«Quieren amedrentarnos. No quebrarán a la familia venezolana». El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, ha denunciado que funcionarios del cuerpo de la Fuerza de Acción Especial de la Policía Nacional Bolivariana (FAES) se habían presentado en su casa, en Santa Fe, Caracas, donde preguntaron por su esposa, Fabiana, que estaba junto a él en la Universidad Central de Venezuela. En la residencia sí que estaba su hija Miranda Eugenia, de 20 meses, junto a la madre de Fabiana.

Había presentado el Plan Pais, el programa para reconstruir Venezuela en la Universidad Central de Venezuela. «Me voy a proteger a mi familia», ha dicho al terminar su alocución. «Las FAES están en mi domicilio, en mi casa familiar. Hago responsable al ciudadano Nicolás Maduro por la integridad de mi hija, que allí se encuentra», ha dicho. Lo ha dejado escrito en Twitter.

Ante un auditorio sorprendido, que ha estallado en aplausos, ha añadido: «Le hago responsable de lo que le pase a mi familia, como lo que han hecho a este país, a tantos niños».

Las fuerzas chavistas se habían interesado por el paradero de su esposa Fabiana. Juan Guaidó, de 35 años, está casado con Fabiana Rosales, de 26 años, licenciada en Comunicación Audiovisual. Guaidó lo sabía antes de empezar a presentar su Plan País pero siguió adelante y fue al final cuando hizo esta conesión pública.

Guaidó es padre de una niña, Miranda Eugenia, que es la inspiración del presidente interino, según confiesa a sus allegados. “Lucho por Miranda y por la familia venezolana. Quiero que mi hija viva en Venezuela y crezca en Venezuela”.

El Nacional ha confirmado que efectivamente efectivos de FAES habían preguntado por Fabiana en su residencia en Santa Fe, Caracas. Muchos vecinos se han concentrado tocando cacerolas en señal de protesta en los alrededores de la vivienda. Fueron quienes alertaron a la familia. Ha instado a los diplomáticos a que le acompañen a ver qué buscaban en su casa estas fuerzas especiales.

Reconocieron a estas fuerzas especiales por los chalecos antibalas y su forma de proceder. Primero fueron en moto y luego en una camioneta blanca sin identificar. Carlos Alfredo Pérez, comandante general de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) negó que las FAES acudieran a la residencia de Guaidó, según informa El Nacional.

Aún así Juan Guaidó ha dicho que no se sentía intimidado. Siempre que le preguntan si teme ser arrestado, asegura que es consciente de que el riesgo está ahí. «Nada nuevo bajo el sol», decía cuando el régimen chavista decidía bloquear sus cuentas y prohibir su salida del país.

Líneas rojas

«El objetivo era generar miedo. No pasen esa línea roja, señores funcionarios. A todos los funcionarios, piensen en su familia, piensen en los códigos de honor. Hay algo sagrado, que es la familia, los hijos, la familia se respeta», ha señalado Guaidó ya en la residencia de la familia de su esposa. «Quieren amedrentarme. No van a quebrar a la familia venezolana».

Añadió que no tiene nada que esconder. «Aquí estamos dándole la cara a Venezuela. Estamos del lado de la Constitución».

El presidente interino llamó a su esposa Fabiana al estrado cuando ya había terminado su presentación. Entonces ha explicado que estos efectivos especiales habían rodeado su casa y preguntaban por ella en la casa de vigilancia.

«Temo no recuperar la normalidad de la vida en familia… Lo digo porque miedo me da que se convierta la urgencia en normalidad. Que Miranda Eugenia no pueda salir a la calle sin miedo a que la secuestren o la roben», ha relatado.

«La dictadura cree que nos va a amedrentar (…) le digo al FAES y a las Fuerzas Armadas que tienen tiempo de ponerse del lado correcto de la Historia, del lado de la Constitución». ha insistido el presidente interino, ya en su casa.

«Hemos conquistado el futuro. Podrán cortar una flor pero nunca detener la primavera. Me da tranquilidad estar del lado del pueblo y de la Constitución». Las fuerzas especiales ya se habían retirado.

El presidente interino de Venezuela, que el jueves ha reconocido el Parlamento Europeo como único legítimo, ha agradecido la movilización de los vecinos, los ciudadanos que ha ayudado a proteger a su familia, así como la rápida respuesta de los medios de comunicación.

«Son los últimos minutos del partido»

En una entrevista con ntn24, el presidente interino ha confesado que el martes también anduvieron las FAES por la casa de su madre. A pesar de estos intentos de intimidarle, se ha mostrado convencido de que «estamos en los últimos minutos del partido, en términos futbolísticos».

Los abogados del presidente interino de Venezuela han pedido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que amplíe las medidas cautelares para su representado pues consideran que su detención es inminente, según un comunicado hecho público el jueves.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha condenado «las intimidaciones» a Guaidó y su familia por parte de»las fuerzas represivas» de Venezuela.  Almagro ha sido un firme aliado del dirigente de Voluntad Popular en su ruta hacia la transición democrática.

La FAES es el escuadrón policial más temido en Venezuela. Sus agentes estarían relacionados con la represión que han sufrido los venezolanos desde la víspera del 23 de enero, cuando Juan Guaidó asumió como presidente «encargado», tras denunciar a Nicolás Maduro por usurpar el poder.

De las 40 muertes registradas al menos 22 son por bala. En un solo día se registraron 696 detenciones, un récord en 20 años de chavismo. Entre los arrestados hay 77 menores, según la ONU.

Esta última semana están actuando sobre todo en barrios populares, que están apoyando a Guaidó cuando antes eran chavistas. Realizan ejecuciones, allanamientos arbitrarios, robos y maltratan a los detenidos.

Desde que Juan Guaidó retara a Maduro al asumir como presidente interino, con un gran respaldo intrernacional encabezado por Estados Unidos y el Grupo de Lima (salvo México) ha cambiado su rutina diaria.

Suele desplazarse por Caracas en moto y no duerme siempre en el mismo apartamento. En las entrevistas a los medios audiovisuales recomienda que no haya elementos que permitan su ubicación.

El temor está justificado porque fuerzas chavistas ya intentaron detener a Guaidó cuando ya había asumido como presidente de la Asamblea Nacional, el domingo 20 de enero.

Seguiremos en las calles hasta el fin de la usurpación», afirma el presidente interino, que recuerda la convocatoria del sábado 2 en todo el mundo

En el recuerdo de todos están los numerosos presos políticos, entre los más recientes el diputado Juan Requesens, o el líder de Voluntad Popular, Leopoldo López aún en arresto domiciliario. López padeció más de tres años de cárcel, en atroces condiciones, acusado de las protestas de 2014.

Guaidó no ha dejado de aparecer en público. El miércoles acudió a la jornada de paro de dos horas, que ha sido un éxito por el seguimiento y por haberse desarrollado de forma pacífica, en sus palabras, el líder venezolano estuvo junto a los estudiantes en la Universidad Central de Venezuela.

El jueves ha presentado el Plan País. «Seguiremos en las calles hasta el fin de la usurpación», ha reiterado, y ha recordado que la nueva cita es el sábado 2 de febrero en Venezuela y en todo el mundo. Está lejos de rendirse.