“Puedo describir una película o una serie de Netflix nada más con la salida de Venezuela… Las amenazas fueron muy fuertes. Amenazas de muerte, a nosotros y a los miembros de nuestra familia”. Así ha relatado Fabiana Rosales, esposa del presidente encargado, Juan Guaidó, su odisea para salir y entrar de Venezuela a la periodista Shirley Varnagy, según cita El Nacional. Ha agradecido su cooperación a los embajadores que les recibieron en el aeropuerto de Caracas, entre ellos el alemán, Daniel Kriener. Mientras tanto, el régimen ha dado 48 horas al embajador alemán para salir de Venezuela.

Fabiana Rosales acompañaba al presidente encargado cuando atravesó la frontera con Colombia el 22 de febrero. Ese viernes se celebró un concierto multitudinario en Cúcuta, en el que participaron Miguel Bosé, Alejandro Sanz o Paulina Rubio. Demandaban fondos para dedicarlos a bienes de primera necesidad y medicinas que se precisan en Venezuela.

En la entrevistas con la periodista de Venevisión, Fabiana Rosales, de 27 años, explica que su objetivo era acompañar a los voluntarios en el ingreso de la ayuda humanitaria. La fecha en la que estaba previsto que los camiones pasaran desde la frontera colombiana y la brasileña era el 23 de febrero, justo un mes después de la jura de Guaidó ante el cabildo popular. Solo pudieron entrar dos camiones, que fueron incendiados.

“Cuando vimos cómo se quemaba la comida y las medicinas, nos llenamos de fuerza para seguir luchando. No dejar entrar la ayuda humanitaria fue una barbarie”, señala Fabiana Rosales, licenciada en Comunicación Audiovisual y muy seguida en redes sociales en Venezuela.

Fabiana Rosales, que conoció a Guaidó cuando trabajó en la Asamblea Nacional, reconoce que el presidente encargado y ella pudieron entrar y salir del país gracias a todos los que les han acompañado y les han dado protección. “Los que quizás uno pensaba que nunca estrían con nosotros, hoy lo están”, asegura.

Juan Guaidó y Fabiana Rosales son padres de Miranda, una bebé de 22 meses, a quien suele evocar el presidente encargado cuando le preguntan por las razones de su lucha. “Lo que más temo es que a mi hija le falten medicinas, lo mismo que temen muchos venezolanos”, confesaba Guaidó en entrevista con EL INDEPENDIENTE.

Reconoce que han recibido amenazas muy fuertes. “Amenazas de muerte”, dirigidas contra ellos y contra su familia. De hecho, la esposa de Guaidó reconoce que contaba con que el presidente encargado fuera arrestado al aterrizar en el aeropuerto internacional Simón Bolívar el lunes, tras su gira latinoamericana. Destaca cómo se sintió tranquila cuando vio toda la gente que les esperaba, y sobre todo al saber que les aguardaban también muchos embajadores, entre ellos el español, Jesús Silva.

El presidente encargado, Juan Guaidó, junto a Fabiana Rosales, regresaron el lunes 4 de marzo y ese mismo día acudió a una concentración multitudinaria en Caracas. “Seguimos aquí. Sin miedo”, clamó ante los miles de venezolanos que celebraron su vuelta. El martes se reunió con sindicatos de la función pública y empezó a preparar con ellos una huelga escalonada en el funcionariado.

Rosales ha confesado que duermen “tranquilos” porque sus vecinos les protegen. Cuando Guaidó presentó el Plan País en la Universidad Central de Venezuela, ya recibieron avisos de sus vecinos de que las fuerzas chavistas estaban buscando a Fabiana Rosales en su residencia. En ese momento, Fabiana escuchaba al presidente encargado en el centro académico. Guaidó advirtió entonces a Maduro que le hacía responsable de lo que le sucediera a su hija.

En el régimen chavista hubo quienes defendieron el arresto de Guaidó, sobre quien pesaba la orden de prohibición de salida del país. Sin embargo, se impusieron quienes abogaron por no actuar por las consecuencias que tendría: mayor movilización y mayor dureza y aislamiento. EEUU ha amenazado con acciones contundentes, si se pone en riesgo la seguridad del presidente encargado.

El embajador alemán, expulsado

El chavismo ha reaccionado con furia por la protección que dieron los embajadores a Guaidó en su llegada. El ministro de Exteriores, Jorge Arreaza, ha anunciado este miércoles que el régimen declaraba persona non grata al embajador alemán, Daniel Kriener, “en razón de los recurrentes actos de injerencia en los asuntos internos del país”. Maduro le da 48 horas para dejar el país.

Una portavoz del Ministerio alemán de Exteriores ha declarado que estaban estudiando una respuesta con sus aliados. A su vez, el presidente encargado, Juan Guaidó, ha asegurado que el líder chavista no puede expulsar a nadie porque no representa al Estado de Venezuela. “Es un acto de coacción”, ha señalado.

“Estamos aquí para que Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado de Venezuela, pueda asegurar una transición pacífica”, decía el embajador Kriener a VPI TV el lunes en el aeropuerto.

Es una llamada de atención a quienes han reconocido al presidente encargado, Juan Guaidó, y apoyan su tarea para conseguir una transición pacífica encaminada a celebrar elecciones libres. Guaidó ha visitado cinco países latinoamericanos que le han dado todo su apoyo: Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y Paraguay. Después del 23-F, Maduro cortó relaciones con Colombia por su respaldo inequívoco a Guaidó.

El Parlamento Europeo le respalda claramente. La Unión Europea apoya a Guaidó para que convoque elecciones libres, si bien también confía en que el Grupo de Contacto encauce el diálogo. El paso dado por los embajadores al servir de escudo a Guaidó permitió que el presidente encargado ingresara pacíficamente en su país.