo que quiero es matar y herir al mayor número de imbéciles como vosotros”, había escrito Eric en sus redes sociales. Dejaron una despedida para sus padres.

La pesadilla empezó a las 11.14 de ese 20 de abril de 1999. Los dos jóvenes airados y enloquecidos, de apariencia inofensiva y débil para sus compañeros y profesores, iban vestidos con gabardinas negras para ocultar las escopetas. Colocaron dos bombas caseras en la cafetería pero no explotaron. Decidieron empezar a disparar en el instituto. Fueron a la caza de aquellos a los que más odiaban. Una profesora logró dar la voz de alarma desde la biblioteca.

A las 12 horas todo había acabado. En apenas 50 minutos cambiaron la historia de Columbine y de Estados Unidos. Adolescentes que adoraban a Hitler matan a sus compañeros con una brutalidad que solo se había visto en las guerras. Eric colocó su fusil en su boca y disparó. Dylan apuntó a la sien.

El cineasta estadounidense Michael Moore indagó en esta masacre en su película Bowling for Columbine, un documental sobre la violencia irracional que tan frecuentemente conmociona a la sociedad estadounidense. Moore ha señalado reiteradas veces que lamenta que su investigación no sirviera para nada, ya que sigue manteniéndose las segunda enmienda y no hay suficientes controles de armas.

La peor en una universidad fue en el Politécnico de Virginia en abril de 2017. El autor fue un estudiante surcoreano, Seung-Hui Cho en su último año de literatura inglesa. Confesó sentirse acosado y maltratado. Mató a 33 jóvenes y al verse atrapado se suicidó. Algunos estudiantes se arrojaron al vacío presas del pánico.

3. Las Vegas, la masacre más letal en pleno concierto

Las Vegas, 1 de octubre de 2017. Una multitud asiste a un concierto de música country al aire libre frente al hotel Mandalay Lay. Stephen Paddock, un hombre blanco de 64 años, les tiene en su punto de mira desde el piso 32, donde se alojaba desde el 28 de septiembre. Había perdido dos terceras partes de su patrimonio en dos años. Uno de sus hermanos decía que se había aburrido de la vida.

Vivía en Mesquite, a 100 kilómetros de Las Vegas. Antes de suicidarse, descerraja tiro tras tiro hasta matar a 58 personas. Al menos 500 resultaron heridas. Había 20.000 personas en la explanada. Es la mayor matanza registrada en suelo estadounidense.

Nevada es uno de los estados más permisivos con la posesión de armas. No están prohibidos los rifles de asalto y no hay límites para comprar munición. Hay que verificar los antecedentes pero se pueden adquirir de forma privada.

Desde octubre de 2016 Paddock había adquirido casi 50 armas de fuego. En la habitación del hotel de Las Vegas desde donde ejecutó la masacre la policía encontró un gran arsenal.

El autodenominado Estado Islámico reivindicó el ataque con el anuncio de que Paddock se había convertido al Islam unos meses antes. Sin embargo, el FBI no encontró pruebas de la relación del asesino de Las Vegas y organizaciones terroristas internacionales. Dedujeron que se podría tratar de un lobo solitario.

4. Cuando Satán entró en el templo

Satán se encarnó en Devin Kelley, un exsoldado que armado con dos pistolas y un fusil de asalto Rueger AR-15 y oculto tras una máscara con una calavera, irrumpió el 5 de noviembre de 2017 en la capilla de Sutherland Springs, un pueblecito de apenas 500 habitantes de Texas. Las edades de las víctimas oscilaban entre los cinco años y los 72. Hubo diez muertos menores de edad.

Primero atacó desde fuera y luego ejecutó a varias personas a bocajarro. Murió la hija del pastor, una mujer embarazada y sus tres criaturas, ocho miembros de una misma familia y hasta la abuela de la esposa del asesino.

Actuó por problemas domésticos, que derivaron en desequilibrio mental. En 2012 Kelley había perdido su puesto en el Ejército por violencia doméstica. Su suegra solía ir a la iglesia baptista de Sutherland, aunque ese día no acudió a misa.

En este caso la motivación no fue racial, ni por creencias religiosas. Compró las armas gracias a una licencia de seguridad privada. Hasta El Paso era la mayor matanza con armas de fuego perpetrada por un solo autor.

Este suceso llamó la atención mundial porque hubo víctimas de todas las edades, familias enteras afectadas y por el hecho de que algunos fallecieron mientras rezaban.

5. Orlando, terrorismo contra la comunidad homosexual

Un estadounidense de origen afgano de 29 años, Omar Sidique Mateen, perpetró la segunda matanza más letal de la historia de EEUU el 13 de junio de 2016. El escenario fue la discoteca Muse en Orlando, Florida, frecuentada por la comunidad homosexual. Ese sábado de junio se celebraba una fiesta latina.

Si bien el autor de la masacre dijo actuar en nombre del autoproclamado Estado Islámico, su padre aseguró que la motivación no era religiosa sino homófoba. Fue un ataque terrorista y homófobo. Mató a 50 personas, muchos de ellos latinos, y resultaron heridas otras 60.

Hacia las dos de la madrugada, el joven atacó a un vigilante y empezó a disparar. Llevaba un rifle de asalto y una pistola. Aun había 300 personas en Muse. Como pasó en Las Vegas, algunos creyeron que se trataba de fuegos artificiales o un espectáculo. Luego cundió el pánico.

En este caso hubo toma de rehenes. El atacante retuvo por la fuerza a un grupo de personas mientras era cercado por las fuerzas especiales de la policía, que finalmente accedieron al local y abatieron al atacante. Es la mayor matanza sufrida por la comunidad gay en Estados Unidos y una de las más graves que se relacionan con el terrorismo yihadista.